El italiano, líder del Mundial, no necesitó ninguna ayuda para volar en Spa-Francorchamps y clavó su sexta pole de la temporada en la décima fecha. Max Verstappen completará la primera fila de partida.
La fortaleza mental y templanza invitan a pensar los papás decidieron anotar a Kimi Antonelli unos diez años después de su nacimiento. Pero no, bromas a un lado, parece increíble la forma en la que un chiquilín de 19 años puede manejar la presión de estar liderando el Mundial de F1 y de venir de sufrir problemas de fiabilidad en su Mercedes en dos de las últimas tres competencias. La situación puede minar la confianza del más pintado, generar temores, baches mentales… Ver cómo los 66 puntos que le llevaba a Lewis Hamilton tras vencer en Mónaco se redujeron a 25 con respecto a George Russell después de Silverstone podía moverle el piso. Pero está claro que el boloñés es distinto. Y lo mostró en el GP de Bélgica, en el mítico circuito de Spa-Franchorchamps al conseguir una pole position impactante y este domingo buscará su sexto éxito del año en la décima fecha.
Antonelli fue el más veloz del viernes y en el ensayo del sábado a la mañana. Y en la qualy lo volvió a hacer al marcar 1m44s361 en la Q3 y firmar su sexta pole de la temporada. Hasta ahí, números. Pero hay una cuestión que enaltece su trabajo: hizo la vuelta solo. En un circuito largo, de extensas rectas como Spa y en esta generación nueva de autos que deben desplegar energía, tener la ayuda del compañero de equipo es clave. Tener una buena succión girando detrás de otro auto (así se minimiza el drag y se gana velocidad final) es fundamental. Pero el líder del torneo no lo necesitó. Tampoco es factible que su compañero George Russell se lo fuera a dar.
Red Bull, por caso, trabajó en tándem. Los de Milton Keynes necesitaban que Isack Hadjar llegar a Q3 para ayudar a Max Verstappen. El francés ya sabía desde el jueves que iba a largar último porque, tras los cambios que hizo el equipo en su unidad de potencia (superó el límite permitido en algunas piezas) iba a ser penalizado con 30 puestos para el armado de la grilla. El parisino podría haberse ido al hotel a mirar la qualy por tele, que nada cambiaría. Pero tenía que ayudar a Max. Y lo hizo. En ambas salidas de Q3, Hadjar fue delante de Verstappen y le brindó esa succión necesaria. Con el impulso de su compañero y un Red Bull mucho más estable ya sin el alerón Macarena, el tetracampeón sacó todo lo que tenía para marcar 1m44s678 y quedar segundo, a 317 milésimas de Kimi.
Antonelli lo hizo solo. Más desmoralizante para el resto, imposible. Porque, además, es el italiano. Porque Russell con el mismo auto, apenas fue cuarto, a 508 milésimas. El inglés perdió medio segundo con su joven compañero y, si bien en las tres últimas citas se acercó en la tabla, en todas fue más lento que Antonelli. Y el ex-Williams lo sabe. Lo positivo para Russell es que ascenderá una posición en la grilla por la sanción de diez puestos que tiene Lando Norris, quien quedó tercero.
“Es genial estar en la pole. No fue una sesión muy sencilla, la pista cambió mucho. Pudimos mejorar vuelta a vuelta y conseguir la pole, lo cual fue bueno, pero claro, mañana será otro día. Tengo a Max saliendo a mi lado, así que será importante hacer una buena salida y luego intentar estar por delante en la curva cinco. La última vuelta fue buena, mejoré mucho, sobre todo en el sector dos, así que fue una buena vuelta. Claro que todavía hubo algún pequeño fallo aquí y allá, pero fue muy limpia, así que estoy contento con eso", dijo Antonelli.
Ferrari quedó lejos. Charles Leclerc, quien viene de ganar en Silverstone, fue quinto (largará cuarto) a 532 milésimas. Lewis Hamilton, con su Ferrari reparada tras el golpazo del tercer entrenamiento, casi empató el tiempo del monegasco: quedó a dos milésimas y partirá quinto. Para destacar el gran trabajo de Arvid Lindblad, quien con su Racing Bulls fue octavo, a 782 del Antonelli.
