Francia tomó una medida inesperada en su preparación para el duelo ante Sudáfrica, el próximo 8 de noviembre en el Stade de France, y es que Fabien Galthié ordenó entrenamientos cerrados por temor a que los Springboks estén espiando las prácticas de Les Bleus. Lo mejor del rugby, en Disney+ Plan Premium.
El seleccionado francés comenzó la preparación en Marcoussis, cerca de París, donde coinciden con la selección sudafricana juvenil, que realiza una gira por Europa y utilizará las mismas instalaciones. La presencia del M19 sudafricano, que cuenta con varios jugadores del campeón mundial juvenil, encendió las alarmas del staff francés, preocupado por posibles filtraciones estratégicas hacia el equipo de Rassie Erasmus.
Tradicionalmente, Francia permite acceso a la prensa y al público en sus prácticas, pero esta vez solo se habilitaron 15 minutos y luego las sesiones pasaron a ser completamente privadas.
Según medios franceses, el cuerpo técnico teme que la convivencia en el centro de entrenamiento facilite la transmisión de información sensible sobre tácticas y estructuras de juego.
La tensión por posibles espionajes no es nueva entre ambas potencias. En el reciente Mundial, los Springboks también trabajaron a puertas cerradas antes del cruce con Francia, y en un documental sobre la conquista de la RWC 2023 se muestra cómo los Boks cubrieron cámaras y modificaron rutinas para evitar ser observados.
