Kimi Antonelli aplastó en Estados Unidos y es casi campeón

El italiano firmó una actuación brillante en Austin y quedó a un paso de quedarse con la corona para convertirse en el monarca más joven de la historia. Charles Leclerc y Max Verstappen completaron el podio.

Kimi Antonelli llevaba tres carreras sin ganar (Azerbaiyán, Baréin y Singapur), pero con la gran diferencia que había sacado en la tabla le alcanzaba con cosechar buenos puntos, como había hecho con los podios de Malasia y Marina Bay. Pero el italiano no quería solo anotar, quería volver a ganar. Y lo logró en el GP de Estados Unidos, 18ª fecha de la temporada, con un dominio abismal con su Mercedes.

El boloñés picó en punta desde la pole con neumáticos medios, rodeado de rivales con cubiertas blandas. El mal arranque de los dos Red Bull (Max Verstappen picaba segundo e Isack Hadjar, tercero) le dio luz para escaparse rápidamente. El neerlandés perdió con Charles Leclerc y se defendió como pudo de Lewis Hamilton (las dos Ferrari ya habían superado al francés de Red Bull). Max se recuperó y volvió al segundo lugar tras pasar al monegasco, pero para ese momento Kimi ya había hecho una diferencia tranquilizadora.

Después de volar con los neumáticos medios, Antonelli se detuvo en la vuelta 25 y le colocaron cubiertas duras. Quedó detrás de Leclerc y Verstappen, quienes debían una parada porque se habían detenido temprano. En el 32º giro, Max paró y el italiano superó a Leclerc, todo en la misma vuelta y retomó el liderazgo. Desde ahí, el boloñés administró la ventaja con un ritmo bestial con su Mercedes. La imagen de superioridad notable del puntero del Mundial queda en evidencia al ver el flojísimo andar de George Russell, quien llega al final de la temporada casi dando una pálida imagen de falta de rendimiento y hasta de ánimo. El inglés fue octavo y quedó con mínimas chances de poder ser campeón.

Antonelli logró así su noveno triunfo de la temporada y de su carrera, pero fue especial para Mercedes porque lo logró con el nuevo paquete aerodinámico que tantos dolores de cabeza trajo en Brackley después de estrenarlo en Malasia. En Singapur, Antonelli y Russell fueron con especificaciones diferentes y en Austin ambos llevaron el flamante paquete. “Era el resultado que necesitábamos, para ser justos, y todo el equipo se lo merecía. Después de tanto trabajo para desarrollar este nuevo paquete, ver finalmente los resultados es muy gratificante. Además, la estrategia del equipo fue impecable al decidir la única parada. Estoy muy contento de que lo hayamos conseguido; hoy fue un esfuerzo de equipo", dijo Antonelli tras conseguir su éxito.

Antonelli llegó a Texas con chances de ser campeón, pero las cuentas no eran sencillas. Debía ganar y esperar. La primera parte la cumplió, con creces. Después, Lewis Hamilton tenía que ser quinto o peor y Goerge Russell terminar del noveno para atrás. Y pegó en el palo, porque el heptacampeón de Ferrari fue cuarto y el compañero de Kimi finalizó octavo. "Estamos muy cerca, pero intentaremos terminar por todo lo alto y esperamos poder asegurarlo pronto”, contó el joven boloñés.

Al piloto de Mercedes solo le faltan dos puntos para sentenciar el título. Con ser noveno apenas en cualquiera de las cinco fechas que faltan será campeón. Solo Russell y Hamilton tienen chances matemáticas de ser monarca, porque a Max Vertsappen no le alcanzó ni el segundo lugar para mantener alguna opción. En México probablemente Antonelli se convierta en el piloto más joven en lograr la corona de F1.