Si hubiera que retratar una pelea a través de datos duros y concretos, habría que detallar que el dominicano Eridson García tuvo por el suelo al argentino Alan Cháves en el round número 2, tras una derecha a la cabeza que lo derribó en el centro del ring.
En el cuarto sufrió un duro castigo.
García volvió a derribar al argentino dos veces en el round número 5, tras golpearlo duramente al cuerpo.
En el sexto, el dominicano sufrió una caída que, en realidad fue un resbalón, pero que le significó una cuenta, tras una acción confusa.
García volvió a derribar al argentino Cháves en el noveno, con una derecha cruzada.
El dominicano -que ahora suma 24 triunfos con 14 KO y dos derrotas-, se impuso por puntos en las 3 tarjetas, por un 99- 87 en una y 99-88 y las dos restantes.
Sintetizar el combate con trazos gruesos es casi una tarea sencilla.
Eridson García hizo una pelea inteligente, con sus largos brazos, caminando el ring en retroceso, pero sin escapar y con oportunos contragolpes.
Para Cháves quedó apenas una persecución sin demasiadas variantes. No logró establecer la corta distancia para meter sus temibles ganchos, no supo cortar el ring ante un rival que se le movía a los laterales.
Su tremendo amor propio lo llevó hasta el final para terminar de pie. Sufrió una situación muy complicada en el noveno asalto, más una gran hemorragia nasal.
Se puede decir que fue una noche en blanco, sin ningún plan B. Si lo hubo en su esquina, no se notó en absoluto.
Fue la primera vez que Cháves se enfrentó a un rival que subió con un plan muy concreto y que “El Veneno” no logró descifrar en ningún momento. Queda en pie su tremendo corazón de guerrero que no se rindió eh nunca, a pesar del gran castigo recibido. Un rubro que habrá que tener muy en cuenta en el haber de su actuación. Un peleador de raza. Se notó la falta de experiencia para un combate que, como en este caso, fue eliminatorio para un campeonato mundial.
Chaves suma ahora 22 peleas ganadas, con 19 KO y una derrota. Se quedó sin su Título Latino WBO y perdió la chance de obtener el de la IBF.
En la pelea estelar Andy Ruiz Jr. perdió por puntos en fallo unánime ante el polaco Damián Knyba, tras haber sufrido una tremenda caída en el séptimo asalto en donde recibió no menos de seis golpes de poder que dieron de lleno en la cabeza.
Entre el árbitro, David Franciosi, que estiró demasiado la cuenta, más el hecho de que estaba a punto de sonar la campana, salvaron a Ruiz de una situación dramática.
Su derrota fue por puntos con 117-110 dos tarjetas 114- 113 lo cual permite inferir, jugando con los números, que, de no haber mediado aquella caída, Ruiz hasta podría haber ganado por puntos. El tiempo es un juez inexorable.
Queda el gusto amargo para los argentinos de la derrota de un boxeador que había despertado grandes ilusiones como Cháves.
Por supuesto no tiene que dar nada por perdido, esta pelea deberá dejar enseñanzas marcadas a fuego. Deberá resurgir de estas cenizas de la única manera posible. Haber tomado muy buena nota de lo que pasó y aprender de esta dura lección que recibió en un ring de Newark.
Esa noche en la que, siendo el gran favorito, bajó derrotado.
