Apenas Tobin Powell Heath convirtió el quinto gol de Estados Unidos que liquidó la final ante Japón en la Copa del Mundo de Canadá 2015, el mundo del fútbol femenino comenzó a mirar hacia Francia, la sede del campeonato de 2019. Hoy, a poco más de siete meses del comienzo de la octava edición, ya están clasificadas 18 de las 24 selecciones participantes. La Selección Argentina es una de las que aún sueña con asegurar su boleto.
El primer Mundial de mujeres se disputó en 1991, más de un siglo después del primer partido internacional. Según la FIFA, el 23 de marzo de 1895 se enfrentaron el North y el South en el campo del Crouch End Athletic, en Londres, en un choque que ha pasado a la historia como el primero en su género. El resultado fue victoria 7-1 para el North, capitaneado por Nettie Honeyball, la fundadora del British Ladies Football Club. El desarrollo de la actividad en el siglo XX fue lento y, aunque se organizaron varios certámenes internacionales extraoficiales, recién en la década del noventa se pudo establecer un evento ecuménico.
China fue elegida para ser sede de la competencia porque en 1988 había sido anfitriona del "Torneo de invitación", una especie de ensayo general con la supervisión de la FIFA. Doce seleccionados participaron y Estados Unidos le ganó la final a Noruega en Guangzhou. Las norteamericanas fueron desde ese día una de las principales potencias del planeta, a pesar de que habían disputado su primer partido internacional en agosto de 1985. Más allá de la poca experiencia, la trascendencia que le venían dando las escuelas y las universidades al fútbol femenino dio resultados muy rápido.
Cuatro años después, Noruega, el mejor representante europeo de aquellos años, se tomó revancha y venció en la semis a EEUU. Luego, en la final le ganó a Alemania y alzó su primer trofeo. Ese día, el estadio estadio Råsunda de Solna (Suecia) se convirtió en el primero en albergar una final de hombres (la que Brasil de Pelé le ganó al local en 1958) y una de mujeres.
La situación se repitió en 1999, cuando el estadio Rose Bowl de Pasadena celebró a lo grande la segunda victoria estadounidense, que le ganó por penales a China con Mia Hamm como estrella. La curiosidad indica que en ninguna de las dos finales disputadas en California se marcó un gol en el tiempo reglamentario, ya que tanto Brasil e Italia en 1994 como EEUU y China empataron sin goles. En aquel campeonato las brasileñas alcanzaron por primera vez las semis, que perdieron ante las futuras campeonas.
Alemania se consagró en los torneos de 2003 y 2007. El de Estados Unidos 2003 fue el primero que disputó Argentina. Su debut fue en el estadio de Columbus Crew, donde cayó por 6-0 ante Japón. Días después perdió 3-0 frente a Canadá y despidió con un 1-6 contra las campeonas. Yanina Gaitán convirtió el primer gol nacional en Copas del Mundo.
Cuatro años más tarde, la Albiceleste llegó a China como campeona de América. El triunfo 2-0 sobre Brasil en el estadio José María Minella es aún hoy el más importante de la historia. En el Mundial, no pudo repetir la actuación y perdió los tres partidos: 0-11 contra el campeón Alemania (la máxima goleada mundialista), 0-1 ante Japón y 1-6 ante Inglaterra. El único tanto fue de Eva González. Aquella fue, hasta ahora, la última participación de Argentina en una Copa. Las últimas dos finales las disputaron Japón y Estados Unidos. En 2011 fueron campeonas las asiáticas y hace cuatro años las estadoudidenses consiguieron su tercer título. Líderes del Ránking FIFA, llegan a Francia como las grandes candidatas. Alemania, Inglaterra, la local Francia, Brasil y Japón son las principales retadoras.
De cara a Francia 2019, restan definirse seis lugares: el que se disputarán Argentina y Panamá en el repechaje intercontinental, los tres de África, el de la repesca europea entre Holanda y Suiza y el de Oceanía. La Albiceleste buscará culminar la buena tarea comenzada en la Copa América y sumarse a la fiesta mundial que comenzará el 7 de junio en el Parque de los Príncipes de Paris y culminará un mes después en Lyon.
