En menos de un año colocó a su equipo en las Semifinales del Ascenso MX, una fase que afrontará con la misma gallardía que en el torneo regular y con plena confianza en sus dirigidos, aunque enfrente tendrán a los Mineros de Zacatecas, líderes del Clausura 2017.
Rafael Puente del Río tiene 38 años y sólo seis meses al frente de los Lobos BUAP; admira a Pep Guardiola, la gestión de Prandelli en Italia y está convencido de que el futbolista también se mueve a través de sus virtudes y sensaciones, que siempre merecen ser escuchadas.
"No son jugadores de futbol, sino seres humanos que juegan al futbol y por ende tienen necesidades, sentimientos, emociones y nosotros como grupo de trabajo siempre tratamos de involucrar la parte personal, para que ellos estén sólidos en la parte humana", explicó para ESPN Digital a sólo horas de su próximo partido.
Los de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ya dejaron en el camino a los Alebrijes de Oaxaca y a otros clubes con un plantel más basto en nombres, pero jamás en hombres, porque en ese vestidor domina la máxima griega: 'El gobierno del pueblo', aunque ahora trasladado a una plantilla de futbol con más de 18 voces al unísono.
"Nuestra gestión se ha distinguido por ser una democracia, es decir, todos tienen voz y voto; evidentemente nos contratan para tomar decisiones, sin embargo siempre apostamos porque esto sea democrático y no autoritario, nunca una dictadura", agregó emocionado, consciente del gran reto que le espera en su primer ciclo completo como timonel.
Al mando del club más goleador del Ascenso, Puente Jr. sabe que vendrán los réditos de todo su trabajo, pero hará falta mantener la esencia ganadora durante otros 180 minutos, contra un equipo peligroso hasta la médula, como comprueba su reinado en la tabla general y su rol de mejor en defensiva.
"Vamos a ser siempre un equipo valiente, atrevido, intenso y solidario. En cualquier cancha buscaremos ser protagonistas e imponer nuestro modelo de juego, ahora más que nunca", concluyó orgulloso de los suyos, pero también humilde y dedicado, como se prometió a sí mismo desde el día uno y hasta hoy.
