El argentino aprovechó la gran mejora de Alpine, que quedó evidenciada en la pole de su compañero Pierre Gasly, y buscará sumar buenos puntos en el GP de Italia, 13ª fecha.
Franco Colapinto había mostrado credenciales en los ensayos del viernes como candidato a meterse en la Q3 del GP de Italia, 13ª fecha de la temporada de Fórmula 1. Si bien el piloto argentino no ocultó su disgusto tras el segundo entrenamiento libre porque su Alpine no había mejorado como lo esperaba, el andar del rejuvenecido A526 invitaba a pensar en que meterse en el lote de diez era posible, un lugar que no visitaba desde Canadá. Fueron siete carreras en las que el auto del equipo de Enstone fue perdiendo terreno por la falta de una actualización que finalmente llegó en Zandvoort, en la cita anterior, pero solo para su compañero Pierre Gasly. En Monza, el bonaerense recibió el flamante paquete aerodinámico y se metió el parte final de qualy para ser octavo, igualar su mejor posición de clasificación y este domingo largará séptimo por la penalización de Kimi Antonelli (cambió la unidad de potencia), su mejor cajón de partida.
Como en todo el fin de semana, Colapinto fue súper veloz en el primer sector. De hecho, se quedó con el récord absoluto de la clasificación. Allí desplegó el argentino la energía de su unidad de potencia durante todo el fin de semana, pero en el tercer sector fue donde más perdió (quedó 13º en ese parcial al final de la qualy). En la trampa de velocidad, Colapinto se quedó con el segundo registro más alto con 335 km/h, tres por debajo de George Russell y uno por encima de su compañero Pierre Gasly.
El nuevo paquete aerodinámico de Alpine cayó muy bien en Monza y la evidencia mayor es que Gasly sorprendió a todos con una pole position notable, su primera en F1. Los pilotos del equipo de Enstone superaron si problema la Q1 con tiempos muy parecidos: el argentino marcó 1m22s662 contar 1m22s612 del francés. Esta brecha de apenas 50 milésimas se fue agrandando con el paso de la clasificación.
En la Q2, Gasly quedó cuarto con 1m22s077 y Colapinto fue séptimo con 1m22s403. Esa brecha se mantuvo en Q3. En el segmento definitivo, Colapinto no pudo cerrar una buena vuelta en el primer intento. La temperatura de pista se elevó y el argentino fue perdiendo rendimiento, especialmente en comparación con su compañero. De hecho, tras la primera salida de todos quedó décimo. En la vuelta final, logró rebanar milésimas para marcar 1m22s220, ser octavo a 434 milésimas de Gasly y asegurarse el séptimo cajón de partida por la penalización de Antonelli.
Tras enhebrar varias carreras con más desilusiones que alegrías, Colapinto aprovechó el enorme salto competitivo del Alpine para meterse en Q3 nuevamente y encontrarse ante la gran chance de pelear por sumar una buena cantidad de puntos, algo que la escudería necesita con urgencia después de la decisión del Tribunal de Apelaciones de la FIA que le sacó el podio de Mónaco a Gasly. El sexto puesto de Canadá fue el mejor resultado del argentino en una carrera y el andar del A526 en Monza lo invita a soñar con la posibilidad de saltar le listón. Una de las grandes cualidades de Franco son las largadas, allí suele ganar muchas posiciones. Este domingo, el menú no será sencillo. Compartirá fila con Lando Norris y en la de adelante estarán Lewis Hamilton y Max Verstappen. El bonaerense comenzará el GP de Italia rodeado de 12 títulos del mundo y dará batalla con su A526 muy mejorado y que pudo exprimir para volver a Q3.
