¿Qué le queda por probar a Canelo Álvarez tras vencer a Mbilli?

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Canelo Álvarez llevó a la escuela a Christian Mbilli (2:20)

Crawford y Bivol representan sus cuentas pendientes; a los 36 años, revertir esas derrotas sería el mayor reto para el mexicano


Canelo Álvarez despejó el sábado muchas dudas sobre su lugar en el boxeo profesional. Y todavía surgirán más.

Álvarez (64-3-2, 39 KOs) dio una exhibición al imponerse con autoridad por decisión unánime en 12 asaltos a Christian Mbilli para recuperar el título supermediano del CMB. Es cierto que la timidez de Mbilli en los asaltos intermedios y finales ayudó al mexicano a ganar, pero Álvarez merece todo el crédito por cualquier vacilación que mostrara su rival. Mbilli no pareció intimidado ni paralizado por la magnitud de la ocasión. Se vio técnicamente superado, tanto en ataque como en defensa.

Mbilli lanzó 202 golpes más que Álvarez, pero conectó un porcentaje mucho menor (17.5% frente a 31.3%). Álvarez también acertó el 41.9% de sus golpes de poder, frente al 26.5% de Mbilli, según CompuBox.

Puede que Álvarez ya no tenga los cuatro cinturones de las 168 libras, pero el sábado recordó a todos que sigue siendo la máxima referencia de la división. Si al peleador de 36 años solo le quedan unas cuantas peleas, como ha dicho reiteradamente, buscar por tercera vez el campeonato indiscutido de los supermedianos no parece la mejor manera de aprovecharlas. Ya han comenzado a surgir preguntas sobre cómo debería emplearlas.

El mayor interés de Álvarez está en cambiar la historia de las pocas noches adversas de su carrera. En concreto, en las revanchas contra Dmitry Bivol y Terence Crawford, ante quienes perdió en 2022 y 2025, respectivamente.

¿Qué tan probable es que se concrete alguna? Una segunda pelea con Bivol parece más viable. El ruso defenderá sus títulos semipesados de la AMB, la OMB y la FIB contra Callum Smith en diciembre. Ha dicho que bajaría a las 168 libras para enfrentar al mexicano, pero Álvarez quiere la revancha en las 175. Un segundo combate con Crawford, quien se retiró después de derrotar a Álvarez, parece menos probable. Todo indica que Crawford disfruta de su retiro y no tiene planes de volver al ring. Por supuesto, en el boxeo hasta los anuncios de retiro más categóricos se toman con reservas.

Si se concreta alguna de las revanchas, la gran pregunta sería si Álvarez puede revertir el resultado anterior. Por muy bien que se haya visto contra Mbilli, llegaría a cualquiera de esos enfrentamientos rodeado de dudas. Perdió ante ambos por decisión unánime, aunque sin grandes diferencias en las tarjetas. Hacer los ajustes necesarios para revertir esas derrotas a los 36 años sería un desafío monumental. A diferencia de Mbilli, cuyo fuerte es presionar y avanzar, Crawford y Bivol son boxeadores técnicos que prefieren controlar la distancia y generar oportunidades para contragolpear.

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2:44
Canelo Álvarez quedó en deuda con los fanáticos

Álvarez no consigue un nocaut desde su pelea con Caleb Plant en noviembre de 2021. En sus nueve combates posteriores, solo ha logrado tres derribos. Su juego de piernas y sus movimientos de torso lucieron el sábado prácticamente tan bien como en sus mejores tiempos, pero la actuación ofreció pocos indicios de que una segunda pelea contra Crawford o Bivol tendría un desenlace distinto. La capacidad de adaptación y la defensa de Crawford, así como el tamaño y la disciplina técnica de Bivol, le impidieron a Álvarez imponer su ofensiva.

Álvarez apenas conectó 84 golpes contra Bivol y solo 99 frente a Crawford. ¿Cuánto cambiarían esas cifras en una revancha?

El legado de Álvarez está asegurado, incluso si vuelve a perder contra Crawford o Bivol, pero inevitablemente afrontaría una tarea difícil si busca esas revanchas.

Si ese camino no se concreta, Álvarez podría tener que responder una pregunta todavía más complicada. A finales de septiembre le dijo a ESPN Deportes que ha conseguido todo lo que podía alcanzar en sus 21 años de carrera. Entonces, ¿qué más quiere?

Dado que está claramente por encima del resto de los supermedianos, ¿consideraría una vía poco convencional, como una pelea millonaria contra Jake Paul, quien ha mostrado interés en probar suerte frente al campeón en cuatro divisiones?

Esas preguntas acabarán por responderse, de una forma u otra. Sin embargo, resulta un tanto irónico, aunque quizá no sorprendente, que la mayor estrella del boxeo, con casi 70 combates a cuestas y después de una actuación en la que despejó tantas dudas, todavía afronte tanta incertidumbre sobre su futuro inmediato. Pero, si algo caracteriza a Álvarez, es que probablemente no querría que fuera de otra manera.