Jaron 'Boots' Ennis mostró a Xander Zayas el nivel de un peleador libra por libra al vencerlo por nocaut técnico en siete rounds y arrebatarle los cinturones superwelter AMB y OMB.
Lo que comenzó como una paliza unilateral se transformó en un entretenido intercambio de golpes, pero terminó de manera definitiva cuando Jaron "Boots" Ennis derribó a Xander Zayas en tres ocasiones y logró una victoria por detención en el séptimo asalto, conquistando así los títulos de peso superwelter de la AMB y la OMB ante un público eufórico en el Barclays Center de Brooklyn, Nueva York.
Ennis logró tres caídas de su rival en camino a conquistar los títulos de peso superwelter de la OMB y la AMB que ostentaba Zayas.
"Me divertí", comentó Ennis sobre su batalla contra Zayas.
En las semanas previas al combate, Ennis (36-0, 32 KOs) prometió que se divertiría, pero que finalmente acabaría con Zayas (23-1, 13 KOs) antes del límite. El orgullo boxístico de Filadelfia cumplió su palabra con una actuación contundente que consolida su posición como uno de los mejores boxeadores del mundo libra por libra.
Ennis mantuvo el ataque, valiéndose de su velocidad superior para conectar golpes certeros a Zayas con regularidad. De algún modo, Zayas mantuvo la calma y sacó fuerzas de flaqueza para volver a meterse de lleno en la pelea durante el tercer asalto.
Mientras la confianza de Ennis iba en aumento, Zayas logró estabilizarse y empezó a colar derechazos a través de la guardia de su rival. Ennis restó importancia al primero, pero el segundo captó su atención y el tercero pareció hacerle daño. En un asalto candidato a ser el mejor del año, Zayas comenzó a castigar a Ennis con golpes de poder, ante el entusiasmo de un nutrido grupo de aficionados puertorriqueños presentes que se puso en pie para animarlo.
Ennis reconoció que se confió y actuó con cierta "desidia", un descuido que a punto estuvo de costarle caro mientras Zayas seguía descargando golpes sobre él en medio del estruendoso rugido del público.
Zayas siguió cosechando éxitos en el cuarto asalto, mientras Ennis adoptaba una postura defensiva más cautelosa sin dejar de intercambiar golpes en la corta distancia.
"Me confié un poco", comentó Ennis sobre el intenso tercer asalto. "Intentaba apresurarme para acabar con él y me sorprendió".
La balanza volvió a inclinarse en el quinto asalto, cuando Ennis envió a Zayas a la lona con un uppercut brutal. Zayas estaba visiblemente lastimado, pero se negó a permanecer en el suelo; logró ponerse en pie y sobrevivir a un asalto más.
Sin embargo, todo se vino abajo en el séptimo asalto, cuando Ennis se enfrentó a Zayas en el centro del cuadrilátero y lo avasalló con una feroz ofensiva de golpes. Finalmente, el castigo se volvió insoportable: Zayas puso una rodilla en tierra, miró hacia su esquina, negó con la cabeza y aceptó la derrota.
Aunque Zayas sufrió su primera derrota, el coraje que demostró al levantarse de la lona y seguir peleando sin duda elevará su prestigio. Pese a que no fue su noche, Zayas demostró que ha llegado para quedarse.
"No voy a poner excusas esta noche", declaró Zayas. "Él ganó como un campeón; yo me tomaré un tiempo de descanso, estaré con mi familia y volveré".
