Karim Crücce, un campeón de 20 años

Levantó los brazos al cielo y luego corrió a abrazar a su padre en el centro del ring.

Sueño cumplido. Flamante campeón argentino de los pesos pesados.

Walter Karim Crücce -nacido el 10 de septiembre de 2005-, logró la corona a los 20 años, superando el récord de Oscar Natalio Bonavena quien, a los 23, logró el título tras vencer a Gregorio Peralta en el Luna Park.

La comparación es solamente estadística, por supuesto.

Otros tiempos, otras épocas, otros ámbitos y otros escenarios.

Luego de apenas dos minutos de acción, el representante del Golden Boy Gym de Las Flores, provincia de Buenos Aires, sintió que el primero de los grandes sueños había sido cumplido: el de ser campeón nacional.

Se abrazó Karim a su padre, Walter Javier, quien a su vez tiene una gran historia como boxeador profesional, a lo largo de 68 peleas y de títulos como argentino, sudamericano y Latino WBO, llamado el "Golden Boy Argentino".

El 20 de mayo de 2000, disputó en Piancavallo, el título WBU con Michelle Piccirillo, perdiendo por puntos. En el rincón tuvo, como siempre, a su padre, Marcelo, quien fue profesional en una breve campaña.

Y no faltó el abrazo con su madre, Roxana Laborde, quien también fue boxeadora. Después de perder por puntos con Alejandra Locomotora Oliveras se hicieron amigas y compañeras de sparring. Realizó 32 peleas incluyendo choques con Erica Farías o Chris Namús.

Karim con su triunfo del 23 de mayo suma ahora nueve peleas, todas ganadas por nocaut. Esteban Juárez, su rival en la Federación de Box, quedó con 9-6-91 y 3 nocauts. "Claro que todo esto, por supuesto, es un primer paso", dice su padre Walter, que está al frente de CYS Promotion y que es padre, además, de Mauro -que también boxea- y Joel. "Hay mucho camino por recorrer y Karim lo viene haciendo de a poco y bien, aprendiendo, escuchando y, por sobre todas las cosas, entrenándose muy bien como debe ser", agrega Walter, presidente de AMBAPA, Asociación de Managers y Boxeadores Argentinos Profesionales y Amateurs.

"Lo que pasa es que llevo el boxeo en la sangre. Entonces sé también de lo hermoso que es ser ganador, pero también lo difícil que es llegar y mantenerse" dice el flamante campeón.

"Mi abuelo llegó a pelear con Látigo Coggi. Mi viejo se cansó de ganar títulos. Mi mamá peleó con las mejores. Entre todos me enseñan mucho. Tengo que aprovechar la gran oportunidad que me da la vida de tener una familia que me contiene y me conduce".

Karim mide 1,83 m., ronda los cien kilos, y aporta a su pegada un buen caminar el ring y sólida factura de golpes. No hay que ser futurología y saber esperar, sobre todo porque la categoría es muy competitiva.

Los tiempos han cambiado y también los plazos, ya que hoy todo tiene que ser muy rápido. Crücce tiene muy pocas peleas como profesional.

Ya lo desafió a Ariel Bracamonte un veterano de 33 años con 15 triunfos -8 nocauts- y 13 derrotas, ex campeón argentino y sudamericano, con experiencia internacional. Tiempo el tiempo, habría que decir. ahora es momento de disfrutar este título, de recapacitar de seguir aprendiendo y de soñar con los pies en la Tierra.

"La gente de Las Flores me da todo su apoyo y siento que esta carga que significaría el apellido, en realidad es un elemento más, pero muy importante, para mi crecimiento personal y deportivo. Ahora es mi turno, es mi tiempo y es también mi gran compromiso conmigo mismo y con mi familia. Nada es fácil pero aquí me ven, entrenando siempre, dispuesto a dar lo mejor de mí".

En un en un tope contra Brasil le ganó a Andrew Bonati, que le llevaba 30 kilos. Estuvo en el nacional de Cipolletti, Río Negro. Fue campeón nacional juvenil, campeón de la Liga Bonaerense y AMBAPA, entre otros logros.

Ahora el campeón nacional de peso pesado y, a los 20, tiene todo un mundo por delante.