Alexander Zverev debería estar absolutamente relajado. Consiguió el número 1 del mundo, ese anhelo de toda una vida tenística. Sin embargo se lo ve bajo presión. Su semifinal en el ATP 500 de Viena contra Alex de Miñaur se complicó y lo evidenció a viva voz y a la vista de todos.
En el descanso 3-4 del primer set se acercó al umpire con cara de pocos amigos y le recriminó: "¿Creés que es normal jugar con estas pelotas en un torneo de tenis?".
Arnaud Gabas no tenía mayores explicaciones para el malestar del alemán que no depende de él la elección de qué pelotas se usan en tal o cual torneo.
Días atrás, Zverev habló públicamente de los problemas en el Tour y qué cambios tendrían que haber. "...Deberíamos acortar la temporada, dos o tres semanas, y tener más tiempo para que nuestro cuerpo descanse y para recuperar fuerzas", declaró al respecto.
Evidentemente se ganó el derecho a considerarse como una de las voces autorizadas dentro del circuito profesional: "Llevo diciendo lo mismo hace 10 años y nada cambia. Creo que ahora los jugadores están empezando a hablar más de este tema y a expresar su descontento. Pienso que cada vez se escucharán más voces al respecto".
