El ATP 500 de Rotterdam vivió, posiblemente, la que será una de las situaciones más curiosas de la temporada. La misma ocurrió en el duelo de la qualy entre los franceses Quentin Halys y Gregoire Barrere.
Cuando el partido marchaba 7-6, 4-1 (15-15) y con Barrere dispuesto a sacar, sucedió algo impensado: una persona disfrazada de oso panda irrumpió dentro de la cancha.
La misma apareció desde detrás de una de las tribunas y solamente se limitó a correr alrededor de la cancha frente a la mirada atónita de todos los presentes. Lo más curioso es que, cuando desapareció nuevamente detrás del estrado, el partido se siguió jugando con total normalidad.
