Polémica en Sudáfrica vs Nueva Zelanda: el árbitro ¿ignoró? dos llamados del TMO en momentos clave del partido

Nueva Zelanda se impuso ante Sudáfrica por 33-16 y se puso al frente en el marcador de la gira Rugby’s Greatest Rivalry. En los minutos finales, el árbitro Matthew Carley desestimó un llamado del TMO para amonestar a un jugador de los All Blacks y momentos más tarde, volvió a ignorar el aviso del asistente de video en el tackle de Ardie Savea a Jasper Wiese, y que para sorpresa de todos, terminó con dos sudafricanos recibiendo la tarjeta amarilla.

Al minuto 65 de juego, con el marcador 26-16 en favor de los de Dave Rennie, Pieter-Steph du Toit cayó al suelo luego de un doble tackle de Asafo Aumua y George Bower. Al formarse el ruck, Luke Jacobson derribó a Jasper Wiese y el contacto provocó que Reinach soltara la pelota. El TMO intervino y pidió que se revisaran las acciones del forward neozelandés por posible juego sucio.

Adamson afirmó que Jacobson tackleó a Wiese mientras que este no tenía la pelota y el neozelandés podría haber sido sancionado con tarjeta amarilla y penal para Sudáfrica. Sin embargo, Carley no estuvo de acuerdo con el árbitro de vídeo y volvió al scrum de los All Blacks. “Lo veo como una limpieza. Ocho [Wiese] está estorbando”, dijo el árbitro.

Mientras que en el minuto 68, Quinn Tupaea pateó un excelente 50/22 y consiguió un line en la zona de 22 metros de Sudáfrica. Nueva Zelanda falló en la formación y la posesión quedó en manos de Jasper Wiese, quien embistió contra Savea. Fases después, los de Rennie recuperaron la ovalada y luego de un kick de McKenzie, Damian Willemse, recuperó el balón y mientras Cam Roigard, buscaba la posesión en el ruck fue derribado por Marco van Staden. Ahi fue cuando llegó el llamado de Matthew Carley al TMO, Mike Adamson, para revisar el tackle del capitán neozelandés sobre el sudafricano al principio de la jugada.

"Estamos analizando las acciones del número 8 negro. Creo que el golpe fue en el hombro y la cabeza (de Wiese) se inclinó hacia adelante. Mike, no lo consideramos una falta", dijo el árbitro. Inmediatamente llegó la respuesta del asistente de video: "La cabeza se inclina hacia adelante y hay contacto con la cabeza (de Savea)”. Con esta información, Carley dejó en clara su postura y anunció: "No es tackle alto, es el movimiento brusco del jugador lo que provoca el contacto. No hay juego sucio. Claramente no hay juego sucio desde ese ángulo".

Carley y el TMO aún no habían terminado. Revisaron la última jugada en directo, cuando inicialmente se sospechó que Roigard había cometido un error al lanzarse hacia el ruck. De todas formas, los árbitros llegaron a la conclusión de que van Staden había entrado ilegalmente en el ruck desde el lateral. "Está bastante claro", dijo el juez principal, y procedió a amonestar al tercera línea sudafricano.

Inmediatamente, los All Blacks reanudaron el juego con un scrum y esto derivó una nueva tarjeta amarilla para Sudáfrica para Cobus Reinach por knock-on intencional por interferir en un pase de Ardie Savea. Ya con dos jugadores de más, Nueva Zelanda sentenció el marcador en su favor y se quedó con el primer partido de la serie.