Por la tercera fecha del Nations Championship, Italia no pudo hacer pie frente a Australia y cayó 57-10. Allí, se dio una llamativa situación que tuvo como protagonista a Marco Riccioni.
Cuando iban 66', el árbitro Christophe Ridley sancionó penal contra Josh Canham en el seleccionado aussie. En ese momento, el combinado italiano no respetó la sanción y desató la furia de Michael Amatosero que terminó siendo arrastrado hasta el banco de suplentes de la visita, donde se desató una pelea que derivó en la tarjeta roja al primera línea de la Azurra por pegarle una piña al forward australiano.
Tras revisar la acción, el juez inglés fue contundente con su decisión y le aplicó todo el peso del reglamento al actual jugador de Saracens. Este hecho marca otro hito en el historial de indisciplina de Italia en la competencia, ya que, la semana pasada el duelo contra los All Blacks estuvo lleno de polémicas según la visión de Gonzalo Quesada, quién manifestó que dos tries neozelandeses no debieron ser convalidados, excesiva la roja a Cannone y flexibilidad ante situaciones similares con jugadores maoríes como protagonistas.
