El arte del engaño

Tecatito Corona tendría la oportunidad de mostrar sus peculiares habilidades, ahora en España… todo va viento en popa

No tiene México demasiados futbolistas como él. Es más, esperando que no se enoje nadie, pero me parece que no tiene México otro futbolista como él salvo, tal vez, Diego Laínez y curiosamente los dos terminarán jugando en la misma ciudad.

Lozano y Antuna ganan mucho por fuera, pero termina siendo muchas veces más su velocidad y su arranque lo que les permite dejar fuera de acción a sus rivales. No pasa lo mismo con el Tecatito.

Jesús Manuel puede estar encerrado en un reducido espacio, pero encuentra la manera de salir. No necesita ver latifundios entre la espalda del adversario y la portería rival para animarse. Él no. Cuando la gente dice que “el futbol es de los vivos”, hay quienes quieren llevarlo hacia el terreno de la trampa, del engañar al árbitro. Por ahí no va. Cuando la gente dice esa frase se refiere a jugadores como Corona: jugadores que amagan por fuera para después ir por dentro; jugadores que parecen estar encerrados para después mágicamente salir del enredo en el que muchas veces parece ellos mismos se metieron.

Pasaban los años y no quiero decir que desperdiciaba su carrera en Portugal, porque de ninguna manera era así, pero cada ventana de transferencias escuchábamos rumores de una posible salida, para después ver que no se concretaba nada… hasta hoy.

Todo apunta a que el mexicano podrá irse finalmente. Se queda en la península ibérica, es cierto, pero de Portugal a España la distancia futbolística es mayor que la geográfica.

A una mejor liga y a un equipo que, no quiero omitir, compite por ser animador y que además tendrá participación en Europa, pero que sobre todo, suele ser metódico en el tema de sus contrataciones. Monchi es reconocido por el buen ojo para encontrar talento donde otros no suelen verlo y Julen Lopetegui que conoce al mexicano de cuando ambos coincidieron en el futbol portugués. No se puede decir que el éxito está garantizado, ese a final de cuentas dependerá de otros factores, pero sí parecen elementos favorables para empezar esta nueva aventura.

Hasta el momento los regates le han salido a Corona, reconocido como un jugador con condiciones que pocos tienen en el futbol mexicano, pero que, si nos ponemos exigentes a estas alturas de su carrera, no ha terminado de explotar. Más de 250 partidos con los Dragones, 2 títulos de Liga y alguna vez el mejor jugador de su liga, pero con intermitencias que causan molestia porque uno sabe lo que puede dar, uno sabe lo que puede alcanzar.

A los 28 años le llega esta nueva oportunidad, que quiero recalcar, se ganó por esas grandes condiciones que tiene, por esas virtudes que en la cancha además son tan vistosas. Muchas razones para ilusionarse, mucha capacidad para hacerlo. Los ingredientes están puestos para verlo otra vez hacer de las suyas; para verlo atorado entre un mar de gente y él solo salir de ese embrollo, perfilarse a portería y ver como rivales y aficionados se quedan con la boca abierta por su habilidad. ¡Éxito Tecatito!