Con su tercera Champions League en la mira, Mourinho busca demostrar que aún merece ser llamado el ‘Special One’.
José Mourinho está de regreso en la élite, de vuelta en el Real Madrid y nuevamente dentro de la conversación sobre los candidatos a conquistar la UEFA Champions League.
Pero ¿todavía puede ser realmente especial en un mundo futbolístico muy diferente al que alguna vez dominó?
A sus 63 años y después de más de una década sin conquistar una liga nacional ni la Champions League —su último título liguero fue la Premier League 2014-15 con el Chelsea, cinco años después de su triunfo más reciente en la Champions con el Inter de Milán—, Mourinho tiene la oportunidad de terminar con esa sequía tras regresar esta temporada al Real Madrid. Su primera etapa en el club terminó de manera conflictiva hace 13 años, luego de sus enfrentamientos con varios jugadores importantes.
La carrera de Mourinho como entrenador puede dividirse entre lo ocurrido antes y después de aquella etapa de tres años en Madrid, de 2010 a 2013.
Antes de llegar al club español, justificó el título de “Special One” que él mismo se otorgó al conquistar dos Champions League con el FC Porto, en 2004, y el Inter, en 2010, además de seis ligas nacionales con Porto, Chelsea e Inter durante siete temporadas. Sin embargo, después de ganar solamente una edición de LaLiga y una Copa del Rey en sus tres años en Madrid, la carrera de Mourinho comenzó a desplomarse.
Durante la década siguiente solamente ganó un título de liga: la Premier League 2014-15 con el Chelsea, aunque también obtuvo algunos trofeos de menor importancia con el Manchester United —la Copa de la Liga y la Europa League en 2016-17— y la Roma —la Conference League 2021-22—. Su caída continuó cuando fue despedido por el Fenerbahce en la temporada 2024-25, antes de regresar brevemente al Benfica, una etapa que terminó por rehabilitar su imagen lo suficiente como para volver a convencer al presidente del Madrid, Florentino Pérez.
La etapa reciente de la carrera de Mourinho fue eclipsada por Pep Guardiola, Zinedine Zidane, Carlo Ancelotti, Jürgen Klopp y Luis Enrique, un grupo de entrenadores sumamente exitosos que demostraron que se puede ganar con estilo y sin recurrir constantemente a la confrontación. Pero ¿saben qué? Estamos en 2026 y Mourinho todavía sigue en pie, mientras Guardiola, Zidane, Ancelotti y Klopp ya no dirigen clubes.
Entre sus contemporáneos, solamente Luis Enrique, entrenador del Paris Saint-Germain, continúa en condiciones de dejar en segundo plano el palmarés de Mourinho en la Champions League. Quizás la rueda haya girado nuevamente a favor del portugués y le ofrezca una oportunidad real de volver a la cima conquistando esta temporada el torneo de clubes más importante del mundo.
El Madrid ya cuenta con los atacantes necesarios para amenazar las aspiraciones del PSG de ganar su tercera Champions consecutiva. Kylian Mbappé, Vinícius Júnior, Yan Diomande y Jude Bellingham poseen la capacidad para decidir partidos al máximo nivel. Pero con Mourinho, cuyos mejores equipos se construyeron sobre defensas extremadamente organizadas y físicas, el Madrid ahora tiene un técnico que buscará hacerlo más sólido de lo que consiguieron Xabi Alonso y Álvaro Arbeloa la temporada pasada.
La combinación de la mentalidad defensiva de Mourinho, delanteros de clase mundial y Thibaut Courtois, posiblemente el mejor portero del planeta, parece una fórmula perfecta.
Pero ya no estamos en 2010. Después de abandonar el Bernabéu tras sus enfrentamientos con Sergio Ramos, Iker Casillas y Cristiano Ronaldo, un Mourinho más veterano y posiblemente más sabio tendrá que demostrar que puede evitar los problemas que provocaron el despido de Alonso después de apenas seis meses la temporada pasada, cuando se deterioró su relación con los jugadores más importantes del plantel.
Solamente Zidane y Ancelotti han sido capaces de controlar en los últimos años un vestuario del Madrid repleto de egos, gracias a su condición de leyendas consagradas. Ambos poseían la personalidad y el historial ganador necesarios para entrar al vestuario y ganarse inmediatamente el respeto de las grandes figuras. La persuasión y la calma les dieron excelentes resultados.
Mourinho rara vez ha recurrido a la calma. Casi todos sus trabajos como entrenador terminaron de forma conflictiva, impulsados por enfrentamientos con sus jugadores estelares.
Pero quizás, después de recibir esta inesperada oportunidad de retroceder el tiempo en el Madrid, Mourinho pueda dar un paso atrás, parecerse más a Ancelotti y Zidane y convencer a un plantel de superestrellas de trabajar unido para conquistar la decimosexta Champions League del club esta temporada. Tiene el equipo necesario y, aparte de Luis Enrique, se enfrenta a un grupo de entrenadores sin antecedentes ganadores en la competición.
Guardiola puso fin a una espera de 12 años entre títulos cuando condujo al Manchester City a la gloria en 2023, mientras que las dos Champions conquistadas por Jupp Heynckes, con el Real Madrid y el Bayern Munich, estuvieron separadas por 15 años.
Mourinho establecería un nuevo récord por la espera más larga entre dos títulos de Champions si vuelve a ganarla esta temporada. Además, su consagración con el Inter en 2010 ocurrió en el Bernabéu, por lo que existiría una curiosa simetría si levantara el trofeo por tercera vez el 5 de junio, al otro lado de la capital española, en el estadio Metropolitano del Atlético de Madrid.
Tiene todo lo necesario para conseguirlo, excepto la capacidad de retroceder el tiempo. Pero quizás ese sea el truco final de Mourinho para demostrar que, después de todo, realmente sigue siendo especial.
