La gesta histórica que dejó la primera jornada de Libertadores y Sudamericana

En el arranque de la fase de grupos de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, contra todo pronóstico los equipos de la Liga FUTVE protagonizaron una semana que ya quedó marcada en la historia: invictos, desafiantes y sin pedir permiso en los escenarios más exigentes del continente. Tres victorias, dos empates y un dato que retumba en toda Sudamérica: Venezuela fue el único país que no perdió en la primera jornada y firmó el mejor promedio de puntos entre todas las ligas del continente.

Durante años, el mapa estuvo dominado por las potencias de siempre, con los equipos venezolanos con poco que celebrar en competiciones internacionales.

UCV, Puerto Cabello y Carabobo: cuando el golpe fue directo al gigante

Toda gesta necesita una noche fundacional. Y Venezuela tuvo varias.

Entre la más resonante estuvo la de Universidad Central, que venció 3-1 a Libertad y se subió a lo más alto de su grupo en la Libertadores, firmando una victoria que no solo suma puntos: instala respeto.

Pero el verdadero temblor cruzó fronteras y llegó hasta Brasil. Academia Puerto Cabello derrotó 2-1 a Atlético Mineiro y Carabobo venció 1-0 a Bragantino. No fueron triunfos más. Fueron quiebres simbólicos: por primera vez, ambos clubes derribaron a equipos brasileños en torneos Conmebol. El mensaje fue claro: la hegemonía también se desafía.

Caracas y La Guaira: resistir también es competir

Las gestas no siempre se escriben con victorias. A veces, también se sostienen. En Rio de Janeiro, Caracas, con una plantilla joven dirigida por Fernando Aristeguieta empató 1-1 con Botafogo, mostrando carácter en territorio hostil.

Y en otro duelo de máxima exigencia, Deportivo La Guaira resistió ante Fluminense con un 0-0 que valió como una declaración de principios: competir sin complejos.

El saldo ante equipos brasileños fue contundente, pese a la gran diferencia económica de las plantillas: 2 triunfos y 2 empates. Ni una derrota. Un dato que potencia la narrativa: en cada partido donde convirtió, el equipo venezolano golpeó primero. No reaccionó: propuso.

Antecedente que dejó claro un hecho histórico

La última vez que equipos venezolanos terminaron invictos en una jornada fue en la Copa Libertadores de 2004. Caracas, Unión Atlético Maracaibo y Deportivo Táchira no perdieron en la tercera y cuarta jornada de esa edición, información que suministró el periodista Edgardo Broner. Hay que destacar que en ese entonces, la Sudamericana se jugaba en otro semestre.

Por lo tanto, es la primera vez que cinco equipos venezolanos terminan invictos en una jornada internacional, algo que ocurrió en un lapso de 48 horas.

El desafío: que no solo sea un buen comienzo

Toda épica necesita continuidad para convertirse en historia. Este arranque perfecto impulsa, entusiasma y reposiciona al fútbol venezolano.

Pero el verdadero desafío empieza ahora: sostener el nivel, consolidar estructuras y transformar este impacto en una costumbre. Porque si algo dejó esta primera jornada es una imagen difícil de ignorar: por una semana, el continente miró hacia Venezuela… un país que hace apenas meses vio escaparse en la última fecha el sueño del repechaje rumbo al Mundial 2026, tras una definición dolorosa que lo dejó fuera de carrera.

Hoy, ese mismo fútbol que quedó al borde vuelve a levantarse. Golpea y compite. Como si esta vez, en lugar de lamentarse por lo que no fue, estuviera decidido a escribir lo que viene.