El reposo de otro guerrero de Selección: David Ospina deja el fútbol

David Ospina jugó 131 partidos con Selección Colombia. Getty

David Ospina anunció su retiro del fútbol tras 20 años de carrera profesional. Es junto con James Rodríguez el que más partidos jugó con la Selección Colombia.

La bienvenida fue cruel entre la emergencia, con un gol de penal apenas se acomodaba los guantes y el buzo negro número 22 en el arco norte del estadio General Santander de Cúcuta.

Saltó del banco con urgencia por la expulsión de Miguel Calero a los 13’ de ese amistoso frente a Uruguay del 7 de febrero 2007. Eduardo Niño, preparador de arqueros; Jorge Luis Pinto, entrenador y Hugo Rodallega, delantero, lo alentaron.

Se abrazó con David Ferrerira de cambio obligado y con 18 años se paró frente a Sebastián Abreu. Se quedó sin reacción ante el cobro del delantero. Con apenas segundos en cancha, recibió su primer gol. Le hicieron dos más en ese debut torcido. Jugó 130 partidos más, hasta consolidarse como el de más participaciones en Selección junto con James, otro capitán histórico.

David edificó entre espinas y gloria una trayectoria admirable con la tricolor. Estuvo en tres Mundiales, subió a tres podios en sus cinco Copas América, tuvo lesiones insólitas en entrenamientos, recibió goles inocentes, salvó otros con atajadas imposibles.

Su voz fue respetada en la cancha y en los últimos meses con más atención en el vestuario. Reconocido líder de grupo, acompañó y orientó desde su experiencia a los nuevos nombres: Luis Díaz, Daniel Muñoz, Gustavo Puerta, Jhon Arias, Luis Suárez...

“Al fútbol, le digo gracias. Algunos piensan en el fútbol y ven un balón. Yo veo compañeros que han sido familia, técnicos que me han orientado, afición que ha sabido alentarme. A todos ellos les agradezco, porque son parte de mi biografía. En mi pecho se quedan los escudos de mis batallas”, se despidió.

El guerrero eligió el reposo. Dejó todo. Respetó el escudo. Inspiró y dejó a salvo un legado preservado por René Higuita, Oscar Córboba y tantos más.

Se fue un guardián del arco y del prestigio de Colombia. Compromiso, lealtad y ejemplo lo definen. De una noche difícil en Cúcuta al corazón del hincha. Un viaje inolvidable.

Que honor Ospina.