Colombia ha tenido dificultades para encontrar un jugador que le dé fútbol al ataque en esta fecha FIFA. Sin James Rodríguez ni Juan Fernando Quintero, la Selección ha buscado alternativas y, hasta ahora, ninguna ha terminado de consolidarse. Ante Paraguay, el equipo dependió en buena medida de los desbordes de Yáser Asprilla, mientras que frente a México Jhon Arias ocupó la posición de mediapunta, aunque sin conseguir darle al equipo la claridad esperada.
Ahora, ante Perú en Miami, Néstor Lorenzo podría tener una nueva oportunidad para probar una fórmula diferente.
El técnico de la Tricolor reconoció que Arias rinde mejor como volante y que, cuando juega como enganche, Colombia genera menos ocasiones. Ante ese panorama, aparece una posibilidad que todavía no se ha probado en la Selección: Juan Manuel Rengifo como mediapunta y Yáser Asprilla como extremo derecho.
La idea no sería buscar en Rengifo un reemplazo directo de James o Quintero, sino darle a Colombia un jugador que pueda ocupar ese espacio entre líneas y, al mismo tiempo, permitir que Yáser juegue en una zona donde pueda aprovechar su capacidad para encarar y desequilibrar.
El modelo: el Nacional de Diego Arias
Rengifo ya demostró en el primer semestre de 2026 que puede desempeñarse en esa función. Con Nacional, dirigido entonces por Diego Arias, jugaba en un 4-2-3-1 con dos volantes de marca, Rengifo como mediapunta, extremos abiertos por las bandas y Alfredo Morelos como único delantero.
Su tarea era recibir entre la defensa y el mediocampo rival, girar y acelerar el juego hacia el área. Era el jugador encargado de conectar la zona de volantes con el ataque y de aparecer en los espacios que dejaba el rival.
Los números respaldan ese rol. En la Liga sumó 16 partidos, seis goles y cinco asistencias, participando en un tercio de los goles del equipo. Nacional terminó aquella fase regular como líder y se clasificó a los cuadrangulares.
Ese antecedente es precisamente el que puede resultar atractivo para Colombia: Rengifo ya conoce la responsabilidad de jugar como mediapunta dentro de un sistema que le permite recibir de frente al arco y asociarse con los jugadores de ataque.
¿Cómo funcionaría en Colombia?
La idea tendría a Rengifo ocupando el espacio central, detrás del delantero, mientras Yáser partiría desde la banda derecha.
En ese escenario, cada jugador tendría una función más cercana a sus características. Rengifo haría lo que ya hizo en Nacional: ocupar el espacio entre líneas y conectar el mediocampo con el delantero. Yáser tendría libertad para recibir abierto, encarar y posteriormente buscar movimientos hacia dentro.
Arias, por su parte, volvería a una zona en la que Lorenzo considera que puede ofrecer más: la banda izquierda y el papel de volante/extremo, en lugar de tener que asumir la responsabilidad de ser el principal enlace ofensivo.
Así, Colombia podría distribuir la generación de juego entre tres futbolistas en lugar de concentrarla en un solo mediapunta.
La sociedad entre Yáser y Rengifo
La conexión entre ambos puede ser uno de los aspectos más interesantes de esta fórmula.
Yáser, desde la derecha, tendría la posibilidad de atacar en el uno contra uno y posteriormente asociarse con Rengifo cuando se cierre hacia el centro. El mediapunta podría aparecer cerca del extremo para darle una opción de pase, recibir entre líneas y acelerar la jugada.
Además, cuando Asprilla abandone la banda para jugar por dentro, se abriría espacio para la llegada del lateral derecho.
La diferencia con lo que Colombia ha mostrado en esta fecha FIFA estaría precisamente ahí: Yáser no tendría que encargarse solo de generar peligro y Rengifo podría convertirse en el socio que aparece cerca de él para darle continuidad a las jugadas.
Dos jugadores que llegan con argumentos
Yáser llega a esta fecha FIFA en un buen momento. Con Girona suma cuatro goles en seis partidos y ante Paraguay fue uno de los futbolistas colombianos que más intentó desequilibrar por las bandas.
Rengifo, en cambio, atraviesa un momento diferente en Nacional. Después de su buen primer semestre con Diego Arias, no ha tenido la misma continuidad en el semestre actual, en el que Lucas González ha apostado por Edwin Cardona y, posteriormente, se sumó la llegada de James Rodríguez.
Por eso, sus números actuales deben leerse de manera distinta a los del primer semestre. La referencia que respalda su capacidad como mediapunta es principalmente la etapa con Diego Arias, mientras que su presente en Nacional ha estado marcado por una menor participación.
La duda está en Lorenzo
La fórmula tiene argumentos, pero también riesgos.
Rengifo todavía no ha disputado un partido con la Selección Colombia de mayores y tendría que asumir una responsabilidad importante en el funcionamiento ofensivo. Además, al tener a Yáser y Rengifo como jugadores de características ofensivas, el doble pivote tendría que cubrir una zona amplia para equilibrar al equipo.
Tampoco está claro que Lorenzo quiera utilizar a Rengifo específicamente como mediapunta. Las posibilidades que se han manejado para el jugador incluyen también su ubicación como extremo.
Por eso, más que una solución definitiva, la sociedad entre Rengifo y Yáser representa una alternativa que Colombia todavía no ha probado.
Perú, la oportunidad para probarla
El partido de este martes frente a Perú puede convertirse en el escenario para verla por primera vez.
Si Lorenzo decide darle a Rengifo el lugar que ocupaba en Nacional y mantiene a Yáser como extremo derecho, Colombia tendría una estructura diferente para atacar: un mediapunta natural por dentro, dos jugadores abiertos y con capacidad de desequilibrio y un delantero como referencia.
No sería simplemente encontrar un reemplazo para James o Quintero. Sería cambiar la manera de repartir la responsabilidad creativa.
Yáser Asprilla y Juan Manuel Rengifo todavía no han compartido ese papel en la Selección. Perú podría ser el primer partido en el que Colombia pruebe una sociedad que, por sus características, puede darle una nueva alternativa a su ataque.
