Chile vs. México: cuando el horno no está para bollos ni revanchas

Jugadores de Chile y México en el último amistoso en Austin. Photosport

Dicen que "la venganza es un plato que se sirve frío". ¿Cuántas veces hemos escuchado esa frase? Quizás, muchas más de lo que nos gustaría, pero lo cierto es que en el caso del deporte se ocupa con bastante frecuencia, y cuando toca perder, esa derrota duele el doble. Y es precisamente lo que espero no suceda este martes 6 de octubre, que no llegue esa revancha, cuando la Selección Chilena vuelva a verse las caras ante Mexico, en su tercer y último amistoso de la gira por Norteamérica.

La Roja, que tras el Mundial 2026 sigue sin nombrar al técnico que asumirá de cara a la Copa América y las próximas Clasificatorias, ya dejó una mala imagen frente a Canadá en el primer juego y luego, si bien mejoró, se fue con otra derrota frente a Estados Unidos en el segundo, pero aún queda enfrentar al Tri, en un partido amistoso que arrastra, queramos o no, sensaciones en uno y otro bando por lo acaecido hace 10 años.

Sí, porque Chile y México vuelven a toparse, y pese a todo lo que pueda decirse, lo cierto es que el recuerdo de aquel histórico 7-0 en la Copa América Centenario hace una década atrás, sigue intacto, rondando en nuestra memoria, de este lado con nostalgia, por ese fútbol que encantaba y que se esfumó, y también por el del Tri, que desde entonces anhela devolvernos, a como dé lugar, esa goleada.

El 18 de junio de 2016, el Levi's Stadium de Nueva Jersey fue testigo de un Eduardo Vargas letal, presenció a un Edson Puch que fue problema sin solución para los aztecas, mostró a un Alexis Sánchez dándolo todo y dejó inmortalizado a un equipo que exhibía su mejor versión, que se encaminaba al bicampeonato de América. Sí, eran otros tiempos, teníamos a la "Generación Dorada" defendiendo el escudo, había una propuesta futbolística contundente y estaban los interpretes adecuados, todo eso nos permitía soñar con los ojos abiertos.

Tres duelos posteriores a la paliza

Luego de esa exhibición, que muchos llamaron "la masacre de Santa Clara", Chile se enfrentó al conjunto mexicano en tres amistosos, en 2018, 2019 y 2021, respectivamente: el primero lo ganó 1-0, en un encuentro que se disputó en Querétaro, el segundo fue triunfo azteca por 3-1 y tuvo lugar en San Diego, mientras que el último quedó en tablas, un 2-2 agónico en Austin.

Hoy, el equipo que dirige Nicolás Córdova llega al lance tratando de dejar atrás los ecos del caso Marcelino Núñez, con más dudas que certezas futbolísticas y con la única intención de ganar, para poder sacudirse de una Fecha FIFA con tintes negativos, donde no ha mostrado rebeldía ni ha conseguido resultados, al igual que el combinado que fue sparring y luego tomó palco como espectador del último Mundial.

En la otra vereda está la escuadra de Rafa Márquez, que tampoco ha podido festejar en sus amistosos, tras empatar 1-1 con Colombia y luego por idéntico marcador ante Perú, y que posteriormente fue goleado 3-0 por Estados Unidos en su última presentación.

Dicho lo anterior, el partido que se viene en Los Angeles será una prueba grande para ambos, pero en el caso de Chile, el horno no está para bollos ni revanchas, aún teniendo claro el delicado momento que atraviesa la Selección, porque no está permitido y porque ya es momento de que La Roja comience a dejar atrás esa tormenta que la inunda y que nos duele.