Santiago Espasandín: el antes y después que marcó Forlán, la posibilidad de dirigir en los Odesur y el gran objetivo con la Sub 20

Diego Forlán y Santiago Espasandín, durante un entrenamiento de la Selección Uruguaya Sub 20 en el Complejo Celeste. X/Uruguay

Santiago Espasandín valoró la posibilidad de ser el ayudante técnico de Diego Forlán en la Selección Uruguaya Sub 20, señaló el antes y después que marcó Cachavacha en la Celeste, y dijo el gran objetivo con el combinado juvenil: “Amamos mucho el deporte y la posibilidad de ayudar a los futbolistas a desarrollarse y a mejorar”, expresó.

Espasandín fue anunciado como el ayudante técnico de la Sub 20 el pasado dos de agosto, luego de haber realizado una gran carrera en las formativas de Nacional.

Primero estoy muy orgulloso y feliz por sumarme a ayudar a la Selección, para cualquier persona es lo máximo, así que re contento. Cuando salió la noticia a principios de julio (de que era uno de los candidatos para ser ayudante en la Sub 20, junto con Diego Jaume y Andrés Rodríguez)… Fue largo porque la AUF demoró en contactarse conmigo y luego ya fue más ágil, y por suerte se definió para que me sumara”, contó el entrenador esta semana en AUF TV.

Y respondió cuando se le preguntó si se imaginaba o soñaba con trabajar en la Selección Uruguaya: “Uno siempre tiene sueños porque es lo que nos empuja, es lo que nos hace vivir con pasión toda esta profesión, amamos mucho el deporte y la posibilidad de ayudar a los futbolistas a desarrollarse y a mejorar. Obviamente que no lo poníamos en el horizonte cercano cuando arrancamos, pero sí consolidarnos en el deporte, hacer una carrera y que nuestra impronta nos vaya poniendo donde nos tenga que poner”.

“Por suerte nosotros tenemos la fortuna de tener muy buenos futbolistas en Nacional, entonces la posibilidad de tener éxito deportivo siempre está más presente. Entonces sí lograrlo con una identidad, ayudando a los chiquilines a crecer como personas y como futbolistas para nosotros es un orgullo; y coronarlo con la posibilidad de estar hoy en la Selección es gratificante”, subrayó.

Y relató: “Jugué al básquetbol, arranqué como profe de básquetbol y en mi primera experiencia en el fútbol era profe y también asistente, porque en formativas los entrenadores están solos y pude tener grandes entrenadores que me permitieron crecer profesionalmente, que me ayudaron muchísimo. Y después cuando decidí el entrenador tuve el apoyo de Nacional para iniciar la carrera, ya decidiendo quién juega y quién no, el vínculo es diferente”.

“Todos los mensajes que he recibido, incluso de futbolistas que pude dirigir y llegaron a ser profesionales, y muchos que no llegaron, y el vínculo que generamos desde el punto de vista humano es lo que me llena de orgullo, más allá de los logros o no que son circunstanciales. Ese afecto, ese respeto, ese agradecimiento para conmigo en ese proceso es lo que más nos gratifica y nos enorgullece como persona”, destacó Espasandín.

El antes y después que marcó Forlán en Uruguay

Espadandín pasó de ser entrenador jefe en un club a ser ayudante técnico de una selección: “Para mí era uno de los desafíos era adaptarme al rol de colaborador, de asistente de campo, que el líder va a ser Diego Forlán y nosotros poner nuestra impronta dentro de lo que es la idea de la preparación del equipo con las estrategias de entrenamiento”.

“Es parte del crecimiento, sabiendo que todos son importantes en el equipo de trabajo y que todos tenemos para aportar. El líder es Diego y es la cabeza de grupo, y quien marca el camino, y nosotros nos adaptamos con nuestra impronta a lo que él marca. También tener un líder tan generoso, tan sencillo, que permite que tanto yo como el resto del cuerpo técnico (Marcos Mansulino, Nacho Bordad y el Ruso Pérez) podamos trabajar. Eso es lo que más destaco de estos días, que claramente hay un equipo de trabajo y que el líder permite que nos podamos desempeñar en el rol y ayudemos a construir todo lo que es la idea de juego del equipo. Y eso es todo mérito de Diego Forlán”, aseguró.

A su vez, comentó lo hecho por Forlán como futbolista de la Celeste: “Él marcó un antes y un después a nivel de la Selección en cuanto a ese perfil de jugador de nivel profesional, lo que significa el profesionalismo, el tener su preparación individual aparte de lo que hacía con el equipo, cuidado, entrenamiento, mejorar en el rol y agregarle cosas al rol… Él en eso marcó una época e incidió en un montón de compañeros, los hizo mejores deportistas. Para nosotros es un orgullo poder seguir aprendiendo dentro del deporte con entrenadores que fueron jugadores de élite, es una instancia de crecimiento y aprendizaje recontra productiva y queremos aprovecharla”.

La posibilidad de ser el entrenador principal en los Odesur

Debido a que Forlán estará al frente de la Selección mayor de forma interina en la Fecha FIFA de setiembre, Espasandín será el director técnico de la Sub 20 en los Juegos Odesur que se realizarán del 12 al 26 de septiembre de 2026 en la provincia de Santa Fe, Argentina.

“Como es un trabajo en equipo, no será antinatural que en un momento esté yo al frente del equipo en cuanto a los que es el liderazgo en una competición, como en este caso los Juegos Odesur. Es un rol al que estoy acostumbrado”, manifestó.

El gran objetivo de la Sub 20 y el Sudamericano 2027

Respecto a esta nueva generación juvenil, Espasandín indicó: “Por suerte, el fútbol uruguayo ha tenido siempre jugadores de calidad. Lo que hay que mejorar es la construcción colectiva, tener una identidad de juego afianzada, que tengamos la capacidad de adaptarnos a los escenarios sin sufrir. Los chiquilines tienen realidades diferentes, algunos están jugando en Primera, otros en formativas, otros en el exterior, a algunos esa dinámica se le cambia de un día a otro como lo sucedido con Federico Bais. Estamos evaluando la posibilidad de hacer amistosos en el exterior para observar a los chicos que están en el exterior”.

A comienzos de 2027 se deberá jugar el Sudamericano Sub 20 que otorgará cuatro cupos directos de CONMEBOL para la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA 2027, la cual se llevará a cabo en Azerbaiyán y Uzbekistán

“Más cercano a la competencia la idea es poder tener una etapa de preparación donde estemos juntos, el proceso será complicado porque son diferentes realidades”, aceptó Espasandín.

Y expresó: “Lo importante acá es que la mayor cantidad de futbolistas que pasen por proceso de selecciones juveniles alcancen a jugar en la élite, el poder de la Selección mayor dependerá de cuántos jugadores jueguen en el mejor nivel y eso se construye desde acá, con el trabajo de los entrenadores en los clubes y con lo que se hace en la selección, más la competición local e internacional. Eso lo construimos todos, es muy importante el rol de todos los entrenadores que trabajan en los clubes de manera anónima y que ayudan a esos chiquilines a mejorar y a potenciarlos”.