El presidente de la FIFA llamó a una reunión de emergencia tras rechazo al plan FIFA Forward Entreprise
Gianni Infantino ha convocado una reunión de emergencia del personal de la FIFA en Rabat, Marruecos, para el miércoles, a medida que aumenta la presión sobre el presidente, según lo reportado por Press Association (PA).
El exentrenador del Arsenal, Arsène Wenger, director de desarrollo del futbol mundial de la FIFA, emitió el martes un comunicado en el que afirmaba que “no estuvo involucrado” en el plan para buscar inversión privada en una empresa destinada a gestionar la Copa del Mundo, pero que la decisión de echar atrás la propuesta era “absolutamente necesaria e incuestionable”.
PA entiende que la reunión fue convocada después del fin de semana y que también incluirá al secretario general Mattias Grafstrom y a la junta directiva de la FIFA, de la que forman parte el jefe de gabinete de la organización, Daniel O'Toole; el director jurídico, Emilio Garcia Silvero; el responsable de asociaciones miembro, Elkhan Mammadov; la directora de recursos humanos, Kimberly Morris; el director de medios, Bryan Swanson; y el director de comunicación, David Farrelly.
También se entiende que Grafstrom, la segunda figura de mayor rango en la organización después de Infantino, se puso en contacto con el personal de la FIFA para referirse a la “triste y reprochable serie de acontecimientos” de la última semana, “que afortunadamente concluyó con el abandono permanente del proyecto”.
El plan para crear FIFA Forward Enterprise (FFE), una empresa destinada a gestionar los aspectos comerciales y operativos de los torneos de la FIFA, apareció por primera vez en reportes de The Times y Financial Times el martes pasado, antes de que la FIFA confirmara algunos de los detalles. El aspecto más controvertido era la idea de vender el 20% de FFE a inversores privados.
El plan fue rechazado de forma contundente por el organismo rector del futbol europeo, la UEFA, así como por la Concacaf --que representa a las naciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe-- y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC). La UEFA también amenazó con boicotear las competiciones de la FIFA, incluida la Copa del Mundo, hasta que el plan fuera descartado, cosa que efectivamente ocurrió el sábado pasado.
La UEFA dijo, no obstante, que había “perdido la confianza” en Infantino, y varias de sus asociaciones --incluidas las de Inglaterra y Gales-- han retirado desde entonces formalmente su apoyo a Infantino, mientras que se entiende que la Asociación Escocesa de Fútbol está alineada con la posición de la UEFA.
Se entiende que los miembros del consejo de la FIFA siguen trabajando para lograr una mayoría de 19 votos con el fin de solicitar una reunión para exigir explicaciones a Infantino sobre estos planes y sobre su manejo del caso Folarin Balogun.
Según entiende PA, si no se alcanza una mayoría, o si Infantino rechaza esa solicitud, los miembros del consejo que se oponen a él tienen la intención de llevar a cabo un “boicot de gobernanza” y, en la práctica, dejar a la FIFA incapaz de operar.
Wenger había sido objeto de críticas en los últimos días por su silencio respecto a los planes de FFE, pero habló el martes para celebrar la retirada del proyecto, añadiendo: “creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro deporte con compromiso, transparencia e integridad".
Se entiende que Grafstrom envió un correo electrónico al personal de la FIFA para agradecerles sus esfuerzos durante la Copa del Mundo, pero reconoció que ahora habían sido “arrojados en medio de una agitación difícil de comprender y aceptar.”
Grafstrom prometió al personal que sería “defendido y protegido del contexto político que estamos viviendo actualmente”, añadiendo de forma tajante: “Las personas, los momentos inestables y los episodios desafortunados van y vienen. La institución, su misión y su responsabilidad hacia el fútbol mundial continúan”.
Estos comentarios se producen tras la dimisión la semana pasada del asesor principal de Infantino, Carlos Cordeiro, y una dura declaración del director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, a The Associated Press, en la que afirmó que el personal de la organización había sido “engañado” por Infantino.
Aunque se espera en gran medida que África, Sudamérica y Oceanía sigan respaldando a Infantino, las asociaciones asiáticas podrían ser decisivas para su futuro, y algunas --incluidas Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Sri Lanka y Líbano-- ya han expresado su apoyo.
Jordania, sin embargo, ha tomado una postura completamente opuesta: el presidente de su federación, el príncipe Ali Bin Al Hussein, acusó a la FIFA de chantaje. En una publicación en X, alegó que la FIFA le dijo durante la Copa del Mundo que recibiría un dinero supuestamente adeudado a la federación si votaba por Infantino. La FIFA está al tanto de los comentarios del príncipe Ali y, hasta ahora, ha declinado responder.
La UEFA también ha comunicado a Infantino que está “considerando activamente” emprender acciones legales por el plan de FFE, y los abogados que actúan en nombre del organismo europeo han ordenado a Infantino y a otros empleados de la FIFA que identifiquen, localicen y conserven cualquier documento relacionado con el proyecto.
