El 'Chaquito' jugará en Porto, en gran parte por tener pasaporte italiano, uno de sus múltiples orígenes
Santiago Gimenez es hijo del Chaco. No solamente de Christian Gimenez, cuyo apodo refleja la zona en la que nació en Argentina, sino también porque su familia paterna ocupaba aquella región desde hace algunas generaciones. El abuelo de Santiago nació en Paraguay, lo cual le abrió en su momento al delantero del AC Milan a representar a aquella nación. Gracias a los Gimenez, también estaba la ascendencia italiana. Si Santiago y la federación de aquel país lo hubiera demandado, podía jugar para la Azzurra.
Del lado materno, el apellido de Zolotarchuk indica ascendencia ucraniana. Gracias a aquel vínculo, era también posible representar a Ucrania en algún momento. Santiago nació en Buenos Aires, lo cual cimentaba también desde siempre, la posibilidad de representar a la albiceleste, la cual consiguió su tercer título Mundial en 2022, mientras Gimenez se quedaba al margen de la lista mexicana.
De hecho, el único país con el que Gimenez no tiene un vínculo de sangre es México. Llegó a los tres años a este país, a Veracruz, el histórico puerto de entrada al país, cuando Christian llegó de refuerzo con los Tiburones Rojos en 2004, parte de una camada de jugadores talentosos que incluía a Cuauhtémoc Blanco y Kléber Boas. Los tres se irían al América poco tiempo después y ganarían el Clausura 2005, en aquel momento el décimo titulo del equipo en la era profesional.
Pero fueron Pachuca y Cruz Azul los equipos que marcarían la carrera del Chaco Giménez. Con Tuzos, Chaco fue campeón de Liga, CONCACAF y Copa Sudamericana. En Cruz Azul, repitió la CONCACAF y además sumó una Copa MX. Chaco se hizo mexicano naturalizado, presagiando lo de su hijo, y estuvo con la selección rumbo a Brasil 2014.
En el camino, Santiago emulaba a su papá, enamorándose no solamente de Cruz Azul, equipo con el que debutó de profesional, sino también del futbol mexicano en general. Cuando llegó a ser profesional, podían haber sido 100 países por los que pudo haber jugado Santiago, no hubiera importado: Santiago Gimenez eligió a México por convicción sobre cualquier tema sanguíneo o de historia familiar.
“Amo Argentina, pero me siento más mexicano”, dijo a ESPN este año, mientras se recuperaba de una lesión para jugar con el AC Milan. Santiago está casado con una mexicana, y jamás arrepintió su decisión incluso cuando quedó fuera de la lista de Qatar 2022, cuando Gerardo Martino, un argentino, era el técnico de México.
Aun con el altibajo que significó mudarse a la Serie A tras un gran momento en el Feyenoord de la Eredivisie, Gimenez está posicionado para ser el delantero del presente y futuro para México. El que pueda marcar la infancia actual e inspirar a los que vienen después.
Gimenez es conocido en el futbol mexicano desde el 2017, por lo que pareciera ya eterna su era. Cuando debutó con Cruz Azul en duelo de la Copa MX, tenía apenas 16 años. Despegó en 2021, cuando el equipo rompió una racha de 23 años sin campeonato doméstico. Un año después, comenzaba a romper la Liga MX, por lo que llegó Europa a buscarlo aquel verano.
En Feyenoord, Gimenez parecía el futuro no solamente de México, sino una figura mundial en ascendencia. Fueron 45 goles de liga en 73 encuentros, y equipos de primera gama se pelearon por su fichaje. Al final, el AC Milan ganó y se lo llevó para armar una conexión que presumía lo mejor de CONCACAF. Por un lado, el estadounidense Christian Pulisic, y por el otro, el mexicano de las cinco naciones.
Para el Mundial 2026, Gimenez llega con un poco de pólvora mojada, sin tener la oportunidad de anotar en Serie A esta temporada tras una campaña en la que también estuvo lesionado. Pero a sus apenas 25 años, el futuro y el presente siguen siendo opciones latentes para que Santiago muestre todo su talento. En Selección, ya ha mostrado las capacidades para responder en momentos complicados. La final de Copa Oro 2023 ante Panamá significó la cumbre hasta ahora. Santi marcó el único gol del partido y le entregó el título a México en Inglewood, California. Suma nueve meses sin anotar.
Hoy por hoy, Gimenez podría estar vistiendo la camiseta de Argentina o de Paraguay, o viendo desde casa ya que Ucrania ni Italia estarán en esta competencia. Pero el hijo del Chaco, el hombre de las cinco naciones eligió México. El país que eligió, el que atrapó a toda la familia Gimenez desde hace ya más de 20 años y que ahora representará en Portugal.
