La primera etapa de Franco Mastantuono en Real Madrid sirvió como un duro recordatorio de las exigencias que proponen las llegadas a clubes del máximo nivel. El joven formado en River Plate tiene una nueva oportunidad en Fiorentina, en otra de las grandes ligas europeas, y hay señales como para ilusionarse.
La transición desde la liga argentina hacia uno de los vestuarios más competitivos del planeta presentó barreras insoslayables para el joven talento. El propio zurdo reconoció con madurez que su paso por la Casa Blanca “no fue fácil”, entre la feroz competencia interna, la presión mediática sofocante y la escasez de minutos para consolidar su ritmo de juego.
Con una personalidad que parece estar lejos de exponerlo a algún tipo de desánimo o frustración, Mastantuono parece listo para asumir un rol protagónico en un equipo que apuesta por sus cualidades individuales para dar el salto de calidad.
Su llegada a Fiorentina generó una verdadera marejada de entusiasmo en el fútbol italiano. La recepción que le brindaron los hinchas en Florencia fue propia de una figura consagrada y depositando en él grandes ilusiones de cara a la nueva temporada. Este recibimiento multitudinario no solo evidencia la expectativa que genera su zurda exquisita, sino que le otorga de entrada una inyección anímica fundamental.
Más allá de la efervescencia, el plano táctico ofrece las garantías necesarias para soñar con su crecimiento. Fiorentina ha diseñado una estructura de juego con un hueco hecho a la medida del argentino, donde podrá desempeñarse en su zona de mayor influencia: partiendo desde la derecha hacia adentro para perfilarse a su pierna hábil o flotando con libertad como mediapunta. Mastantuono dejará de ser una pieza de rotación para transformarse en el conector principal.
La Serie A le brindará un marco táctico riguroso pero ideal para aprovechar su lectura de juego, explotar su pegada desde media distancia y su capacidad de desbalancear en el uno contra uno.
Otro aspecto positivo a tener en cuenta es el formato de la operación pactada entre Real Madrid y Fiorentina. La cesión incluye detalles que resguardan el futuro del vínculo entre el Merengue y el jugador. El club español tendrá un control cercano, ya que cuenta con una posibilidad de repesca. En este sentido, está todo dado para que Mastantuono solo tenga que enfocarse en rendir dentro de la cancha.
Por último, su perfil ayuda a una integración y adaptación tanto al vestuario como a la ciudad. Franco mostró mejoras en el italiano, conectó con los hinchas y parece ser ya uno más en el plantel de Fiorentina. Todos los elementos están dados para ver el resurgir de una de las máximas promesas que dio el fútbol argentino en esta década.
