Barcelona, siete años sin perder en el complicado campo de Mestalla

BARCELONA -- Fueron dos goles de Mata en marzo de 2008 que sirvieron para eliminar al depresivo Barça de Rijkaard de la Copa, o uno de David Villa, en febrero de 2006, el que provocó la derrota del equipo que se encaminaba a aquel doblete liderado por Ronaldinho. Las dos ocasiones más recientes que Mestalla disfrutó una victoria del Valencia sobre el Barcelona.

Porque Valencia, siendo uno de los campos más difíciles para el Barça, apenas ha disfrutado en los últimos años en las visitas del equipo azulgrana, que no conoce la derrota en sus últimas cinco visitas y que venció en las dos últimas, con un gol de Sergio Busquets en el último minuto hace un año (0-1) y con una mezcla de exhibición y sufrimiento hace dos, cuando a un hat-trick de Messi respondió en dos minutos un doblete de Postiga que convirtió aquel (2-3) ganado por el equipo del Tata Martino en un martirio.

“Siempre es un partido muy difícil para el Barça porque en Mestalla el ambiente es muy apasionado”, destaca Òscar García, canterano del Barça en la época del Dream Team de Johan Cruyff y que jugó una temporada en el Valencia.

“La presión de los aficionados es un plus para el futbolista. La afición del Valencia es exigente, pero en los partidos grandes como éste empuja mucho al equipo”, rememora por su parte Bruno Saltor, hoy gran estandarte en el Brighton inglés y que se alineó en 80 partidos con el equipo che entre 2009 y 2012.

Òscar sufrió la incomprensión de Héctor Cúper como entrenador del Valencia en la temporada 1999-2000, en la que coincidió en el equipo con Gerard López, hoy entrenador del Barcelona B y quien en su momento advirtió, con conocimiento de causa, que visitar Mestalla era, para el Barça “una prueba mayúscula”.

Entre 1965 y 1976 Joaquim Rifé visitó ocho veces Valencia como jugador del Barcelona y solamente ganó en dos. Años después reconocía que había una serie de campos “especialmente difíciles y el del Valencia es uno de ellos para el Barça”. Una apreciación con la que coincidió Julio Alberto, recordado lateral zurdo en los 80 y quien teniendo más suerte en el marcador, entendió esa pasión “diferente”.

Julio Alberto solo perdió una de sus seis visitas a Mestalla, ganando tres, pero siempre adjudicó a ese encuentro “un ambiente distinto”.

El presente se entiende algo distinto. Tanto por el difícil momento que atraviesa el Valencia como por el bueno que vive el Barça, que lleva ligadas siete victorias consecutivas en este rush final de año que debe acabar en el Mundial de clubes en Japón.

“El Valencia tiene la novedad del nuevo entrenador, que estará viendo al equipo, y la esperanza de los aficionados de remontar, de volver a sentir bien al equipo. No creo que sea un partido cómodo”, advierte Òscar, coincidente en que probablemente es el partido que puede dar a entender hasta dónde puede crecer el equipo de Luis Enrique esta campaña.