BARCELONA -- Lesionado en el partido de Copa que disputó el Barcelona en Villanueva de la Serena, Douglas estará apartado de los terrenos de juego al menos hasta principios de enero. Catorce meses después de su llegada el brasileño, apenas siete partidos oficiales, rivaliza con los peores fichajes de la historia del club.
El lateral, sin embargo, mantiene el apoyo de sus compañeros de vestuario y la confianza del club azulgrana, que espera todavía su eclosión, aunque fuera a través de una cesión antes de decidir si vale como se sostiene o es un fiasco, como muchos aseguran.
Entre Vitor y Ze Roberto. Así se contempla a Douglas en el Camp Nou. El primero llegó en 1993 al Real Madrid desde el Sao Paulo como alternativa a Cafú y solamente jugó tres partidos en el club merengue. Insultado por los Ultra Sur y despreciado por el madridismo en general, regresó a Brasil para retirarse sin pasar a la historia y siendo considerado uno de los grandes fiascos en la historia blanca.
Zé Roberto jugó 21 partidos entre febrero y noviembre de 1997. Once de titular y cinco completos antes de volver sin pena ni gloria al Flamengo, desde donde regresó a Europa para hacer historia en la Bundesliga, disputando 363 partidos entre Leverkusen, Bayern y Hamburgo desde 1998 y 2011… Y demostrando el error que el Real Madrid cometió con él.
Douglas ha jugado siete partidos con el Barcelona, dos completos (ambos de Copa) y ha sufrido tres lesiones que le han mantenido tanto en la enfermería como en el escenario de la duda, cuando no de la burla.
Al jugador, de 25 años, le eligió personalmente Luis Enrique de una terna que le presentó Andoni Zubizarreta, director deportivo del Barça, en el verano de 2014. Disconforme con el crecimiento de Martín Montoya y dudoso con el rendimiento de Dani Alves, el entrenador asturiano avaló la incorporación del brasileño, quien en un año y medio había cosechado más críticas que elogios en el Sao Paulo, que le fichó como heredero de Cicinho.
“Provocaba cachondeo en Brasil” relata Joaquim Piera, periodista catalán afincado en Sao Paulo y quien descubrió en su día que el Barcelona perseguía su fichaje. “A Dani Alves se le fichó desde el Sevilla, pero los brasileños son fantasía. Son Rivaldo o Romario, o Ronaldo, Ronaldinho, Anderson, Giovanni o Neymar. Jugadores de vocación ofensiva y por eso motivó tanta sorpresa” añade Piera, quien aún reconoce su extrañeza con la incorporación de Douglas aunque, recuerda, no es el primero “curioso”.
El Barça cerró su fichaje por 4 millones de euros fijos más 1,5 variables, lo que motivó que a su alrededor se instalara una continuada crítica y que con el paso de los meses se le haya colocado en una lista de ‘históricos fracasos’ o apuestas falladas. Pasó con Keirrison, por quien el Barça pagó 14 millones de euros en 2009 sin que llegase ni a debutar en el primer equipo de Guardiola, o con Geovani Deiberson, fichado en 2001 por 18 millones de euros y personalizando el desplome del club que dirigía Joan Gaspart.
De Douglas se dice que no sabe centrar, que no es capaz de devolver un pase en condiciones y hasta que no sabe colocarse en defensa, pero es cierto que el nivel de crítica ha superado en mucho la lógica si se echa una mirada a la historia de fichajes frustrados en el Barcelona.
Ocurrió con Chigrinkiy, fichaje de Guardiola por 25 millones y que al cabo de un año y 14 partidos fue devuelto por 15, o Hleb. Y sucedió con Keirrison, Henrique, Petit, Overmars, Geovanni, Amunike, Manolo Hierro, Dugarry, José Mari, Lopetegui, Cuéllar, Kodro, Prosinecki, Bogarde o Rochemback.
Y la mayor parte de ellos tuvieron un coste y unas expectativas muy superiores a Douglas. “Lo que pasa es que fichar a alguien para que jubile a Dani Alves no es poca cosa porque la carrera de Alves habla por sí sola” especifica Piera, quien admitiendo que el invisible Douglas “probablemente no alcanza para ser futbolista del Barcelona” proclama que “no merece tanta burla”.
