¿Raúl será en 2026 el sustituto de Ancelotti? ¿Esperará?

Después del período de Carlo Ancelotti en la 'Casa Blanca', los reflectores apuntan a una leyenda del Real Madrid: Raúl González


MADRID -- Quizás hayan notado que, casi dos meses antes de la apertura del mercado de fichajes de enero, el Real Madrid concretó varias transacciones extraordinarias en las últimas semanas. Los merengues renovaron los contratos de Federico Valverde (25 años) hasta 2029, Eduardo Camavinga (21) hasta 2029, Rodrygo (22) hasta 2028 y Vinicius Junior (23) hasta 2027. La cláusula de rescisión "más baja" incluida en dichos contratos es la de Camavinga (900 millones de euros) mientras que Vinicius tiene la más alta (1.500 mde).

Eso significa que, a pesar de que no existe un solo club de elite a nivel mundial que no se mordería la mano para fichar a cualquiera de ellos, es financieramente imposible hacerlo; a menos que uno de los miembros de ese grupo fantástico se fastidie de la vida en el Santiago Bernabéu, exija su salida y se le conceda el deseo. De lo contrario, son intocables.

Si agregamos el hecho de que el fichaje veraniego de 20 años Jude Bellingham tiene un contrato que lo compromete con el Real Madrid hasta 2029 (con una cláusula de 1.500 millones de euros), Aurelien Tchouameni (23 años, cláusula de 900 millones) está atado hasta 2028 y el próximo al que se le mejorará y renovará el contrato es Eder Militao (25 años); es evidente que el presidente Florentino Pérez ha creado un ecosistema vibrante, leal, talentoso y ambicioso que regirá los destinos de su club en el futuro previsible. Y se merece todos los elogios por ello.

La única pregunta: ¿Quién será el técnico que se hará cargo de este grupo extraordinario en el futuro lejano? Carlo Ancelotti acaba de renovar con el Madrid hasta el 20 de junio del 2026 y Brasil tendrá que buscar un 'plan B'.

Florentino renovó el ciclo del legendario entrenador de 64 años en la 'Casa Blanca'. Todavía queda un largo camino por recorrer antes de enterarnos si Ancelotti puede agregar nuevos trofeos a su magnífica colección de palmareses en el Madrid, pero la forma en la que ha reformulado la táctica del primer equipo para darle de inmediato a Bellingham una plataforma para sobresalir ha causado un gran impacto entre sus empleadores.

Sin embargo, supongamos por un momento que 'Carletto' desea activamente un horario un poco más reducido en su vida; quizás añora el sol y la alegría de trabajar entre Brasil, Italia y Canadá, considerando el menor tiempo que debe pasar un seleccionador internacional en su escritorio o el complejo de entrenamientos. Además, supongamos que con el Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, Ancelotti anhela levantar el hermoso trofeo que se le escapó cruelmente de las manos como jugador y técnico.

En 1982, se esperaba que Ancelotti liderara el mediocampo de la selección italiana que ganó la Copa del Mundo (por cierto, en una final disputada en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid); sin embargo, sufrió una grave lesión en la previa del torneo. Después, cuando Italia perdió en tanda de penales ante Brasil en la final de la edición de 1994, en el Rose Bowl de Pasadena, sería la última vez en la que Ancelotti formaría parte de un cuerpo técnico de selecciones, como asistente de Arrigo Sacchi. (Otra coincidencia: esa fue la última vez en la cual se organizó un Mundial en Norteamérica, hasta el torneo que se celebrará dentro de dos años y medio).

Es fácil entender que Ancelotti sueñe con un último intento de ganar el trofeo más importante de todos… ¿cierto? Así que, si Ancelotti sale por algún motivo y decide no llevar a buen puerto a esta generación dorada del Real Madrid: ¿quién vendría después? ¿Quién posee las características adecuadas para cumplir con los criterios establecidos por Florentino para definir a un técnico exitoso?

A estas alturas, debo recordarles quién es Raúl González Blanco y sus logros en el Madrid.

Los hechos puros y duros indican que, entre los 25 trofeos alzados por Raúl, hay cinco títulos de LaLiga y, quizás lo más importante, tres triunfos en finales de Champions League. Diría que los hechos son "puros y duros" porque el hombre que actualmente entrena al segundo equipo del Real Madrid (Real Madrid Castilla) pasó varios años como capitán blanco recibiendo la adoración de los seguidores madridistas, igualando o superando en fervor a prácticamente cualquier otro jugador en la dilatada historia de este gran club.

Raúl es mucho más que lo que pueden plasmar un montón de estadísticas (evidentemente) brillantes. Fue su líder espiritual, un madrileño mágico (al contrario de muchas figuras históricas del Madrid, Raúl nació en la capital española) y madridista absoluto (apasionado devoto del club, sus triunfos, su carácter, imagen y capacidad para imponerse en todo el mundo, no solo España).

Nadie ha jugado más partidos vistiendo la camiseta del Real Madrid (y me atrevería a decir que nadie lo superará, considerando que tiene un récord de 741 cotejos) y por más tiempo. Su producción de 323 tantos le convirtió en el máximo goleador histórico de la Casa Blanca, hasta que Cristiano Ronaldo y luego Karim Benzema le superaron en temporadas recientes.

Sé lo que están pensando. No quiero poner palabras en tu boca, pero ¿no acabo de oírte argumentar que "si tomamos en cuenta que Raúl ganó la UEFA Youth League como entrenador del equipo juvenil del Madrid en 2020 y su trabajo decente desde su ascenso para asumir las riendas del Castilla… está prácticamente obligado a ser el sucesor de Ancelotti"?

Bueno, he aquí el problema. Creo firmemente que el admirable trabajo de Xabi Alonso en el Bayer Leverkusen (líder de la Bundesliga, título que su club nunca ha ganado, y su dominió en el Grupo H de la Europa League) más su sentimiento sumamente optimista y complaciente con el presidente de “amo al Real Madrid”, que quedó 100 por ciento claro cuando fue un centrocampista de éxito en el Bernabéu en la época post Raúl González, significa que es el gran favorito para suceder a Ancelotti cuando éste se marche. De hecho, creo que sólo veremos otro candidato en caso de que Xabi rechace una oferta de Florentino, por algún motivo sorpresivo.

Todo esto deja a Raúl entre la espada y la pared. Habrá visto con cuidado cuando el Villarreal contrató (y despidió esta semana) a José Rojo "Pacheta" luego de haberle dado exactamente dos meses en la dirección técnica. Ridículo. El Villarreal contactó a Raúl antes de llamar a Pacheta, pero el entrenador del Castilla fue lo suficientemente inteligente como para rechazar la oferta. Vean la rapidez en la cual se demostró que tenía razón al pensar que el Villarreal es un club en espiral descendente, aparte de ser un sitio sumamente volátil para ejercer el oficio.

En temporadas recientes, el Eintracht Frankfurt y Schalke 04 (Raúl ganó la Copa de Alemania en este último) han intentado convencerle para que asuma el puesto de entrenador y, por segunda vez, se mude de Madrid a la Bundesliga. Ha rechazado ambas tentaciones.

Cuando Raúl ascendió del puesto de técnico del principal plantel juvenil del Madrid para hacerse cargo del Castilla, el último banco de pruebas para los jóvenes que deberían llegar al primer equipo, el ex jugador del Madrid convertido en columnista Jorge Valdano se deshizo en elogios hacia la leyenda del club.

“Se está incubando un entrenador que, si el club sabe cuidar, le servirá para expresar durante años el carácter que el Madrid necesita para superar las presiones mediáticas, el ambiente crispado y las expectativas desproporcionadas con las que el Madrid convive”, escribió Valdano en el diario español El País en 2019. “‘Aún es pronto’, me dicen a diestro y siniestro cuando hablo del Raúl entrenador. Lo mismo me decían hace 25 años cuando debutó el jugador”.

“Creo que el Madrid, en Raúl, encontrará a su Guardiola, a su Simeone; esto es, la personificación del carácter institucional”, prosiguió.

Desde entonces, Raúl llevó al “segundo” equipo a las puertas del ascenso a Segunda División, acabando con el Barcelona en semifinales y perdiendo en la final ante Eldense: el encuentro terminó con marcador 4-4 y el Castilla cayó eliminado por recuento de la actuación de ambos equipos a lo largo de la temporada regular.

Cuando Ancelotti deje el Bernabéu, sugiero que la única opción factible para Raúl es que deje el Real Madrid cuando Alonso asuma el cargo de entrenador del equipo absoluto, se curta en otro sitio y demuestre, tal como lo está haciendo Alonso, que tiene madera para ser considerado en el futuro como técnico de la Casa Blanca.

Un escenario mucho más favorable (al menos para Raúl) es que Ancelotti se quede más tiempo en Madrid y durante la permanencia del entrenador italiano, quizás Alonso sucumba a la tentación de fichar por otro equipo a largo plazo (por ejemplo, el Liverpool).

Sea como fuere, la visión de Florentino, su capacidad de persuasión y el hecho de que el Santiago Bernabéu se está convirtiendo en un estadio absolutamente magnífico para alcanzar la gloria, implica que los próximos cinco o seis años del futbol europeo podrían ser cómodamente dominados por el Real Madrid y sus talentos generacionales. Raúl querrá liderar y compartir esa época dorada si le es posible, y será sumamente interesante ver sus pasos y cómo logra sumar argumentos a su favor en los próximos meses.

Independientemente de sus talentos innatos, la característica número 1 que hizo del exdelantero un jugador histórico del Real Madrid es su feroz competitividad. Aún está por verse cómo convierte este “partido” desigual a su favor, pero Raúl siempre juega para ganar. Manténganse en sintonía.