Federico Valverde habló durante una entrevista con DirecTV sobre su actualidad en el Real Madrid y la visión que tiene de los rivales de Uruguay en la Copa del Mundo.
Valverde reconoció que él prefiere que el grupo del Mundial de Qatar 2022 sea más complicado que el que le puede haber tocado a otras Selecciones, y dijo que los uruguayos necesitan tener rivales fuertes. “A los uruguayos cuando nos toca algo fácil, lo subestimamos mucho. No sabemos hacerlo, no sabemos trabajar de esa forma. Nos gusta tenerlo lo más difícil posible, que nos echen a uno o dos y meter como caballos atrás. Los equipos son todos buenos, pero nosotros tenemos también las armas y hay que creérselas un poco”, indicó el jugador del Real Madrid.
El Halcón señaló que no hay orgullo como ponerse la camiseta de la Selección Uruguaya. “Defender a mi país es lo más lindo que hay. He jugado en Peñarol, el equipo de mi vida, que lo amo y disfruté cada momento; juego en Real Madrid, el mejor club del mundo; pero como defender a mi país, no hay nada igual. Ponerte la Celeste, saber que estás defendiendo a tres millones dentro de los que están familiares, amigos, con los que compartiste toda la vida, es un orgullo”, señaló.
El uruguayo se remontó a cómo fueron sus comienzos en el Merengue, y dijo que en su primer día como miembro del primer equipo sintió “nervios, timidez y vergüenza”. “Uno piensa que no sabe si está en el lugar indicado. Decís: 'Capaz que no soy tan bueno como todos los que están en este vestuario’. Han ganado tantas cosas que hasta te sentís inferior, decís ‘no sé si juego al fútbol como ellos’. Y después, al ir consiguiendo cosas junto con ellos, decís: ‘Al final yo también era importante’. No me lo creía y lo estoy sintiendo, entonces es bonito pasar ese camino”, expresó el mediocampista.
También tuvo palabras de agradecimiento para el entrenador Carlo Ancelotti, de quien dijo que día a día le brinda su apoyo, confianza y consejos. “Siempre me ha dado un apoyo incondicional, y en los momentos en que yo no hacía bien las cosas, me lo hacía notar. Otro puede decir, si no quiere hacer esto, no pasa nada, en el Real Madrid son todos buenos, ponemos a otro y que pase el siguiente. Pero él siempre me ha ayudado y apoyado, ha tenido esas ganas de ponerme y que yo pudiera demostrar. Al final, puedo demostrar en el día a día y en los partidos que al final estaba preparado para lo que él quería y él me lo hace saber con mucho cariño”, indicó.
En esta temporada, al uruguayo le tocó el privilegio de hacerle un nuevo gol al Barcelona en el duelo que Real Madrid ganó 3 a 1 por LaLiga. Contó que cuando recibió el balón en el borde del área, a pesar de tener abierto a Karim Benzema, pensó: “Esta no la paso ni loco”. Y menos aún con la “presión” que le impuso Ancelotti, al decir públicamente que, si Valverde no es capaz de hacer diez goles en una temporada, se retiraba como DT. “Es una presión linda. Me dijo tantas veces que le pegara al arco y yo no lo hice, que capaz que su forma de ponerme esa presión, al final sirvió. Cada uno te entra de distintas formas, y él por ese lado me entró bien y siempre le voy a estar agradecido por todo lo que me ayuda. Me hizo mejorar esas ganas de ser un futbolista más importante en el Real Madrid, no solo aportar trabajo y energía sino también meter goles. En los entrenamientos soy de los que mejor le pega al arco entonces por qué no aprovechar esa cualidad mía”, señaló.
El futbolista también dedicó palabras a su esposa, Mina Bonino, de quien dijo que también lo ayuda mucho, pero entre risas que “cuando quiere criticar, es la número uno”. “Ella me ayuda bastante en todo. Es mi sostén; ella, mi hijo, mis papás, son lo que me bancan día a día. Cuando las cosas no iban bien, por cosas mías como que soy muy terco, no tenía minutos en el equipo, no encontraba solución, ella me ha encontrado solución y herramientas en el día a día. Siempre está para ayudarme y criticarme. Nos peleamos y después estamos bien. Es una relación hermosa. Disfruto cada momento con ella. Me hizo papá, eso me hace crecer y madurar en el día a día. A la hora de las declaraciones me dice que me saque el cassette. Le digo: ‘Pará, yo sé cómo soy, déjame hablar a mi’”, narró con una sonrisa el uruguayo.
