Aarón Suárez encontró en Herediano un refugio para volver a empezar

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Aarón Suárez: "El equipo en Turquía hizo un incumplimiento de contrato" (2:15)

El volante explicó a ESPN por qué terminó prematuramente su experiencia en Turquía, el proceso que mantiene ante FIFA y su deseo de regresar al extranjero

Aarón Suárez no regresó a Costa Rica porque su sueño de jugar en el extranjero se hubiera terminado.

Regresó porque su carrera quedó atrapada durante meses en una situación que escapaba de sus manos.

El mediocampista costarricense aterrizó nuevamente en el país para incorporarse al Club Sport Herediano, después de un paso por el Iğdır FK de Turquía que terminó con una demanda ante FIFA por presuntos incumplimientos contractuales de la institución.

El propio Herediano oficializó al futbolista de 23 años como refuerzo para el Apertura 2026 y confirmó que llega después de militar en el conjunto turco.

Detrás del fichaje, sin embargo, existe una historia mucho más compleja que un simple regreso al campeonato nacional.

Suárez dejó Costa Rica con la intención de consolidarse fuera del país. Meses después tuvo que volver sin haber disfrutado la continuidad que buscaba, con un proceso abierto ante FIFA y con casi cinco meses sin competencia oficial.

Ahora intenta reconstruirse en Herediano.

No únicamente en lo futbolístico.

También en lo personal.

Una celebración desde afuera

Su llegada al conjunto florense ha tenido una particularidad: ya celebró dos títulos con sus nuevos compañeros, pero todavía no ha podido disputar un partido oficial.

Una lesión lo mantiene en recuperación y, aunque ya transita por su tercera semana de rehabilitación, el volante no pierde la esperanza de estar disponible para el inicio del Apertura.

“Siempre es muy bonito celebrar títulos. Ojalá que pueda estar para la primera fecha. La recuperación lleva unas cuantas semanas, ahorita estoy en la tercera, pero ojalá pueda estar al 100% para competir”, expresó.

Suárez no ha podido ayudar dentro del terreno de juego, pero asegura que las primeras semanas le permitieron conocer desde adentro una de las principales fortalezas del Herediano: la unión de su camerino.

“La verdad es que me han recibido muy bien. El cuerpo técnico y los compañeros son muy unidos y eso ayuda para que se pueda pelear por títulos y lograrlos”, explicó.

“Me siento muy contento y con muchas ganas de poder aportarle al equipo”, añadió.

El mediocampista llega a un Herediano acostumbrado a competir por los primeros lugares y que lo incorporó como una de sus apuestas ofensivas para el nuevo campeonato. La institución lo presentó oficialmente como mediocampista ofensivo después de su aventura con el Iğdır FK.

El regreso que no estaba en sus planes

Suárez reconoció que su prioridad era mantenerse en el extranjero.

Volver al fútbol costarricense no estaba dentro del plan inmediato. Sin embargo, el conflicto con su antiguo equipo le cerró posibilidades y lo dejó durante demasiado tiempo sin competir.

“No quería regresar. Quería seguir jugando en el extranjero”, confesó.

El problema era que, mientras su situación contractual permanecía sin resolverse, encontrar otro club fuera de Costa Rica se volvió prácticamente imposible.

“Por la situación que tenía con el equipo de Turquía no se podía conseguir nada. Después, por una regla de FIFA, tenía que estar casi cinco meses sin competencia y era muy difícil que un equipo fichara a un extranjero en esas condiciones”, explicó.

Suárez entendió entonces que necesitaba volver a jugar antes de pensar en un nuevo salto.

Herediano apareció como el lugar para recuperar minutos, confianza y ritmo competitivo.

“La idea sigue siendo la misma: recuperar el nivel, recuperar el ritmo y, si Dios lo permite, conseguir nuevamente una oportunidad afuera”, afirmó.

Su regreso, por lo tanto, no representa una renuncia.

Representa una pausa para volver a comenzar.

Una salida que terminó ante FIFA

Suárez firmó en Turquía hasta junio de 2028, pero su experiencia terminó mucho antes de lo previsto.

Según relató el jugador, el club incumplió diferentes obligaciones contractuales. Las partes intentaron negociar, pero no alcanzaron un acuerdo y el caso terminó trasladándose a FIFA.

“En este momento la situación todavía está en FIFA. Existe una demanda, pero, en resumidas cuentas, fue un incumplimiento de contrato por parte de ellos”, detalló.

“Se trató de negociar y al final no quisieron. A mí me faltaban dos años y medio de contrato y ahora el caso se encuentra en FIFA”, agregó.

Suárez explicó que, ante los incumplimientos, se vio obligado a realizar una rescisión unilateral y a documentar cada situación para respaldar su reclamo.

“Yo tenía que seguir presentándome, tomar pruebas y documentar todas las cosas que pasaban en el club para que la demanda tuviera fuerza”, indicó.

El jugador también ha señalado que entre las situaciones denunciadas estuvieron atrasos salariales y dificultades para entrenar normalmente. El proceso permanece pendiente de una resolución del organismo internacional.

Para Suárez, aquellos meses significaron convivir con una incertidumbre que iba mucho más allá del fútbol.

Tenía contrato, pero no podía desarrollar su carrera con normalidad.

Tenía el deseo de seguir en Europa, pero tampoco contaba con las condiciones necesarias para conseguir otro equipo.

Y mientras el expediente avanzaba, el tiempo sin jugar continuaba creciendo.

Cuando su situación comenzó a abrir la posibilidad de volver a Costa Rica, varios clubes mostraron interés.

Suárez confirmó que existieron acercamientos, aunque ninguno terminó avanzando tanto como el del Herediano.

“Ya había tenido la situación en Turquía. Pasaron algunos meses hasta que salió la noticia y después tuve acercamientos de Heredia y de varios equipos”, recordó.

“Al final me decidí por Heredia”, sentenció.

El futbolista también admitió que conversó con Liga Deportiva Alajuelense, club donde desarrolló una parte importante de su carrera antes de marcharse al extranjero.

“Había hablado con la Liga, pero al final no fue nada serio”, puntualizó.

Herediano fue el equipo que terminó convirtiendo el interés en una oportunidad concreta.