Marcos Rojo vivió una noche especial con la clasificación de Estudiantes a la final de la Copa Libertadores. Después del triunfo en la definición por penales ante Flamengo, el defensor habló con ESPN y no ocultó su emoción por haber conseguido el objetivo junto a sus compañeros. Ahora, el Pincha tendrá la oportunidad de volver a pelear por el título continental, el mismo que conquistó en 2009, cuando Rojo daba sus primeros pasos en el fútbol profesional.
“Una locura todo. Cómo se dio. Que esté acá y pueda jugar este partido increíble con estos animales dentro de la cancha. La emoción que siento es inexplicable, no sé si alguna vez lo sentí en mi carrera. Estar acá para mí es una felicidad enorme y jugar al lado de estos compañeros que tengo es un orgullo”, expresó el defensor.
Rojo también destacó el esfuerzo colectivo para conseguir la clasificación ante el conjunto brasileño. “Cómo dejamos la vida, corrimos en cada pelota sabiendo que enfrentamos a un gran rival, pero nunca nos achicamos y siempre fuimos al frente con nuestras armas”, sostuvo. Y agregó: “Estamos muy contentos con la clasificación, ahora vamos a disfrutar y luego pensar en lo que viene”.
El esfuerzo de Marcos Rojo para volver a Estudiantes
El regreso al Pincha tuvo un significado especial para el defensor, que hizo todo lo posible para volver a vestir la camiseta del club en el que comenzó su carrera profesional.
“Hice todo, desde que empezó la posibilidad de venir traté de hacer lo mejor posible y no lo dudé ni un segundo. Hice todo lo que estuvo a mi alcance y dejé todo de lado para estar hoy acá y cumplir este sueño de volver a jugar con esta camiseta tan hermosa, con esta gente y con este club”, contó.
“Encima en esta parte de mi carrera poder disfrutar de estos partidos es increíble”, añadió Rojo, que ahora tendrá la posibilidad de disputar una nueva final continental con el equipo platense.
El recuerdo de 2009 y una nueva oportunidad de ser campeón
La clasificación reavivó un recuerdo especial para Rojo: la Copa Libertadores que ganó con Estudiantes en 2009. Aquel equipo, dirigido por Alejandro Sabella, venció a Cruzeiro en la final disputada en Belo Horizonte y consiguió el cuarto título continental de la historia del club. El defensor formó parte de ese plantel y ahora, 17 años después, tendrá la oportunidad de volver a luchar por el trofeo con el Pincha.
Su recorrido también estuvo marcado por otros momentos difíciles en instancias decisivas. En 2023, con Boca, alcanzó las semifinales de la Libertadores, pero no pudo disputar la final ante Fluminense en el Maracaná porque había sido expulsado en la revancha contra Palmeiras. Además, en ese mismo estadio sufrió con la Selección Argentina la derrota ante Alemania en la final del Mundial de 2014.
En la edición anterior de la Libertadores, Rojo también había quedado eliminado ante Flamengo, aunque con la camiseta de Racing. La Academia perdió 1-0 en Brasil y luego empató sin goles en el Cilindro, por lo que no pudo avanzar a la siguiente instancia.
Esta vez, con Estudiantes, el desenlace fue diferente: el equipo platense superó al conjunto brasileño en la tanda de penales y se clasificó a la final. Rojo tendrá así la oportunidad de volver a disputar el título más importante del continente y buscar una consagración que lo conectaría con aquella conquista de 2009.
Cuando le preguntaron si podía repetirse aquella historia, el defensor respondió con ilusión: “¿Cómo en 2009? Dios quiera que sí”.
