Peñarol se aferra a la ilusión para florecer en su primavera

Con Peñarol en la puerta de las semifinales de la CONMEBOL Libertadores y Nacional cada vez más lejos en la Anual, vale la pena detenerse para tratar de explicar por qué se da esta situación.

Mientras Peñarol mantuvo el equipo que ganó el Apertura y se potenció con jugadores que el propio Diego Aguirre pidió para apostar con mucha fuerza al Uruguayo y la Copa Libertadores, Nacional perdió la posibilidad histórica de llegar al Mundial de Clubes, con lo que ello representaba deportiva y económicamente, cambió de entrenador y no encuentra el rumbo. Por otra parte en diciembre habrá elecciones y lucha electoral en Nacional y eso también pesa.

Pero además cuando Peñarol perdió puntos los tricolores dejaron escapar, tres veces como mínimo, la chance de arrimarse y hasta de igualarlo. A esta altura hay siete de diferencia y tendría que suceder algo muy impredecible para que la punta cambie. Quizás el clásico de la otra semana pueda dar un indicio de si puede cambiar algo, o definitivamente se baja la cortina, y quedaría solamente por verse si Peñarol gana todo o algún otro equipo, hoy es Danubio, le pelea el Clausura.

Lo cierto es que la diferencia de los estados de ánimo se nota. Los aurinegros viven una luna de miel en un momento crucial. Están a un empate de pasar a semifinales de la Libertadores y desde todos los estamentos de este viejo e histórico ganador del máximo torneo continental lo saben.

También saben que enfrente estará Flamengo, otro grande de verdad, que mostró todo su poderío económico y contrató jugadores de trayectoria para esta parte del torneo.

Pero no todo es dinero en la vida y de esto los uruguayos sabemos. Con un planteo táctico inteligente y actuaciones individuales que descollaron, Peñarol se trajo un resultado extraordinario. La llave no está cerrada ni mucho menos. Los cariocas no se van a entregar fácilmente, pero Peñarol tiene todo al alcance de la mano para seguir manteniendo viva la ilusión de todo el pueblo carbonero.

La frase "Serás eterno como el tiempo y florecerás en cada primavera" identifica a los aurinegros, estamos en la primavera y entraremos al mes de las finales con América de Cali y el histórico 31 de octubre de 1987 en Santiago, cuando se ganó la última copa por parte de Peñarol con el gol de "La Fiera" Aguirre, hoy capitán de este barco.