Se convirtió en el máximo goleador de Sporting CP en UEFA Champions League por sus siete tantos. Luis Suárez disfruta de su segunda temporada con el equipo portugués.
Abrió la cuenta frente a Lens en Francia la semana anterior y alcanzó un registro que lo llena de orgullo. Completó siete anotaciones y es el máximo artillero con esa camiseta en la competición.
En su segunda campaña en Lisboa ya hizo nueve en 10 partidos. El año anterior metió 38, entró en la convocatoria de Selección Colombia y disputó el Mundial. Valorado por ese balance ofensivo, también se identifica con el sacrificio.
"Más allá de los goles, prometo trabajo, dejarme la piel en el campo y representar al Sporting como se merece, llevando sus colores a lo más alto", expresó a los medios oficiales del equipo.
El mercado de fichajes trajo ruido por rumores de cambio. Los hinchas lo señalaron y el arranque del curso tuvo angustia. Sin embargo, su desempeño en ataque alivió todo. Volvió el reconocimiento de la tribuna.
"Se me pone la piel de gallina después, cuando ya estoy tranquilo y pienso en cómo los aficionados gritan nuestros nombres y entonan mi cántico. Durante el partido, estoy concentrado al cien por cien. No importa cuántos goles marque; disfruto por un segundo, pero enseguida vuelvo a ponerme en modo trabajo", añadió.
Por la tercera fecha de la fase liga de Champions recibirá a LASK de Austria, que tiene una de las defensas más goleadas del torneo. Una tentación para un artillero de su raza.
"Cuando crecía en Colombia, soñaba con jugar en las mejores ligas y competiciones, y con representar a mi país. No era consciente de la dificultad que conllevaba, así que haberlo logrado es motivo de orgullo. Cuando marco, inmediatamente pienso en anotar otro. Eso es lo que hace que mi hambre nunca se sacie", finalizó.
