Con un jugador menos, Inter logró un épico triunfo ante Shakhtar Donetsk en Champions League

Inter derrotó este miércoles por 1-0 de forma épica a Shakhtar Donetsk en San Siro, por la tercera fecha de la UEFA Champions League 2026/2027 y sumó así su primera victoria en esta edición del certamen continental.

El Nerazzurro anotó el único gol del encuentro a los 77, cuando jugaba con uno menos por la insólita expulsión de Alessandro Bastoni once minutos antes y parecía que se complicaba solo.

Un primer tiempo sin contundencia

Inter salió a adueñarse la pelota y lo consiguió, pero enseguida quedó claro que su rival era un equipo bien armado y muy ordenado. Eso hizo que al dueño de casa se le complicara la elaboración de juego, porque Shakhtar se mostraba compacto en mitad de cancha.

A eso se sumaba que los ataques del Nerazzurro carecían de claridad. En esos pasajes, la defensa del equipo ucraniano parecía impenetrable. El francés Marcus Thuram era el más incisivo pero no lograba despegarse del caos que mostraba su cuadro.

El momento que marcó el cambio

El complemento mostró un panorama similar al de la primera parte. A Shakhtar no se le caía una idea de mitad de cancha hacia adelante pero sostenía su orden tanto en mitad de cancha como en la última línea.

Inter buscaba por todos los medios pero no conseguía lastimar a su rival.

A los 68 se produjo el punto de inflexión. Porque en el lapso de dos minutos, Bastoni fue amonestado y luego expulsado. Con una falta de picardía sorprendente, el hombre de Inter, que acababa de ver la tarjeta amarilla, empujó a un rival dentro del área, cuando la pelota estaba en otro lado. El juez de línea le avisó al árbitro, que aplicó el reglamento y le mostró la segunda amonestación.

Inter, que buscaba su primera victoria en la Champions League 2026-2027, se complicaba solo el encuentro.

El conjunto ucraniano sintió que era su oportunidad y se lanzó al ataque. El choque se hizo de golpe contra golpe, porque el Nerazzurro no resignaba su actitud ofensiva.

En ese momento llegó la jugada que sellaría el resultado. Porque Inter agarró desordenado a Shakhtar por primera vez en el partido y, con un pase fantástico del armenio Henrikh Mkhitaryan, Carlos Augusto quedó mano a mano con el arquero y definió con un tres dedos para anotar el único gol del choque.