Por qué River ahora puede ilusionarse con el título de Liga y el del Clausura

River recuperó la sonrisa en el momento justo. Después de un período de crisis que había puesto en duda sus objetivos, el equipo de Leonardo Ponzio encadenó dos triunfos y volvió a mirar hacia arriba. Todavía está lejos de tener algo asegurado, pero el escenario cambió: el Millonario tiene por delante ocho fechas de la tabla anual, está a un paso de meterse entre los ocho mejores de la Zona B del Torneo Clausura y todavía puede llegar con chances de pelear por el título de la temporada hasta las últimas jornadas.

Una pelea que está a tiro y un envión que puede cambiar la historia

En el Clausura, la distancia con los puestos de clasificación es mínima. El Millonario suma 10 puntos en la Zona B y hoy el octavo lugar está apenas una unidad por encima, en manos de Independiente Rivadavia. Por delante aparecen Central, Tigre y Belgrano, con 12; Gimnasia y Sarmiento, con 15; y Argentinos Juniors, líder con 17.

La diferencia, entonces, no es suficiente como para sacar al conjunto de Núñez de la pelea. Por el contrario, una buena racha puede modificar rápidamente la tabla. El objetivo inmediato es meterse entre los ocho que avanzarán a los playoffs, y para eso necesita primero recortar una distancia que hoy es mínima.

El otro argumento está en lo que sucedió desde la llegada de Ponzio. River consiguió dos triunfos consecutivos en un momento en el que necesitaba recuperar confianza y dejó atrás una seguidilla que había generado dudas alrededor del equipo.

La victoria 3-1 ante Independiente Rivadavia tuvo un valor adicional: fue frente al entonces líder de la tabla anual y volvió a mostrar a un equipo con capacidad para lastimar. El doblete de Galván, sumado a la participación de futbolistas como Almada, Correa y Driussi en distintos momentos del encuentro, le dio al entrenador señales que necesitaba.

No significa que los problemas hayan desaparecido, pero sí que el equipo recuperó una herramienta indispensable para cualquier pelea larga: la confianza.

Entrar a los playoffs puede cambiar todo

La pelea por el Clausura tiene, además, una particularidad que juega a favor de cualquiera que consiga clasificarse: los playoffs empiezan de cero en términos de eliminación directa.

Por eso, para el Millonario el primer gran desafío no es necesariamente terminar primero en su zona, sino conseguir uno de los ocho lugares. Una vez adentro, el contexto será diferente y los mano a mano pueden favorecer a un equipo que llegue en crecimiento.

Eso explica por qué la remontada todavía es posible. No necesita dominar la Zona B desde ahora para ser campeón: necesita meterse en la definición y llegar a ella en su mejor momento.

Un calendario que todavía ofrece margen

El fixture también alimenta la ilusión. El próximo sábado, el conjunto de Núñez visitará a Atlético Tucumán, en un partido que contará con hinchas visitantes. Luego recibirá a Huracán antes del parate por la Fecha FIFA.

Tras ese descanso llegará una serie exigente, pero también con oportunidades para sumar: Sarmiento en Junín, Estudiantes de Río Cuarto en el Monumental, Belgrano en Córdoba y Racing nuevamente en casa.

Ese tramo puede resultar decisivo. Si consigue sostener el ritmo que mostró en los últimos partidos, el equipo de Ponzio puede llegar a las últimas fechas con una posición completamente diferente a la actual.

La anual todavía está abierta

En la tabla anual, la situación es distinta, pero también permite pensar en una remontada. River tiene 39 puntos y está a siete del líder, Argentinos Juniors, que acumula 46. Entre ambos aparecen Central, Gimnasia, Boca, Vélez e Independiente Rivadavia.

La diferencia existe, pero todavía quedan 24 puntos en juego en las ocho fechas restantes. Eso significa que hay suficiente recorrido para que la clasificación cambie y para que una buena racha permita escalar posiciones.

Además, no se trata solamente de alcanzar al líder. Cada triunfo puede significar adelantar a uno o varios de los equipos que hoy aparecen por encima. En una tabla tan comprimida, encadenar resultados positivos puede tener un efecto mucho mayor que el que refleja la distancia actual.

La Bombonera puede ser un horizonte con mucho en juego

Hay otro elemento que permite proyectar la pelea hasta el final. River podría llegar a la fecha 15, cuando visite a Boca en La Bombonera, todavía con posibilidades matemáticas de quedarse con la tabla anual.

Para que eso ocurra deberá cumplir primero con una condición indispensable: seguir sumando. Pero si consigue hacerlo, el Superclásico puede convertirse en mucho más que un partido especial. Puede ser un enfrentamiento directo por una definición que, a esa altura, estará mucho más cerca.

Después de ese encuentro quedarán solamente dos jornadas. Es decir, el equipo puede atravesar buena parte del tramo decisivo sabiendo que todavía tiene un objetivo grande por delante.

Dos caminos para volver a pelear

River tiene, entonces, dos caminos abiertos. En el Clausura, está a solamente un punto de los playoffs y todavía tiene tiempo para escalar posiciones. En la anual, la diferencia con la cima es de siete unidades cuando aún quedan 24 por disputar.

Pero el dato que conecta ambas posibilidades es otro: la recuperación llegó justo cuando ya no hay margen para perder más terreno. Ponzio consiguió dos triunfos en sus primeras presentaciones y ahora tendrá una serie de partidos que puede consolidar o frenar esa reacción.

La ilusión no nace solamente de las matemáticas. Nace de que el equipo volvió a ganar, de que la clasificación al tramo decisivo está cerca, de que todavía hay muchos puntos por jugar y de que el calendario le permite construir una remontada.

Después de todo lo que atravesó, River todavía tiene algo que parecía perdido: la posibilidad de llegar al final del año dependiendo de sus propios resultados para volver a pelear por algo importante.