El dilema de Warriors en la NBA: comprar, vender o no hacer nada

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Tremenda paliza de los Celtics a los Warriors por 125-85 (5:00)

Los Warriors, la franquicia que ha dominado la NBA en los últimos tiempos, debe tomar decisiones claves para el futuro.


Los Golden State Warriors están metidos en un tobogán que los ha llevado del primer lugar de la Conferencia Oeste en el estreno de la temporada, al sótano de la División Pacífico, dejando de lado un comienzo que hacía pensar que volverían a ser contendientes a la corona en la NBA, pese a la salida de Klay Thompson.

El equipo de Steve Kerr tuvo un arranque de 12-3, pero desde entonces tiene marca de 9-18, lo que ha complicado sus aspiraciones, por ello, con el límite de cambios en la Asociación fijado para el próximo 6 de febrero, al interior de la franquicia será momento de debatir si continuar por el mismo rumbo, hacer un último intento de campeonato con Stephen Curry y Draymond Green o comenzar la reconstrucción.

Una encrucijada extraña para un cuadro que hace tres años consiguió el título al vencer a los Boston Celtics, que en 2022-23 cayó en las semifinales de Conferencia ante Los Angeles Lakers, pero que el año pasado ni siquiera calificó, afectado por las ausencias constantes de Green por indisciplina y porque sus principales estrellas tenían más de 33 años.

En julio pasado, Thompson se marchó a Dallas y entonces comenzaron las dudas sobre si había terminado una era que ha incluido cuatro anillos desde 2015, para ser la organización más dominante en la Liga, pero ese 12-3 dejó atrás las dudas, hasta que llegó el impacto con la realidad.

Kerr ha usado 24 alineaciones iniciales distintas en 42 juegos, lo que ha impedido una química dentro de la duela y si los Warriors deciden ir en un sentido o en otro, habrá aún más variantes en una escuadra que no encuentra el ritmo, a pesar de los constantes movimientos en el cuadro.

Argumentos para comprar

Con la fecha para realizar transacciones a la vuelta de la esquina, Curry y Green alzaron la voz respecto a que la institución no debería hipotecar el futuro sólo por conseguir alguna pieza atractiva que les ayude a ganar de inmediato, un mensaje con destino a las oficinas que deja ver que las figuras no están desesperadas por volver a la élite.

Los Warriors tienen un par de jóvenes prometedores, con Brandin Podziemski de 21 años y Jonathan Kuminga, de 22, que son la base sobre la cual podrían cimentar cuando se vayan Steph y Draymond, pero también están Moses Moody y Gui Santos, de 22 cada uno, que sí podrían salir.

Golden State cuenta con selecciones de primera ronda del Draft desde 2025 hasta 2029, aunque no tiene de segunda en 2025 ni en 2027 por transacciones anteriores, por lo que en caso que el gerente general Mike Dunleavy decida apostar, tendría algunas cartas a su disposición.

El problema sería quién llegaría, porque el mercado no tiene grandes ofertas y como ya dijeron los referentes, Golden State no debería hacer algo “desesperado” y la mayoría de los candidatos a reforzar son jugadores de rol, como ya lo comprobaron en la Bahía al conseguir a Dennis Schroder en diciembre.

El alemán llegó de los Brooklyn Nets por Reece Beekman y el lesionado De’Anthony Melton, pero desde que debutó el 19 de diciembre en la derrota ante Memphis, el equipo tiene marca de 7-10, y en lo personal promedia ocho puntos menos respecto a lo que hacía en Brooklyn, dos asistencias menos y convierte apenas un triple cada noche, una de las razones para buscarlo.

Un simple complemento del quinteto titular no solucionaría los problemas, pero en el panorama hay dos piezas que modificarían la dinámica y darían un gran salto de calidad: LeBron James, quien brilló en los Olímpicos de París 2024 con Curry como movedor y Kerr en la banca o Jimmy Butler, que busca forzar su salida de Miami.

El problema es si LeBron cree que está más cerca de ganar en la Bahía que en LA, lejos de su hijo, de Anthony Davis y a los 40 años, además que los Lakers reclamarían un gran precio por él, lo mismo que el Heat, pero la única ficha atractiva que tiene Golden State a su disposición es Andrew Wiggins, de 29 años y con contrato hasta el 2026-27, cuando tiene una opción de salida.

Si la franquicia no está dispuesta a sacrificar el futuro por éxitos inmediatos, entonces habrá otros conjuntos con paquetes más seductores, al menos en la búsqueda de Butler, porque en el caso de LeBron tendrían que convencerlo de dejar de lado un proyecto en el que está involucrado incluso con el coach.

Fuera de esas opciones hay un par de candidatos para reemplazar a un triplero del nivel de Thompson en Tyler Herro (convierte cuatro por juego), pero sería complicado que Miami lo dejara ir si se marcha Butler, o en Zach LaVine (3.2), con unos Chicago Bulls que están en zona de play-in y podrían pensar en aceptar a Wiggins y algunas selecciones de Draft, aunque le dieron un contrato de 215 millones de dólares en 2022.

Argumentos para vender

En California también podrían optar por el camino contrario, tomar esta debacle reciente como una señal para el comienzo de la reconstrucción, mantener a Podziemski y Kuminga, pero poner a disposición al resto de la plantilla, incluidos los veteranos.

Los Warriors tampoco tienen demasiados jugadores interesantes para el resto de la Liga, porque una salida de Steph luce poco probable y Green ya tiene 34, por lo que de nuevo estaría en la conversación Wiggins, junto con complementos como Buddy Hield, Gary Payton, Kevon Looney, Lindy Waters o Trayce Jackson-Davis.

No obstante, podrían conseguir jóvenes para adaptarse al sistema de Kerr y que aprendan bajo la tutela de Curry, así como selecciones colegiales para complementar a Podziemski y Kuminga, para que no pase mucho tiempo antes de regresar a la pelea por el campeonato.

Pero sería tirar por la borda esta campaña, en la que, a pesar de la estrepitosa caída, tienen el mismo récord que los Phoenix Suns, que ocupan el último lugar de play-in en el Oeste y los Dubs pueden ser una amenaza en playoffs con la experiencia de Curry, Green y Kerr, en contraste con la juventud de Thunder, Rockets o Grizzlies, que encabezan la Conferencia.

Sin embargo, comenzar la reconstrucción con el pretexto de la salida de Thompson y la edad de sus referentes, puede abrir la puerta a mayor capacidad económica en el verano, atraer entonces a algún agente libre que sea la piedra angular, y de todas formas conservar a una de las estrellas de la Liga y dos jóvenes con gran potencial.

La única salida que no parece posible para los Warriors es la de quedarse como están porque está claro que este roster no tiene el nivel de versiones anteriores y se mantendrían en la mediocridad del Oeste, sin aspiraciones claras de campeonato, pero también sin un nuevo comienzo.

Dunleavy y Kerr tienen que tomar una decisión clave en los próximos días, una que no sólo decidirá el futuro inmediato de la franquicia, sino los siguientes años, para arrancar una nueva etapa o para sumar una figura que cubra el hueco dejado por Klay y prolongue el dominio de GS en la NBA.

El reloj ya comenzó a correr, no sólo para ellos, sino para el resto de la Asociación y no pueden quedarse de brazos cruzados, mientras algunos intentan mejorar sus plantillas de cara a los playoffs y otros ponen piezas a disposición para empezar a pensar en el siguiente verano.