Max Verstappen, en modo arrasador: pole para el GP de Singapur

Después de ganar el sprint, el neerlandés voló en clasificación y este domingo buscará quedarse con su primera victoria de domingo en Marina Bay. Charles Leclerc completará la primera fila.

El Mundial de Fórmula 1 viró por completo. Del abrumador dominio de Mercedes que duró 15 fechas y que fue interrumpido apenas por un doblete de Lando Norris y su McLaren, de repente el poderío supremo pasó a las huestes de Red Bull, el integrante de los cuatro equipos grandes al que más le costó hacer andar su auto bajo la normativa estrenada este año. Los números así lo marcan: los de Milton Keynes se ubican cuartos en la tabla de Constructores y lejos. Después de la visita a Países Bajos, los austríacos estaban a 76 puntos de McLaren, el tercero. Pero todo se dio vuelta desde el paquete de actualizaciones que los ingenieros estrenaron en el RB22 desde Azerbaiyán. Desde entonces, Max Verstappen hilvanó el segundo lugar de Bakú, la pole y victoria en Sepang (GP de Baréin) y este fin de semana en Singapur hizo pole para el sprint, triunfo en la carrera corta y la pole para la carrera del domingo. Arrasador.

Parecía que el dominio de Verstappen se cortaría después de que Lewis Hamilton se quedara con el mejor tiempo de Q1 y Q2. Pero Max estaba cuidando, no quería arriesgar por demás en la pista singapurense, rodeada de muros. Pero en el arranque de Q3 puso todo junto en su Red Bull, marcó 1m31s373 y nadie pudo alcanzarlo. Hamilton se posicionó como amenaza en el intento final, pero falló en el tercer sector y quedó tercero, a 123 milésimas. Al heptacampeón le ganó también su compañero de Ferrari, Charles Leclerc, quien compartirá la primera hilera de partida con Verstasppen.

“Estuvo bien. La diferencia entre nosotros en la clasificación es mínima, y estoy muy contento de haber conseguido la pole porque era la primera que quería. Estoy muy feliz”, dijo el tetracampeón, quien cortó una sequía de 13 años sin pole del equipo Red Bull en Singapur, desde que la lograra Sebastian Vettel en 2013. “El coche ha estado muy fuerte todo el fin de semana. Siempre buscas cosas que se puedan mejorar, pero es suficiente para la pole, así que estoy contento con eso", agregó.

"Hemos estado en una racha positiva y es muy especial para nosotros conseguir la pole position aquí”, destacó Verstappen. En Red Bull la alegría fue a medias. Isack Hadjar, el compañero de Verstappen, sufrió un problema en la unidad de potencia y no pudo cerrar ninguna vuelta. Sin tiempo, quedó 22º y último, aunque avanzará un lugar en la grilla por la penalización que sufrirá George Russell por cambio de componentes del motor y tendrá que salir desde la última ubicación.

Verstappen es, lógicamente, el gran favorito a ganar la carrera. Aunque una duda grande pesa sobre esa máxima: sus largadas. Partió mal en Malasia y en el sprint de Singapur. “Hay que verlo desde una perspectiva positiva: no puede empeorar, solo puede mejorar, ¿verdad? Así que ya veremos qué pasa", bromeó Max. Leclerc sabe que la partida será, tal vez, la chance más grande de capturar la punta en una pista de difícil sobrepaso.

Kimi Antonelli anduvo en otra historia. Tratando de desenmarañar el nuevo paquete de Mercedes, el italiano se quedó con el cuarto puesto. Si la carrera se termina con las posiciones calcadas de la partida, habrá hecho un negocio genial. El abandono de Russell en el sprint por su error que lo llevó contra el muro en la entrada a la recta y el cuarto puesto que consiguió dejó su renta en 89 puntos en la lucha por el título. Con su compañero de las Flechas de Plata largando último, las chances de agrandar aún más esa brecha son enormes. Que Verstappen no pare de ganar, a esta altura, ya no es amenaza. El neerlandés está a 129 unidades del jovencito italiano.

“El equipo hizo un trabajo excelente, ya que primero detectamos los problemas y ahora podemos comprender mejor el paquete. Ahora se trata de encontrar el momento óptimo con la configuración para asegurarnos de que el paquete funcione según estas especificaciones", declaró el líder del torneo. "Mañana (por el domingo) intentaremos hacer una buena salida y veremos qué podemos hacer desde la cuarta posición. Un podio sería genial, pero también veremos cómo me siento con el coche en pista”. Kimi, a esta altura, corre con la calculadora para cerrar el torneo lo antes posible.