El italiano podría haber llegado a la Fórmula 1 vestido de rojo, pero alguien en Maranello decidió que no estaba para sumarse a la estructura y el piloto terminó en Mercedes. La historia de una chance perdida para los tifosi.
Cientos, miles de fanáticos de Ferrari, ataviados con la ropa de la Scuderia y ondeando las banderas rojas con el Cavallino cantan Sarà perché ti amo en el podio de Monza. La imagen eriza la piel y ese amor tiene un solo destinatario: Kimi Antonelli. La fulgurante aparición que tuvo la Fórmula 1 acaba de lograr su séptimo triunfo en la categoría, todos en el presente ejercicio, logró aumentar su ventaja al frente del Mundial y cortó una sequía de 60 años sin un piloto italiano ganando en el GP de Italia, desde que Ludovico Scarfiotti lo consiguiera en 1966. Aquella vez, el turinés completó la fiesta porque corría con Ferrari. En cambio, el jovencito boloñés está vestido de negro y con una estrella como escudo: es piloto de Mercedes. Sin embargo, esta fiesta podría haber sido totalmente ferrarista…
Antonelli se subió por primera vez a un karting con apenas cinco años en Forlì, aunque con apenas un mes de vida ya andaba rodeado de motores porque viajaba a las carreras que corría Marco, su papá, o a las competencias que disputaba el equipo fundado por la familia. A los seis, Kimi debutó oficialmente en pista con un kart Delfino en Galliano Park, en la Via Emilia, entre Forlì y Forlimpopoli. Según contaría luego La Gazzetta dello Sport, el pequeñín mostró una velocidad increíble y no respetaba la bandera de cuadros, quería seguir ganándole décimas al reloj.
El 17 de mayo de 2015, con apenas ocho, debutó en Easykart en la categoría 60 cc en Adria, logró la pole position entre 55 participantes y consiguió la victoria con siete segundos de ventaja sobre su escolta. Como todo italiano fanático de las carreras, no ocultaba su amor por Ferrari y, en fines de semana de carrera de karting, se lo vio cubrir su cabeza del frío con un gorrito rojo con el escudo de la casa de Maranello.
Las noticias sobre los constantes triunfos de Antonelli en karting no tardaron en llegar a las oficinas de Ferrari. Así fue que Massimo Rivola, quien estaba cargo del programa de talentos del team italiano desde 2016, fue a verlo en 2018, cuanto Kimi tenía 11 años. Rivola quedó impactado por el nivel de pequeñín y lo fichó como un prometedor piloto de karting, según confesaría años más tarde Marco, el padre, en una entrevista con Formula Passion.
“Tenía 11 años e incluso probó el simulador de Maranello, el mismo que estaba diseñado para los alumnos de la academia. Todo estaba listo", rememoró el papá del líder del Mundial 2026. Sin embargo, ¡le bajaron el pulgar por ser demasiado chico! ¿Quién fue? Maurizio Arrivabene, quien había asumido como director de Ferrari en 2014. Con la frustración a cuestas, Kimi vio cómo se esfumaba la posibilidad de ser parte de la Scuderia que tanto amaba. Meses después, ya en 2019, apareció Toto Wolff, quien no dudó un instante y lo metió en el programa de desarrollo de Mercedes. El resto es historia conocida: llegó el debut en 2025 en F1 y su destape victorioso de 2026, temporada que la que ganó 7 de las 13 carreras disputadas. Rivola, hoy en día, es el director del equipo Aprilia de MotoGP.
¿Quién es Maurizio Arrivabene?
Ferrari comenzó el siglo XXI envuelto en la gloria lograda con Michael Schumacher y sus cinco títulos, todo bajo la batuta de Jean Todt como director. El francés ocupó el máximo escritorio del team de Maranello desde 1993 hasta 2007 y se despidió con el título de Kimi Räikkönen, hasta ahora, la última conquista de un piloto vestido de rojo. Todt fue reemplazado por Stefano Domenicali, quien ocupó el puesto de 2008 a 2014 y fue el padre de dos frustraciones muy grandes en la Rossa, en tiempos de Fernando Alonso como piloto, especialmente en la temporada 2010.
Domenicali dejó Ferrari en abril de 2014 y llegó Marco Mattiacci, quien ocupaba el cargo de CEO de Ferrari en Norteamérica y fue puesto en el caliente sillón de pope de la Scuderia. Su paso fue corto, apenas siete meses después dejó el cargo y en su coleto quedó como el hombre que contrató a Sebastian Vettel. La casa de Maranello fue por Maurizio Arrivabene.
El italiano llegó desde el mundo del marketing y las ventas y llegó a Ferrari de la mano de un socio estratégico de entonces: la tabacalera Philip Morris. Arrivabene había desempeñado altos cargos en la compañía de cigarrillos dentro del departamento de marketing. Sergio Marchionne, quien entonces era el presidente de Ferrari, aseguró sobre la contratación del nuevo director: “Hemos elegido a Maurizio Arribavene porque en este momento histórico de la Scuderia y de la F1 tenemos necesidad de una persona que conozca a fondo no sólo Ferrari sino todos los entresijos de la gobernanza de la F1. La experiencia de Maurizio, siempre muy cercano a la Scuderia y miembro de la F1 Commission le permiten conocer perfectamente los desafíos que afronta. En su etapa anterior ha sido fuente constante de ideas innovadoras para la renovación de la F1 y tiene experiencia en la gestión de mercados complejos y fuertemente regulados. Es una experiencia que seguro lo ayudará".
Arrivabene fue reemplazado por Mattia Binoto en enero de 2019 y se fue sin títulos, en medio del dominio de Mercedes-Benz. Luego, en 2021, asumió como CEO de Juventus, bajo el mando de Andrea Agnelli. Un año después, Arrivabene, Agnelli, Pavel Nedved (vicepresidente) y toda la junta directiva de Juventus renunció en medio de las investigaciones por irregularidades contables y falseo de balances. En enero de 2023, el hombre que le bajó el pulgar a Antonelli en Ferrari fue suspendido por dos años para ejercer cualquier cargo dentro del fútbol italiano.
“Sarà perché ti amo”, cantan los tifosi en el podio de Monza y Kimi no puede contener la emoción. Los tifosi, vestidos de rojo, celebran el triunfo de ese niño que puede darle un título de pilotos a Italia después de 73 años, desde que Alberto Ascari se coronara en 1953. La fiesta podría haber sido completa, pero Arrivabene no lo aceptó para que en ese podio estuviera vestido de rojo.
