Cuatro Esquinas: ¿Cuál debería ser el objetivo de Canelo Álvarez a los 36 años?

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Para Turki y Arabia, Canelo es un empleado más (5:05)

A los 36 años, Canelo Álvarez afronta la recta final de su carrera entre las exigencias del aficionado y la visión del analista


Estar activo a la edad de 36 años en el boxeo es equivalente a jugarse el minuto 70 en futbol, entrar a la parte baja de la séptima entrada de un juego de béisbol siendo equipo local, encarar el último cuarto de un partido de basket o el décimo round de una pelea a 12 en el pugilismo clásico. Es decir: quedan tiempo y oportunidades para hacer muchas cosas… pero no demasiado. Lo que esté en planes, hay que hacerlo ya.

El Canelo Álvarez actual está consciente de ello. De cara a su pelea del sábado 31 de octubre contra Christian Mbilli, con más de dos décadas de actividad profesional dentro de un ring, multimillonario, empresario y ampliamente reconocido en el boxeo y más allá, Canelo ha expresado que le queda poco tiempo en el deporte que le ha dado fama, gloria y una posición económica de primer nivel.

Sin embargo, las expectativas y reclamos sobre esa recta final de su carrera difieren. La opinión de los aficionados no necesariamente coincide con aquella de los analistas, y al centro queda la voluntad del propio Canelo y su grupo de trabajo y promoción.

Aquí les presentamos posibles escenarios: el aficionado y el analista.


Jaime Vega-Curry

El aficionado: Sangre y fuego. Si el objetivo de Canelo a estas fechas fuese complacer 100% a sus seguidores, el ‘wish list’ estaría claramente definido. Una pelea contra David Benavidez, seguida por la revancha contra Dmitry Bivol, y al retiro. Para ello, un fan que se enorgullezca de serlo puede exigir que Canelo use herramientas que están a su alcance pero que rara vez emplea al mismo tiempo: iniciativa, volumen de golpeo y pegada. Eso podría traducirse en dos combates épicos, para beneplácito del aficionado, en los que Canelo vaya a la guerra entrando directamente al territorio que domina el enemigo. Podría ser el cierre espectacular de una carrera ya llena de éxitos; pero con mayor probabilidad, sumaría dos derrotas consecutivas. Qué más da, se preguntarán algunos fans, satisfechos con el desarrollo de las peleas, aunque no con sus desenlaces. Sin embargo, no le apueste a que ese sea el plan.

El analista: Balance ante todo. Ya Canelo labró su eventual placa en el pabellón de los ‘Inmortales del Boxeo’. Además de su colección de cinturones y bolsas multimillonarias, quizás baste con mencionar que Bivol es probablemente el más “flojo” de sus tres victimarios. Sería por tanto perfectamente legítimo que cierre su carrera con un puñado de peleas meritorias, de conquistas o defensas titulares, emotivas pero de bajo riesgo. No sería la primera vez que Canelo sigue ese plan –véase su resumé para los tiempos de Edgar Berlanga y William Scull- ni el primer boxeador en hacerlo. La gama de potenciales contrarios es amplia, más cuando las bolsas garantizadas por rivalizarle llevan a campeones invictos de pesos inferiores a arriesgar el ‘0’ en la columna de derrotas. Con ello, Canelo ejecutaría un plan centralizado en la meta de proteger su legado, más que de reforzarlo a costa del riesgo.

Erick Cervantes

Aficionado: Demostrar que es el mejor peleador mexicano de la historia. Siempre que surge el debate sobre el mejor campeón mexicano de la historia aparece el nombre de Canelo Álvarez comparado con otras leyendas del deporte, con la diferencia de que el 'Canelo' todavía puede enriquecer su legado y a estas alturas de su carrera lo único que le quedan por delante son peleas de campeonato, eso jugará mucho a su favor cuando decida colgar los guantes y recordemos con nostalgia que en México tuvimos una de las estrellas más grandes del deporte y que por una u otra razón no pudimos --o quisimos-- disfrutar.

Analista: Recuperar todos sus títulos en las 168 libras y retirarse en lo más alto. Canelo Álvarez ha tenido una de las carreras más lucrativas en la historia del boxeo, convirtiéndose en el rostro del deporte durante la última década, así que se ha ganado el derecho de marcharse en sus propios términos cuando él lo desee, pero sería injusto que lo hiciera con las manos vacías porque a estas alturas de su carrera todavía tiene lo suficiente para reclamar lo que Terence Crawford le arrebató justamente arriba del ring, aunque tenga que ir peleando campeón por campeón para conseguirlo.

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¿Qué va a pasar en la pelea entre Canelo Álvarez y Mbilli?

German García

El aficionado: Ya Canelo se olvidó de los suyos y debería preocuparse por recuperar el cariño de la gente. Vendió su alma a los millones de Arabia Saudita y hasta arriesga su vida para cumplir los deseos de su benefactor. Y el primer paso debe ser no elegir a sus oponentes a su conveniencia. Tarde o temprano le iba estallar el globo en la cara (Ryder, Charlo, Munguía, Berlanga y Scull) y explotó con Crawford, creyendo que obligar a un peleador a subir dos categorías iba a ser el antídoto para un superdotado como el estadounidense. Después de tomar aire con Christian Mbilli debe priorizar el espectáculo a la conveniencia. Si quiere ser leyenda que aprenda de Julio César Chávez que enfrentó a Oscar De La Hoya en la segunda pelea a los 36 años. ¡Sí! leyeron bien, a la misma edad en la que Canelo se mide a Mbilli.

El analista: Retirarse antes que el boxeo lo retire. Resulta triste ver a grandes figuras del pugilismo seguir intentándolo cuando ya son sombras de su pasado. Todavía no es el caso del mexicano, pero en este momento tiene el destino en sus manos. Regresar a ser campeón mundial y decir adiós luego en el Estadio Azteca. Andre Ward se marchó con 33 años derrotando por segunda vez a Sergey Kovalev; Joe Calzaghe a los 36 tras vencer a Roy Jones Jr. o el mismo Lennox Lewis, quien se marchó con 37 derrotando a Vitali Klitschko en 2003. Y si no quiere ver tanto al pasado, entonces que siga el ejemplo de Crawford. Ni la mareante oferta de más de 50 millones por la revancha lo hizo volver.

Víctor O. López-Hernández

El aficionado: Retirarse como campeón cuando cumpla con el grupo de Arabia Saudita, o cuentas pendientes sobre el ring en pelea genuinamente grandes. Los fans reconocen que el tiempo se acaba, y de seguro prefieren verlo enfrentar a David Benavidez o inclusive una revancha con Bivol - en busca de la venganza que impulsaría la narrativa - sobre cualquier otra opción, incluyendo limpiar una vez más las 168 para ser indiscutido. Ese reto ardería más en el público que cualquier otra cosa.

De no ser así, el retiro. Entonces, el escenario perfecto es…

El analista: Retirarse en el Azteca con el campeonato indiscutible de peso supermediano en juego. El camino está ahí para que 2027 sea el broche final para Canelo, optando para septiembre y su tierra natal como escenario para no solo volver a hacer historia sobre el ring, sino decirle adios en sus propios términos, coronando una época en la que alcanzó lo que ningún otro boxeador mexicano ha logrado: ser la cara del boxeo como su principal atracción.