La derrota de Tomás Etcheverry en la primera ronda del torneo de Viena frente al italiano Matteo Berrettini por 6-3 y 6-4 refleja el complicado momento deportivo que atraviesa el tenista argentino.
Durante el encuentro ante Berrettini (48° ATP), el desarrollo del partido se inclinó rápidamente hacia el europeo gracias a la efectividad de su servicio y a su capacidad para capitalizar las oportunidades de quiebre. Aunque Etcheverry (29° del mundo) intentó proponer resistencia desde el fondo de la cancha, la potencia del juego de su rival terminó por neutralizar sus opciones de recuperación, cerrando el marcador en sets corridos.
A pesar de haber mostrado destellos de buen nivel en diferentes tramos de la temporada, la falta de regularidad y confianza en los momentos decisivos le ha impedido consolidarse en los tramos finales de los certámenes más importantes del circuito ATP.
La mala racha de Tomás Etcheverry
Si bien tuvo destellos importantes esta temporada (como su título en Río y una destacada actuación llegando a octavos del US Open), la segunda mitad del calendario le ha resultado cuesta arriba.
Desde su eliminación en Nueva York, ahora acumula seis derrotas consecutivas. Ante esta mala racha, peligra su lugar en el Top 30 a fin de año.
Esta prolongada racha negativa representa un desafío significativo de cara al cierre del año calendario y a la planificación del próximo ciclo competitivo.
La agenda del platense
Tomás Etcheverry finalizará su temporada jugando en el Masters 1000 de Paris y en Estocolmo con la prioridad de terminar la mala racha. El platense necesitará ajustar detalles con su equipo de trabajo para recuperar la solidez que lo llevó a meterse en la pelea con los mejores jugadores del mundo en superficies exigentes.
