Instalado como una de las máximas promesas desde hace tiempo, el brasileño Joao Fonseca (29°) ha ganado experiencia, levantado títulos y plantado cara a los máximos dominadores de la actualidad, el italiano Jannik Sinner (1°) y el español Carlos Alcaraz (2°), generando que las comparaciones con el legendario suizo Roger Federer sean aún más inevitables.
En la previa de su segunda presentación en el Roma Open, el juvenil carioca, de apenas 19 años, se tomó unos minutos para analizar su temporada, en diálogo con Tennis TV: "Estoy bien con mis resultados. Siempre digo que puedo hacerlo mejor. Hay cosas que puedo y debo mejorar, sobre todo en el aspecto mental aunque también en la técnica. He jugado muy buenos partidos, no me puedo quejar: buena lucha, buenas experiencias, y siento, sobre todo, que estoy aprendiendo mucho, lo que es verdaderamente importante".
"Saber en qué puedes y debes mejorar es vital, y siento que eso lo sé. Ahora estoy centrado en aplicarlo para sentirme mejor dentro de la cancha. Después de Madrid me he vuelto a sentir mejor en cancha, ahora estoy mejor, he tenido buenos entrenamientos. Espero poder hacerlo genial", aseveró el campeón del ATP 250 de Buenos Aires 2025 y el ATP 500 de Basilea 2025, el cual totaliza 10 triunfos y ocho derrotas en la vigente calendario, destacándose los cuartos de final de Monte-Carlo y de Múnich.
Por otro lado, el ex número 1 del ranking juvenil confesó cuánto le afectó las semejanzas establecidas por los fanáticos en virtud de sus similitudes con uno de los mejores tenistas de la historia: "Al principio fue una locura para mí, la verdad. Fue algo distinto. Sentía la presión de la gente, todas las expecativas. Sentía que la gente pensaba que yo iba a ser el próximo Roger Federer, casi de la noche a la mañana".
"Las cosas no funcionan así. Intentaba entender todo eso, pero era difícil. Ahora creo que ya entiendo que solo juego para mí, que no debo nada a la gente y no juego para ellos, que juego por mí", concluyó aquel que debutará frente al ganador de duelo entre el serbio Hamad Medjedovic (67°) y el francés Valentin Royer (71°) en el Masters 1000 italiano, en una nueva muestra de su valorable madurez.
