World Rugby está evaluando una de las modificaciones más importantes de los últimos años en el reglamento del scrum. La propuesta apunta a que los árbitros tengan mayor margen para decidir cuándo corresponde mostrar una tarjeta amarilla por infracciones repetidas y cuándo alcanza con sancionar únicamente el penal.
En la actualidad, cuando un equipo comete varios penales consecutivos en el scrum, especialmente cerca de su ingoal, es habitual que el árbitro termine amonestando a un jugador. Sin embargo, el debate pasa por determinar si esas infracciones son realmente deliberadas o simplemente consecuencia de que un pack está siendo superado físicamente por el rival.
La discusión tomó fuerza a partir del dominio que vienen mostrando los Springboks en esta formación. Sudáfrica, que ya está en Argentina para enfrentar a Los Pumas, suele transformar la presión constante en el scrum en tarjetas amarillas e incluso en try-penal, una situación que para algunos refleja la superioridad de sus forwards y, para otros, termina castigando en exceso a los equipos que no pueden igualar esa fortaleza.
Si finalmente la modificación es aprobada, los árbitros podrán evaluar cada situación con mayor libertad antes de recurrir a una tarjeta amarilla. World Rugby todavía no confirmó si el cambio será incorporado al reglamento, aunque de avanzar podría tener un impacto importante en el arbitraje de los test matches de cara al Mundial de Australia 2027.
