CON LA CABEZA EN ALTO
¿Cómo puedes seleccionar un solo momento en la carrera de Randy Johnson cuando el zurdo lanzallamas tuvo tantos, incluyendo cinco premios Cy Young, dos juegos sin hits, un juego perfecto y más de 300 victorias y 4,000 ponches?
¿La Gran Unidad caminando desde el bullpen para lanzar las entradas finales en relevo en la victoria de Seattle en la serie divisional sobre los Yankees en 1995? ¿El verlo caminar desde el bullpen para lanzar las entradas finales del Juego 7 de la Serie Mundial 2001 para Arizona, donde vencieron a los Yankees? ¿Cuándo hizo explotar una paloma que pasaba justo cuando hacía un envío al plato? ¿Cuándo hizo lucir peor que nunca a John Kruk en el Juego de Estrellas en 1993?
Todos esos momentos fueron impresionantes, pero uno que sobresale fue la noche en la que lanzó su primer partido sin hits en 1990. Johnson todavía era joven y un poco descontrolado en ocasiones, pero demostró lo que venía de camino cuando dejó sin imparables a los Tigres y provocó que el narrador de los Tigres Ernie Harwell dijera, "El hombre más alto del béisbol se hizo un poco más alto esta noche''.
Johnson ya no es el hombre más alto en la historia del béisbol, pero su carrera se mantiene en alto por encima de todos los demás.
-- Jim Caple

HONORES Y LOGROS
• Cinco veces ganador del Cy Young (1995, 1999-02)
• 10 veces Todos Estrellas (1990, 1993-1995, 1997, 1999-2002, 2004)
• Campeón de la Serie Mundial y co JMV (2001)
• Johnson tenía 45 años y 267 días de edad al momento de lograr su victoria 300, lo que lo convirtió en el segundo más viejo en la historia al momento de lograr la hazaña-- solo Phil Niekro (46 años y 198 días en 1985) ha sido más viejo.
• Produjo 239 victorias luego de cumplir 30 años, la quinta mayor cantidad en la historia de MLB.
• Tuvo seis temporadas en las que llegó a los 300 ponches, empatado con Nolan Ryan con la mayor cantidad. Ningún otro lanzador ha tenido más de tres temporadas como esas.
• Los 4,875 ponches de por vida logrados por Johnson son 739 más que el zurdo que le sigue en la lista histórica (Steve Carlton, con 4,136).
• Sus 10.6 ponches por cada nueve entradas en la mayor cantidad en la historia del béisbol para un lanzador con por lo menos 1,000 entradas trabajadas.
• Entre los lanzadores que están en el club de las 300 victorias, el porcentaje de victorias de Johnson es el quinto mejor.
• Entre los abridores zurdos en la historia de MLB, el porcentaje de victorias de Johnson de .646 es el tercero mejor, sólo detrás de Whitey Ford y Lefty Grove (mínimo de 400 aperturas).
• Electo al Salón de la Fama de los Marineros de Seattle en 2012.

LOS JUEGOS MÁS GRANDES DE LA GRAN UNIDAD
El Gran Debut (15 septiembre 1988)
Johnson hizo su debut en MLB con los Expos de Montreal cinco días después de su 25º cumpleaños. Lanzó cinco entradas, poncho a cinco y permitió dos jonrones, para vencer a los Piratas de Pittsburgh 9-4 en el Olympic Stadium en Montreal y lograr la primera victoria de su carrera. ¿El primer ponche en la carrera de Johnson? El actual comentarista de los Rays de Tampa Bay Orestes Destrade.
El Gran No-No (2 junio 1990)
Johnson, ahora con los Marineros de Seattle, lanzó el primero de sus dos partidos sin hits en su carrera al dominar a los Tigres de Detroit 2-0. La Gran Unidad lució descontrolado e imbateable al mismo tiempo, ya que otorgó seis boletos y ponchó a ocho. El partido sin hits fue además la primera blanqueada en la carrera de Johnson.
El Gran Duelo (16 septiembre 1992)
En algún punto en 1992, un joven y descontrolado Johnson tuvo una conversación con Nolan Ryan. Johnson afirma que esa conversación fue un punto de quiebre en su carrera. Aunque el 1993 fue la temporada en la que Johnson dio el salto al estrellato, él mostró señales de lo que venía durante esta salida en la parte final de la temporada. En un duelo ante el ex Marinero Mark Langston, Johnson permitió apenas un hit en nueve entradas mientras ponchaba a 15 y daba un solo boleto, bueno para una Anotación de Juego de 97. El único hit fue un sencillo en un rodado conectado por Hubie Brooks en la cuarta entrada, y un error más tarde en la entrada llevó a que anotada una carrera inmerecida. Langston tuvo un juego bastante bueno también: Lanzó 10 entradas y ponchó a 12. Sin embargo, ninguno de los dos salió con la decisión, ya que el partido se extendió a 13 entradas. --David Schoenfield
El Gran Partido (2 octubre 1995)
Luego que los Marineros superaran un deficit de 13 juegos para forzar un partido de desempate con los Angelinos de Los Angeles por el banderín del Oeste de la Americana, era natural que Johnson fuese el elegido para estar en el montículo para el gran duelo.
La Gran Unidad tuvo marca de 18-2 con 294 ponches en 214 entradas en 1995, y lució típicamente dominante en la victoria de Seattle 9-1 sobre los Angelinos. Johnson congeló a Tim Salmon con un slider para el out final, y luego levantó sus brazos al aire y conectó a gritar para celebrar. Lucía como la versión humana de la Aguja Espacial. El Kingdome explotó de alegría, y parecía que la mitad de la fuerza policiaca de la ciudad escoltaría a los Marineros hasta el aeropuerto para el vuelo que los llevaría a Nueva York para comenzar los playoffs. --Jerry Crasnick
El Gran Relevista (8 octubre 1995)
Johnson se llevó la victoria en relevo al lanzar la 9ª, 10ª y 11ª entradas para los Marineros en el Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana ante los Yankees. Johnson permitió una carrera en la parte alta de la entrada 11, pero los Marineros anotaron dos veces en la parte baja del episodio para alcanzar la Serie de Campeonato de liga por primera vez en la historia de la franquicia.
Los Grandes 20 (8 mayo 2001)
Cuando Johnson ponchó a Deion Sanders y Juan Castro en la novena entrada del juego entre Arizona-Cincinnati en Phoenix, se unió a Roger Clemens y Kerry Wood como los únicos lanzadores en ponchar 20 contrarios en un partido de nueve entradas.
Los bateadores de los Rojos confirmaron que el repertorio de Johnson ciertamente sonaba formidable. "Ellos nos dijeron que dejáramos pasar su slider y que intentáramos batear su recta, pero realmente, no se podia distinguir la diferencia entre ellos hasta que casi los tenías encima de tí, y para ese entonces ya era demasiado tarde", dijo el jardinero Alex Ochoa, quien se ponchó en tres ocasiones. "Estaba lanzando rectas de 97 mph y sliders de 88 mph, y todo lo que podíamos decir era, 'Oh, Dios'".
Mark Grace de Arizona, quien jugó la primera base en la noche de los 20 ponches, había jugado anteriormente la inicial para los Cachorros de Chicago la noche en que Wood ponchó a 20. "Me siento bendecido de haber visto esto dos veces", dijo Grace. "Cuando un tipo está lanzando así, uno pone su guante en la cabeza porque sabes que no lo vas a necesitar". --J.C.
La Gran Sorpresa (4 noviembre 2001)
Un día después de haber lanzado siete entradas y 104 pitcheos para vencer a los Yankees 15-2 en el Juego 6, Johnson salió trotando del bullpen para hacer 17 pitcheos y conseguir los últimos 4 outs en la victoria de Arizona, que les dio el campeonato. El valiente esfuerzo de Johnson como relevista dejó preparado el escenario para el climático sencillo de Luis González ante Mariano Rivera en la novena entrada.
Johnson le confió al jardinero Steve Finley antes del partido que estaba listo para lanzar, pero era natural que se preguntara cuanta gasolina le quedaba en el tanque. "Toda era pura adrenalina", dijo Johnson en medio de la celebración post juego. "Por eso es que jugamos".
Su compañero y co JMV Curt Schilling habló por mucha gente luego de la Serie Mundial del 2001 cuando dijo, "Esa aparición en relevo es todo lo que uno necesita saber sobre Randy Johnson". --J.C.
La Gran Emoción (18 mayo 2004)
Catorce años luego que Johnson lanzara un partido sin hits para Seattle ante Detroit, se convirtió en el lanzador más viejo en conseguir un juego perfecto. Johnson estaba a cuatro meses de su cumpleaños 41 cuando deslumbró a los Bravos de Atlanta en la victoria de Arizona 2-0 en el Turner Field. Además Johnson se unió a Cy Young, Jim Bunning, Nolan Ryan y Hideo Nomo como uno de apenas cinco lanzadores en lanzar sin partido sin hits en ambas ligas.
Johnson superó a una alineación de Atlanta que no tenía a la dupla de dobles matanzas Rafael Furcal y Marcus Giles, pero que sí tenía a Andruw Jones y Chipper Jones. Johnson logró 13 ponches, hizo 87 strikes en sus 117 lanzamientos y llegó a las 98 mph con su pitcheo final.
El momento más memorable llegó durante la celebración. Luego que Johnson ponchara a Eduardo Pérez para acabar el partido, lanzó su puño al aire y se preparaba para estrechar la mano del receptor Robby Hammock. Pero Hammock, atrapado por la emoción, comenzó a dar saltos como un chico, lo que provocó que Johnson comenzara a sonreirse. Prontamente se llenó el área de jugadores para celebrar. Luego, durante la gira como visitantes de los Diamondbacks en Florida, Hammock recibió un reloj Rolex con una inscripción para conmemorar su gran noche. --J.C.
La Gran Victoria 300 (4 junio 2009)
En una mojada noche de jueves en junio, el Sr. Randall David Johnson, el zurdo de 6 pies 10 pulgadas más grande de nuestras (o de cualquier otra persona) vidas, añadió su nombre al cotizado club de las 300 victorias con el triunfo 5-1 de los Gigantes de San Francisco sobre los Nacionales de Washington. A sus 45 años y 9 meses, Johnson fue el segundo lanzador más viejo en llegar a las 300 victorias (solo superado por Phil Niekro, quien lo logró a los 46).
A pesar de estar sentado en el dugout en la novena entrada, mientras miraba al cerrador Brian Wilson finalizar la labor, la expresión facial de Johnson era inexistente, por lo que uno hubiese pensado que era su victoria No. 48, no la No. 300. Pero cuando Wilson lanzó el tercer strike a Wil Nieves de Washington, sus compañeros comenzaron a darle palmadas en la espalda a la Gran Unidad. Y cuando Randy Johnson subió los escalones del dugout, con su hijo Tanner amarrado a su brazo, la sonrisa en su rostro denotaba que era no era una noche normal en su vida.
"Pienso que me di cuenta de lo que estaba pasando cuando caminé hacia el terreno", dijo Johnson luego, tan relajado como siempre ante los micrófonos de la prensa. "Es un logro y un premio a la longevidad. No es un logro que se consigue en un partido o en un año. Es un logro de una carrera. ... Así que estaré pensando en esto por mucho tiempo. Me alegro de no tener que lanzar de nuevo por algunos días". --Jayson Stark

LO QUE ELLOS DICEN EN LAS REDES SOCIALES

EX COMPAÑEROS Y MANAGERS HABLAN SOBRE LA GRAN UNIDAD
"Cuando mostraba su rostro de juego, no había nadie como él. Tenía un corazón de león. No era como que pensaras que tendrías oportunidad de ganar ese día. Uno sabía que ibas a ganar ese día. Así de bueno era".
-- El ex coach de la banca de Seattle John McLaren
"Yo le dije a Randy que él podría ser el lanzador más dominante en el béisbol si trabajaba con su juego. Se parecía mucho a mí cuando era joven. Él solo lanzaba y no pensaba mucho."
--Nolan Ryan en 1992
"Puede sonar loco, pero [Randy] se convirtió en un lanzador controlado. Lanzaba a 98 mph y la ponía donde quería. Cuando uno se pone a pensar en eso, es algo aterrador".
-- Su ex compañero Todd Stottlemyre
"Era demasiado dominante. Asqueroso, ridículo, estúpido - realmente utilicé todos los adjetivos que me vinieron a la mente".
-- Su ex compañero Damian Miller, quien le recibió a Johnson mientras jugaban en Arizona
"Él es el lanzador más dominante en el béisbol, el número uno. Yo ni siquiera sé quién es el número dos".
-- Lou Piniella, quien dirigió a Johnson en Seattle
"Randy lleva sus emociones a flor de pie. Así que cuando Randy se emociona, es mejor que te vayas para tu casa. Cuando tiene era mirada en los ojos, sabes que no vas a poder batearle".
-- Su ex compañero Mark Grace
"La diferencia entre los equipos campeoniles y los buenos equipos cada año parece ser el tener dos tipos que pueden dominar por completo en la postemporada. Randy es uno de esos".
-- Su ex compañero Mike Mussina

JOHNSON EN SUS PROPIAS PALABRAS
"La palabra 'potencial' solía estar encima de mí como una nube".
-- al reportero de Sports Illustrated Tom Verducci en 1995
"Cuando era más joven y sin experiencia, era un lanzador muy animado. Lanzaba con mucha adrenalina. Yo era mi propio enemigo cuando las cosas no salían bien".
--Luego de su juego perfecto en 2004
"Yo era apenas un lanzador de .500 antes de que mi papa falleciera y yo me casara y tuviese un bebé... mi esposa y mi bebé me trajeron a la tierra. Ya no soy tan egoísta como solía ser. Gane o pierda, siempre los tendré a ellos cuando llegue a mi casa".
--En junio 1995
"Yo aprendí mucho al no tener éxito, y me dí cuenta que cuando tienes éxito, es muy difícil mantenerlo, y todo lo que tienes que hacer para mantenerlo".
--Luego de retirarse en el 2010
"Tuve una larga conversación con Steve Carlton. Él me dijo que en los días que lanzaba, sentía que su responsabilidad era hacer mejor a todo el mundo a su alrededor, levantar a sus compañeros. Eso es lo que yo trato de hacer".
--En 1998
"Me lo disfruté a pesar de lo que mucha gente piensa. Yo no estaba allá afuera sonriendo y riéndome mucho, pero me disfruté la competencia. Traté de que durara lo más posible".
--Luego de su retiro en el 2010
"Yo espero ganar. Nunca me he sentido contento con cualquier cosa que yo haya hecho".
--En 1993
