NUEVA YORK -- Aunque tenía la oportunidad de recoger a su hijo en la escuela, Iván Nova tuvo que mandar a otra persona por el, ya que el lanzador dominicano tuvo que pasar unas horas con los galardonados de la Semana de Esperanza, en la cual los Yankees de Nueva York rinden homenaje a diferentes personas y organizaciones que se destacan por sus obras en la comunidades.
El serpentinero, que se encuentra recuperándose de la operación Tommy John a la cual fue sometido en mayo, se unió junto a su recién retirado y ex compañero Mariano Rivera, el gerente general Brian Cashman, el ex grandesligas y analista de la cadena de televisión del equipo David Cone y Jenniffer Steinbrenner Swindal, para celebrar el quinto aniversario de esa gran causa humanitaria durante una ceremonia especial el lunes en el museo del USS Intrepid, un portaaviones decomisado que participó en la Segunda Guerra Mundial.
Nova estuvo muy encantado con la oportunidad que se le brindo a reunierse de nuevo, durante un almuerzo matutino, con un joven que sufre de alopecia areata.
Pese a que toda persona siempre anda apurada con el día a día de sus vidas, Nova recalcó la importancia que es servirle, en cualquier capacidad, a personas y organizaciones que necesiten el apoyo de los demás en la comunidad.
"Le recomiendo a todo aquel que pueda siempre y cuando tenga un tiempo libre que lo haga", afirmó Nova en un aparte con ESPNDeportes.com.
"Es algo bien bonito y de verdad que no me pesa, nunca me ha pesado y si Dios quiere nunca me pesará sacar una o dos horas para pasarla aquí", continuó, "De verdad es algo maravilloso. Yo tenia que ir a buscar a mi niño a la escuela y tuve que mandar a otra persona a buscármelo, porque quería venir a este evento. Es bien bonito".
Entre los honrados estuvo el inmigrante colombiano Jorge Muñoz, cuya determinación de dar sobre 280 mil comidas, cumple su décimo aniversario este año y fue elogiado por los Yankees durante la Semana de la Esperanza del 2012.
Aun hoy Muñoz todavía continua con ese mismo deseo y esas mismás ganas de servirle un plato de cena a personas que no tengan dinero para alimentarse sin tener que ver el estado de tiempo de esa noche.
Muñoz, que se había fijado como un restaurante local votaba la comida habiendo personas necesitadas que necesitaban de ese alimento, se ha desempeñado, con la asistencia de sus familiares, cocinar desde su cocina en su modesto hogar, alimentar hasta más de cien personas noche tras noche desde el 2004 cuando perdió su trabajo como chófer de un autobús escolar.
Durante la mañana calurosa del 27 de junio del 2012, Muñoz fue sorprendido por el lanzador japones Hideki Kuroda y los ex integrantes de los Yankees, Robinson Canó, Curtis Granderson y Boone Logan, quienes asistieron con la preparación de los platos que entonces varios miembros de la organización repartieron en el condado de Queens.
El reto de alimentar a tantas personas es difícil y sobretodo caro --Muñoz ha gastado miles y miles de dolares-- pero al final del día todo lo hace desde su corazón.
"Es un reto pero pienso que mientras que haya voluntad y haya amor y haya esas ganas de tratar de ayudar y cambiarle la vida a una persona una vez en el día vale la pena", destacó Muñoz en una entrevista con ESPNDeportes.com.
"Vale la pena arrancarle la sonrisa a la necesidad del hambre y decirle, 'dígame sus necesidades. quiero ayudar, quiero compartir lo que tengo y nos vemos mañana'", agregó.
"Siempre que haya las ganas de cualquier penosa no solamente de Jorge Muñoz sino de cualquier persona de calmar la necesidad o ayudar a alguien, si hay la voluntad y el amor, uno lo puede hacer".
"Usted con fe puede mover montanas", concluyó.
