Río de Janeiro (EFE | AP) -- Los empleados de los aeropuertos de la ciudad brasileña de Río de Janeiro realizarán una huelga de 24 horas el jueves, el día en que se disputa el partido inaugural del Mundial de fútbol Brasil 2014, informaron fuentes sindicales.
El paro, para presionar por aumentos salariales, afectará el Aeropuerto Internacional de Galeao, la terminal para vuelos nacionales Santos Dumont y el aeródromo de Jacarepaguá, según el Sindicato Municipal de los Trabajadores del Sector Aéreo de Río de Janeiro (Simarj).
En las últimas semanas se registraron huelgas de conductores de autobuses públicos en las principales ciudades de Brasil, en tanto que el metro de Sao Paulo estuvo paralizado por cinco días y los sindicalistas amenazan con cruzar los brazos de nuevo a partir del día inaugural del Mundial.
El miércoles, empleados de recepción, maleteros y personal de limpieza, que han estado exigiendo un aumento de sueldo de por lo menos 5.6 por ciento desde varios meses, votaron irse a la huelga a partir de la medianoche. El paro afectará al Aeropuerto Internacional Galeano, así como el Aeropuerto Santos Dumont, que conecta a Río con otros destinos en el país.
Un representante sindical dijo que sólo 20 por ciento de los empleados detendrían sus labores durante 24 horas, en apego a una orden judicial que amenazó con multar a los sindicatos con más de 22 mil dólares si la plantilla en labores bajaba de 80 por ciento de lo normal. El representante acordó discutir los detalles del paro sólo si no era identificado, porque no estaba autorizado para hablar en público.
Evitan huelga en trenes
Una huelga de los trabajadores del tren subterráneo en Sao Paulo, que amenazaba con afectar la inauguración de la Copa del Mundo, fue evitada el miércoles por la noche.
Unos mil 500 empleados del subterráneo de Sao Paulo votaron contra regresar a la huelga por una disputa de salarios. El lunes habían suspendido el paro en medio de una fuerte respuesta popular y presión del gobierno para poner fin al caos del transporte público en la mayor ciudad de Brasil.
"Pensamos que ahora es mejor esperar", dijo el presidente del sindicato, Altino Prazeres, pero agregó que no eliminaría la posibilidad de reanudar la huelga en algún momento durante el torneo, que dura un mes. "Tenemos la sensación de que quizás no estábamos completamente preparados para un enfrentamiento total con la policía el día de la inauguración de la Copa del Mundo".
El sindicato anunció que sus miembros realizarían una marcha el jueves por la mañana para exigir que los 42 empleados despedidos durante el paro de cinco días sean contratados de nuevo.
Los organizadores del Mundial cuentan con el sistema de trenes subterráneos de Sao Paulo para llevar a decenas de miles de hinchas el jueves al estadio Itaquerao, donde Brasil se enfrentará a Croacia en el primer juego, lejos de las zonas hoteleras donde la mayoría de los turistas se quedan.
Brasileños harán propaganda anti-Mundial
El colectivo de activistas Imagina na Copa repartirá panfletos durante el Mundial a los visitantes que se desplacen hasta Brasil para explicarles "lo que está detrás" de la organización del torneo y las razones por las que "tantos brasileños están en su contra".
Así lo explicó hoy a Efe la cofundadora del colectivo, Mariana Campanatti, quien añadió que con esta campaña, denominada "Hey, gringo" (Hey, extranjero), pretenden que sus reivindicaciones tengan "repercusión internacional" porque de este modo pueden "repercutir finalmente dentro del país".
Los pasquines que serán repartidos durante la campaña buscan causar un impacto en el visitante difundiendo información sobre los "170 mil brasileños que han sido desalojados", la inversión pública en la organización del Mundial y el gasto de "un millón de dólares para suprimir cualquier posible protesta durante el torneo".
En su opinión, la organización del Mundial se ha hecho "de forma muy egoísta y no de un modo que fuera interesante para el país", lo que acabó con la alegría inicial tras conocer que el país sería sede del evento.
"Creemos importante que el mundo sepa lo molestos que estamos por el Mundial, este es el país de fútbol, adoramos a nuestra selección, pero entendemos que (el Mundial) no es bueno para nadie", aseguró.
Para Campanatti, el Mundial que comienza mañana no es "una copa para todos" ya que no será realmente democrática" y solo servirá para el beneficio de unos pocos.
