El español, quien sufrió la fractura de la muñeca derecha seis días atrás, participó del entrenamiento inicial de la 19ª fecha de MotoGP, con la presencia del médico de la categoría en su box.
Nadie podrá poner en duda el estoicismo de Jorge Martín y su deseo ferviente de lograr el segundo título de MotoGP. Tampoco el español es el primero, ni será el último, piloto de motociclismo que se enfrenta a la adversidad de una lesión importante que se sube a su máquina y sale a correr. Claro, la condición física del español de Aprilia dista años luz de la mínima indispensable para presentar batalla por, nada menos, un título del mundo. Como pudo, con muestras claras de dolor, el monarca de 2024 disputó el primer entrenamiento libre del GP de Malasia, apenas seis días después de sufrir la fractura del radio de su muñeca derecha durante el sprint de la carrera de Australia.
El español recibió el apto físico del equipo médico de la categoría encabezado por el doctor Ángel Charte el jueves por la mañana. Era condición sine qua non para poder subirse a su máquina de la casa de Noale. Todavía le queda una cita posterior a este primer entrenamiento libre de la 19ª fecha en el que giró cuanto y cómo pudo. De entrada, ponerse y sacarse el guante derecho era una tarea imposible sin la ayuda de un colaborador. Ni tan siquiera abrocharse el casco solo podía el madrileño.
Fue de los primeros en salir a girar no bien la pista se habilitó, mientras desde su box todos los integrantes de Aprilia y el doctor Charte seguían de cerca cada movimiento que daba en el trazado. Hay algo que está tan claro como el agua: no puede caerse. Bajo ningún concepto el español puede resistir otro impacto en esa muñeca fracturada, que le permitió presentarse en Malasia porque no tiene desplazamiento. De haberlo sufrido, su paso por el quirófano hubiera sido inevitable y el no apto para competir la respuesta del médico de MotoGP.
Martín está segundo en el Mundial, a diez puntos de Marc Márquez. Esa zanahoria llamada título es la que persigue y la que lo hace estar en Sepang. Si no tuviera chances de ser campeón, no estaría en Malasia, algo que el mismo piloto reconoció en la atención a la prensa previa al inicio de la actividad. Con su Aprilia completó 12 vueltas, la misma cantidad que Pecco Bagnaia, solo por encima de Raúl Fernández, quien con su dedo índice de la mano derecha fracturada dio apenas cinco, se bajó y fue declarado no apto para el resto del fin de semana).
Los tiempos, especialmente en este primer ensayo, no era lo que buscaba Martín. De todas maneras, marcó 2m00s747 y quedó a 1s835 de Marc Márquez, el más veloz de la tanda (el de Ducati fue el único que bajó el 1m59s y le sacó 474 milésimas a Marco Bezzecchi, el segundo).
“Estoy mejor de lo que esperaba”, dijo Martín en su box tras la primera salida, una declaración que se escuchó en la transmisión oficial. Paolo Bonora, jefe del equipo Aprilia, explicó: “No será fácil, dice que tiene que entender la moto. Puede dar dos o tres vueltas seguidas, más es difícil. Se lo va a tomar con calma y tratando de comprender la manera más fácil de manejar la moto. El primer objetivo es tener energía para estar entre los diez en la práctica y ganar un lugar en Q2. No será fácil. En el segundo entrenamiento libre que se realizará el sábado, veremos si puede dar diez vueltas seguidas”.
