El colombiano consiguió uno de los triunfos más impactantes de su carrera en Assen, el segundo en Moto2, y lo celebró casi tanto como que Colombia haya vencido en su grupo del Mundial.
¡Qué momento vive Colombia en el deporte! Apenas horas después de que la selección dirigida por Néstor Lorenzo se asegurara ganar el grupo K tras el empate 0-0 con Portugal, llegó otra alegría enorme: David Alonso se quedó con la victoria en el GP de Países Bajos de Moto2. Pero no se trató de un triunfo más, fue tras una memorable última vuelta, que se cerró con una maniobra de antología.
Alonso partió desde la pole en la catedral de Assen, pero perdió la punta en la partida. Volvió a liderar en la sexta vuelta, momentos en los que luchaba con Daniel Holgado, su compañero del Aspar Team, y se mantuvo al frente hasta que apareció el velocísimo Manuel González, quien lo superó en la vuelta 17. Parecía que la chance de conseguir su primer triunfo de 2026 se esfumaba porque su Kalex sufrió un pequeño bajón de rendimiento y hasta lo pasó Senna Agius y cayó a tercero.
Sin embargo, el campeón de Moto3 de 2024 se recuperó, pasó al australiano y fue por el español. Así llegaron a la última vuelta, con ese trío luchando por el triunfo. A Alonso le tocó sufrir, porque a medio giro para el final se le descolgó una pierna y estuvo a punto de terminar en el suelo. Hasta que llegó el tramo final, la última curva, el momento final. Allí, Alonso hizo la chicana por afuera, empardó a González y lo superó en la curva final para conseguir su primera victoria del año y el segundo en la categoría intermedia (Hungría 2025 fue el primero).
Vaya que se tomó rápida revancha Alonso. Una semana atrás, el colombiano lideraba en Brno y ya se relamía para ganar el GP de Chequia, pero en la última curva de la vuelta final fue superado por Iván Ortolá. Masticando bronca y con dejos de tristeza, David se fue de la novena fecha con la espina clavada. Siete días después se la sacó, pero con el agregado de que esta vez le tocó vencer en la curva final y con una maniobra memorable que perdurará por mucho tiempo. Y lo logró nada menos que en la catedral de Assen, una pista que no le cae bien a Alonso por su forma de manejo.
“No lo puedo creer. Toda la temporada peleando y que la primera victoria sea en Assen, que es una pista que me cuesta y no es de mis favoritas. Empujé desde el viernes. No me importa el campeonato, no me importa nada, quiero hacer las cosas bien y disfrutar y darle alegrías al equipo ya la gente que me ayuda. Traté de estar más relajado que en Brno. Traté de respirar y disfrutar la última vuelta que fue más de Moto3. Gané en la última curva como si fuera hombre de hielo. Estoy feliz, además Colombia terminó primero en su grupo del mundial”, dijo Alonso sobre su inolvidable éxito.
Con su triunfo, Alonso se ubica cuarto en el torneo a 69,5 puntos de González, el segundo de Assen. Pero el mismo piloto colombiano dijo que no le importa ni el torneo ni nada. Solo quiere disfrutar y vaya si lo hizo. Consiguió su 20º triunfo mundialista y el 30º podio en 74 carreras (contando su paso en Moto3). Su nombre sigue sonando fuerte para ser compañero de Fabio Quartararo en el equipo Honda de MotoGP en 2027. Y Colombia llega muy firme a los choques de eliminación del Mundial.
