El italiano fue el más veloz en Assen y espera empezar a dejar atrás su expulsión de Brno. Marc Márquez fue sexto y Álex Márquez sufrió un fuerte accidente.
Marco Bezzecchi llega herido al GP de Países Bajos, décima fecha de MotoGP. Y no se trató de algún accidente que le haya dejado una secuela a su físico, ni siquiera son esos 62 puntos que Marc Márquez le descontó en las últimas dos carreras y que dejaron la diferencia en 40 (era 102 después de Italia). El italiano viene con el espíritu lastimado después de su violenta reacción contra un auxiliar de pista en Brno y que le significó la expulsión del GP de Chequia después del sprint. El de Rimini se enojó con el comisario de pista que intentó levantar su moto tras la caída que sufrió y la aceleró en vacío. Ante el temor de que se le rompiera el motor, Bez se le fue encima, lo empujó, apagó el impulsor de su Aprilia y volvió a la carga contra el auxiliar y lo abofeteó. El arrepentimiento genuino del líder del Mundial no sirvió para ver desde afuera la carrera checa. Seis días después de vivir su día de locura, Bezzecchi salió a girar en Assen y clavó el mejor tiempo en la práctica.
El fin de semana neerlandés no es uno más. Será la carrera en la que ya no se podrá utilizar el dispositivo holeshot en las cubiertas delanteras en el momento de las largadas, prohibido por la Comisión de Grandes Premios con carácter inmediato por un tema de seguridad. Por eso se vio en la recta de Assen a todos practicando partidas con la moto bien bajita en la rueda trasera y alta en la delantera. Es que se dieron casos en los que al llegar a la primera curva el dispositivo no se desactivaba, a pesar de una brusca frenada, y se producían accidente. Pero eso no fue todo. Porque los cajones de la grilla tendrán más separación entre sí, también por seguridad. Pero además, es la primera carrera en la que se sabe de manera oficial que Pecco Bagnaia no seguirá en Ducati después de fin de año y que en 2027 será piloto de Aprilia, como compañero de Bezzecchi; y que Pedro Acosta será quien compartirá box en Ducati con Marc Márquez. Todo en el mismo fin de semana en el que Bezzecchi quiere dejar definitivamente en el olvido lo de Brno y cortar con ese amenazante acercamiento de Marc Márquez.
Bezzecchi marcó 1m31s123 para liderar la práctica, seguido por otra Aprilia, pero del satélite Trackhouse: la de Raúl Fernández, a 177 milésimas. Pedro Acosta, en sus últimos tiempos de KTM, se metió tercero, a 239. Ai Oguro metió la otra Aprilia satélite en el cuarto lugar. Jorge Martín, quien dejará las huestes oficiales de Noale a fin de año, en medio de una relación tensa con los popes, fue noveno, con caída incluida.
El de Martín no fue el único revolcón. Los dos pilotos del Gresini se cayeron. Fermín Aldeguer se levantó tranquilo, en cambio, lo de Álex Márquez fue más preocupante. El hermano de Marc está aún en plena recuperación del pavoroso accidente de Montmeló en el que sufrió una fractura de vértebra y clavícula. El español se quedó tirado en la grava y la tanda se paró con bandera roja. Lentamente se levantó y, después de pasar por el centro médico, el equipo informó que está bien y que este sábado analizará cómo se siente para continuar con la actividad.
El Márquez mayor se cayó también, pero en el primer entrenamiento libre, bien temprano, antes que el calor apretara fuerte en Assen. En la práctica quedó sexto, a 323 milésimas de Bezzecchi y con el objetivo de tener el boleto directo a Q2 cumplido. “En Assen voy a tener que sobrevivir”, dijo después de ganar en Brno. Claro, antes de la carrera checa había dicho que no apuntaba a ganar… Y lo hizo. Habrá que ver si el físico le permite a Marc seguir en su senda del descuento contra el italiano de Aprilia o si Marc podrá cortar la sangría.
