La mística de la camiseta: Las Leonas jugaron la final con la camiseta suplente, con la cual ganaron todos sus encuentros del Mundial

Las Leonas celebrando un nuevo título mundialista, el tercero para el hockey femenino argentino. AP Photo/Patrick Post.

Creer o reventar. Como en cada cita mundialista, hay curiosidades, hasta ciertos misticismos, que afloran a medida que va transcurriendo la competición. En el caso de estas Leonas y su coronación en Amstelveen, donde superaron a una de las anfitrionas, Países Bajos, lo peculiar fue que una camiseta se llevó toda la gloria, ya que con ella lograron sus cinco triunfos en el certamen, mientras que con la otra indumentaria sellaron sus dos empates.

El equipo de Fernando Ferrara selló su clasificación a la gran final con la victoria en las semifinales ante Australia por 1 a 0. Sus seis presentaciones habían sido todas en suelo belga, dentro del Belfius Hockey Arena, donde habían cosechado cuatro triunfos (3-2 ante Alemania, 2-0 frente Escocia y 3-0 contra España) y dos empates (1-1 en el choque con Estados Unidos y 0-0 con Bélgica). Lo peculiar de esto no son los resultados en sí, sino que todas las victorias vinieron con Las Leonas vistiendo su indumentaria alternativa y las dos paridades se dieron con el tradicional conjunto celeste y blanco.

Por ello, en la previa de la Gran Final, algunas voces se alzaron para pedir que nuevamente las chicas argentinas se vistieran de negro para enfrentar a la marea naranja, con el dato particular de que el último triunfo ante Países Bajos se había dado en 2024, con la camiseta suplente como protagonista. Cábala, misticismo, épica o no, Argentina salió al campo del Estadio Wagener de Amstelveen con la indumentaria con la cual había ganado todos sus encuentros para seguir con esta racha increíble. Creer o reventar.