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Recuento de los peores colapsos en los deportes profesionales

ESPN Illustration

Algunos equipos y los jugadores no pueden hacer frente a la prosperidad. Llegan al borde del éxito y luego, espectacularmente, lo pierden. Y cuando esto sucede, se convierte en una parte también tradicional de los deportes: inolvidable, aunque sea por las razones equivocadas.

Los expertos de ESPN.com determinaron que colapsos fueron los más increíbles que ellos recuerden, tomando en cuenta la magnitud del evento, el tamaño de la ventaja y el significado histórico de la crisis. La lista resultante de los 25 peores colapsos contiene algunos de los momentos más conocidos de la historia del deporte.

25. Bravos de Atlanta, carrera por los playoffs Liga Nacional de 2011

Llegaron a tener ventaja de 8.5 juegos el 1 de septiembre sobre los Cardenales de San Luis en la lucha por el Comodín. Atlanta cerró la temporada con una espiral 8-18. Necesitando una victoria en juego final de temporada para forzar un desempate de un partido contra los Cardenales, desperdiciaron una ventaja en la novena entrada y perdieron ante los Filis en 13 entradas.

24. New York Giants, Juego de Comodín de 2002 (5 de enero, 2003)

Los Giants llegaron a tener ventaja de 38-14 en la segunda mitad del partido sobre los San Francisco 49´ers, pero luego su defensiva colapsó y los anfitriones realizaron 25 puntos sin respuesta en un lapso de 16 minutos.

El villano fue el centro Trey Junkin, a quien los Giants habían firmado tan sólo unos días antes y no había jugado toda la temporada. Cuando Nueva York intentaba ganar con un gol de campo de último minuto, centró mal, lo que rompió la jugada y se decretó el 39-38 en favor de los de la Bahía. "Le costé a 58 chicos la oportunidad de ir al Super Bowl", dijo Junkin en el vestuario.

23. Red Wings de Detroit, Copa Stanley de 1942

Los Red Wings tenían ventaja de 3-0 en la serie sobre los Maple Leafs, que en el cuarto juego anotaron dos veces en un minuto para ganar 4-3 . El juego terminó en un enorme disturbio en el que también participó el entrenador de Detroit. La serie no volvió a ser la misma y Toronto se llevó la gloria gracias a ese momento.

22. Cruz Azul, Final de Clausura 2013

Los cantos en la tribuna del estadio Azteca presagiaban un momento de ensueño para la afición del Cruz Azul. “Ay, ay, ay,ay, canta y no llores, porque llorando se alegran Cielito Lindo los corazones”, coreaba la porra celeste al minuto 89 del juego de vuelta de la final del torneo mexicano Clausura 2013 en las gradas del estadio Azteca, casa de su acérrimo rival, las Águilas del América, producto de su ventaja de 2-0 en el marcador global, lo que les daría su primer campeonato desde 1996. Pero la lluvia torrencial que caía en la Ciudad de México pareció presagiar el río de lágrimas en el que se convertiría el gozo celeste.

Luego de anunciarse que el árbitro compensaría tres minutos al partido, se sumaron las arremetidas americanistas y con ello, los goles que llevarían el cotejo al tiempo extra. Primero, Aquivaldo Mosquera logró el tanto de la esperanza tras una serie de rebotes en el área. Ya en el último minuto por jugar, Moisés Muñoz, portero de las Águilas, se sumó al ataque en busca de empatar el partido.

El tiro de esquina fue conectado por el portero americanista y desviado por el defensa rival Alejandro Castro para permitir el 2-2 que obligaría al tiempo extra. Pese a que el resultado se sentenció hasta los tiros desde los 11 pasos, la suerte estaba echada para Cruz Azul desde la anotación de Muñoz. América fue campeón y los celestes sumarían una nueva tragedia.

21. Bayern Munich, Final de Champions, 26 de mayo de 1999

Alex Ferguson recuerda con afecto especial aquella noche en el Camp Nou de Barcelona. Nada menos en la que el Manchester United logró una remontada histórica para vencer 2-1 al Bayern Múnich.

"No podía haber sucedido de una forma mejor, porque no había remontada posible. Si vas a hacer algo especial, hacerlo en el último instante es fantástico”, rememora Ferguson. “No fue un accidente porque el equipo lo había hecho muchas veces esa temporada. Tenían muchas ganas de ganar. El espíritu del equipo era enorme, tenía mucho carácter y se merecieron ganar simplemente, porque lo siguieron intentando", agregó.

Los alemanes ganaban 1-0 desde el minuto cinco gracias a un tanto de Mario Basler. En adelante, se vivió un partido sordo, con pocas oportunidades de gol. Para cuando llegó el minuto 90 y el árbitro anuncio tres minutos de compensación, pocos pensaban que los Diablos Rojos se levantarían.

Y el milagro sucedió: al 91’, Teddy Sheringham logró la igualada e hizo que todos pensaran que se jugarían los tiempos extras; sin embargo, hubo más: al 93’ Ole Gunnar Solskjær volvió a perforar la portería germana y desató la locura inglesa.

20 . Green Bay Packers, Juego de campeonato de la NFC

Algunos fans de Green Bay podrían haber estado reservando vuelos a Arizona para el Super Bowl XLIX. Los Packers tenía controlados por completo a los Seahawks, campeones reinantes, en Seattle durante 57 minutos. Green Bay había obligado cinco pérdidas de balón y lideradaba 19-7. Incluso cuando Seattle anotó con 2:09 minutos para poner el 19-14, los Packers podrían tener todo, pero concluyeron con la recuperación de la patada corta.

Pero cuando el ala cerrada de Green Bay Brandon Bostick no pudo sostener el ovoide, los Seahawks recuperaron y tuvieron una nueva vida. Seattle ganó 28-22 en tiempo extra, sólo para perder el Super Bowl en circunstancias desgarradoras ante Nueva Inglaterra.

19. Jordan Spieth, Masters de 2016

Jordan Spieth, de 22 años de edad, agregó su nombre a la cuestionable lista de colapsos en campeonatos major a principios de este año, cuando dejó el liderato para esfumarse en la ronda final del Masters.

Spieth escaló al décimo hoyo con cinco-golpes de ventaja, pero hizo bogey en los 10 y 11, y presentó una tarjeta con cuádruple bogey en el par 3 en el 12. Al momento en que llegó al 13 en el Augusta National, la ventaja de cinco golpes se había convertido en una déficit de tres golpes.

"Fueron realmente 30 minutos muy duros para mí que espero nunca volver a experimentar ", dijo Spieth. En tanto, Danny Willett disparó 67 en la ronda final para ganar por tres golpes sobre Spieth y Lee Westwood.

18. Filis de Filadelfia, carrera por el título de 1964

Llámelo como guste -la Phold, el Phlop, el Phiasco, el Phizzle-, el desvanecimiento de los Filis de 1964 sigue impactando más de medio siglo después. Una victoria el 20 de septiembre dio a los Filis una ventaja de 6.5 juegos en la carrera por el título de la Liga Nacional con 12 juegos para jugar.

Diez derrotas consecutivas después, estaban mirando hacia arriba, tanto a los Rojos de Cincinnati y St. Louis Cardinals. Victorias sobre los Rojos en sus dos últimos partidos no pudieron mantener a los Filis, que no habían ganado un banderín desde 1950, de terminar un juego detrás de los eventuales campeones de la Serie Mundial, los Cardenales.

El manager Gene Mauch cargó con gran parte de la culpa. Él inició a los lanzadores Jim Bunning (que había arrojado un juego perfecto ese año) y Chris Short tres veces cada uno durante la racha de derrotas, con cada uno sacando la pelota en dos días de descanso dos veces.

17. Kansas City Chiefs, Juego de Comodín de la AFC (Enero 4, 2014)

Alex Smith sumaba hasta la primera mitad 378 yardas, cuatro pases de touchdown para darle ventaja de 28 puntos a los Chiefs sobre los Indianapolis Colts. Pero no fue suficiente para impedir el colapso de Kansas City, que permitió series de touchdown de 80, 41, 80, 90 y 80 yardas.

Los Colts ni siquiera necesitaron todo el juego para volver, pues ya estaban adelante a cuatro minutos para el final. "A veces el juego habla por sí mismo", dijo el entrenador de los Chiefs, Andy Reid, "por lo que no hay mucho que decir".

16. Cardenales de San Luis, Serie Mundial de 1968

Siendo campeones defensores, los Cardenales tenían ventaja de 3-1 en la serie y una ventaja de 3-0 en el Juego 5, pero fueron superados por los Tigres de Detroit 22-2 durante el resto de la serie.

Todavía para el séptimo juego enviaron a su as Bob Gibson a la lomita , pero nada de eso importó, pues los Tigres lo atacaron con tres carreras y cuatro hits consecutivos en la séptima entrada. Detroit ganó 4-1, y el gitano lanzador de los Tigres, Mickey Lolich, quien inició el juego siete con dos días de descanso, fue nombrado el MVP de la Serie Mundial por haber ganado tres juegos.

15. Knicks de Nueva York, Semifinales de la Conferencia del Este de 1995, el Juego 1

Los Knicks de Nueva York tenían ventaja de 105-99 con sólo 18,7 segundos antes de que el guardia de los Pacers de Indiana, Reggie Miller anotara ocho puntos en nueve segundos.

Miller lanzó dos triples para empatar el juego a 105. "Estábamos en shock, estábamos entumecidos," aceptó Anthony Mason de los Knicks.

John Starks falló dos tiros libres y el centro Patrick Ewing un fácil tiro antes de que Miller recibiera una falta en el rebote. Hizo dos tiros libres para darle a los Pacers una victoria impactante 107-105. Los Pacers ganaron la serie en siete juegos.

14. Hungría, final de la Copa del Mundo de 1954

A aquella Copa del Mundo llegaba un equipo como claro favorito: Hungría. Los centroeuropeos llegaban con una racha de 32 partidos invictos desde 1949. Poco antes de la cita mundialista habían derrotado dos veces a Inglaterra, por 3-6 en Wembley (en la primera derrota de la historia de los Tres Leones en su casa) y por 7-1 en Budapest.

El equipo que presentaba Hungría era de ensueño: Grosics (recientemente fallecido), Buzánsky, Lóránt, Lantos, Bozsik, Zakariás, Czibor, Hidegkuti, Toth, Kocsis y Puskás. En el mundo anglosajón eran conocidos como los Mighty Magyars (Los Poderosos Magiares).

El favoritismo de Hungría se fue confirmando ya que derrotaron por 9-0 a Corea, por 8-3 a Alemania, por 4-2 a Brasil y por 4-2 a Uruguay en su camino a la final. Es decir, una media de 6.25 goles por partido.

En la final se presentó Alemania y nadie dudaba que Hungría ganaría la final, que se disputó en el Wankdorf Stadium de Berna, el 4 de julio de aquel 1954.

Aquel día llovía copiosamente sobre Berna. Los alemanes llevaban botas Adidas de tacos intercambiables, algo nunca visto hasta entonces. Eso les permitió adaptarse al terreno de juego. No obstante, Puskas adelantó a los húngaros en el minuto 6’ y Czibor hizo el 2-0 al 8’. Pero apenas pudieron saborear su ventaja, ya que Morlock empató en el minuto 10. Y no mucho después, Helmut Rahn marcó el gol del empate. Quedaban 70 minutos y estaba todo como al principio.

Ambos equipos tuvieron ocasiones claras para adelantarse, pero sobre todo los húngaros, desbaratadas por el alemán Toni Turek. Y en el minuto 86, Helmut Rahn marcó el 3-2 para los germanos. Los húngaros, por medio de Puskás, marcaron el 3-3, pero fue anulado. Acabó el partido y Hungría vio cortada su espectacular racha en el peor escenario posible: la final de un Mundial.

13. Cachorros de Chicago, Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 2003

Con ventaja de 3-2 en la eliminatoria y de 3-0 en el partido, un muchacho llamado Steve Bartman intentó atrapar un elevado de foul, que también era buscado por el jardinero Moisés Alou. Despues de ese momento, los Marlines de Florida anotaron ocho carreras en el inning y ganaron 8-3.

La prensa y afición culpó a Bartman, quien incluso recibió posteriormente amenazas de muerte. Florida ganó el Juego 7 al día siguiente y derrotó a los Yankees en la Serie Mundial.

12. Angelinos de California, Campenato de la LA de 1986

Con ventaja de 3-1 en la serie sobre Medias Rojas de Boston y delantera de 5-2 en la parte alta del noveno en el Juego 5, todo parecía que California iría a la Serie Mundial.

Fue entonces que Don Baylor conectó un cuadrangular de dos carreras contra el abridor Mike Witt, y luego Dave Henderson le hizo otro al relevista Donnie Moore para empujar a Boston adelante 6-5.

El juego se fue a extra inning, donde Henderson empujó otra para ganar el encuentro. Boston superó a California por un combinado de 18-5 en los últimos dos partidos. Tres años más tarde, Moore le disparó a su esposa tres veces y luego se suicidó. "Desde el batazo de Dave Henderson, Moore nunca fue el mismo de nuevo", dijo Dave Pinter, su agente.

11. Mets de Nueva York, cima de la División Este de la LN de 2007

Los Mets de 2007 tenían siete juegos de ventaja en la División Este de la Nacional el 12 de septiembre sobre los Filis de Filadelfia, que a continuación los barrieron y eso comenzó una racha de seis derrotas en siete juegos de Nueva York que permitó a los Filis ponerse a 1.5 juegos.

Todavía podían forzar un juego de desempate en el último día del calendario si vencían a los coleros Marlins de Florida, pero perdieron 8-1. Junto con la victoria de los Filis, la derrota completó un colapso épico que vio a los Mets de ser el primer equipo de Grandes Ligas en dejar ir la punta de la división con siete partidos de ventaja después del 12 de septiembre. -

10 . Brasil, semifinal Copa del Mundo 2014

Pasaron 64 años para que el dolor de los brasileños se calmara, al menos por unas semanas. El recuerdo del 'Maracanazo' en 1950 seguía presente, pero la redención se presentaba en suelo brasileño. Más de seis décadas para que Brasil organizara otra Copa del Mundo, las alegrías de ganar 5 títulos --la selección que más tiene en la historia-- están en los corazones de todos sus aficionados.

La Canarinha llegaba súper favorito para ganar el torneo y alzar su sexta copa mundial, sobretodo por estar en casa y con una selección llena de estrellas.

Brasil pasó la fase de grupos como primer lugar. Dando una señal de alerta al no poder ganarle a México en el segundo encuentro, pero el hecho de conseguir el primer objetivo calló cualquier tipo de crítica. En los octavos de final se enfrentaba a Chile, a quien tuvo que llevar hasta los penales y ya instalados en cuartos de final, el equipo de Scolari dejaba claro que iba por todo. Un triunfo de 2-1 sobre Colombia lo ponía en la antesala de la gran final.

La sede: Estadio Mineirão, Belo Horizonte. El rival, Alemania. Todo un país estaba paralizado para ver jugar a su 'Seleção', que inició el partido un poco nerviosa, tirándose al frente con todo y dejando espacios a una Alemania cauta como un depredador a la espera de su presa. Pasaron sólo 10 minutos de iniciado el encuentro para que Alemania pegara primero.

La presa estaba herida, pero no muerta. Brasil siguió atacando, la defensiva estaba confundida y se mostraba errática y desorganizada, lo cual aprovechó la selección teutona para con pases precisos, atacar por los costados y definir sin piedad. Al minuto 26 ya ganaba 4-0, los llantos de los aficionados brasileños se veían no sólo dentro del estadio, sino que se escuchaban en todo el país.

De nuevo, la herida se abrió y en esta ocasión la cicatriz es tan grande que no será posible olvidarla. El juego culminó 7-1 en favor de Alemania, quien a la postre se coronara campona del Mundo al vencer 1-0 a Argentina en la Final, ni más ni menos que en el estadio Maracaná.

Brasil cargará con esa cruz durante muchos años, los medios de comunicación lo calificaron como el 'Maracanazo 2', el técnico Scolari se fue y hasta la fecha la Verde Amarela sigue arrastrando las consecuencias de esa dolorosa derrota sin saber qué pasó ese 8 de julio de 2014.

9. Medias Rojas de Boston, carrera divisional del Este de la LA de 1978

La temporada de 1978 aumentó momento la leyenda de la maldición de los Medias Rojas de Boston que llegaron a tener 14 juegos de distancia respecto a los Yankees el 19 de julio, pero a mediados de septiembre ya la habían cedido la cima del Este a Nueva York.

Boston se recuperó para ganar 12 de sus últimos 14 encuentros y forzó a un desempate en el Fenway Park. Gracias a carreras impulsadas por Carl Yastrzemski y Jim Rice, marchaban 2-0, pero en la séptima entrada el bateador emergente de Nueva York, Bucky Dent, le conectó un jonrón de tres carreras al relevista Mike Torrez y sentenció el triunfo por 5-4 para los visitantes. "Siempre me ha gustado el Fenway Park", dijo esa ocasión Yastrzemski "pero en ese momento era el lugar odiaba más. Todavía no puedo creerlo." -

8. Medias Rojas de Boston, carrera por los playoffs de la LA de 2011

Medias Rojas de Boston desperdició una ventaja de nueve juegos en la carrera por el comodín y cerró con marca de 7-20 en septiembre. ¿La Razón? Fuentes del equipo dijeron a The Boston Globe que aun cuando el equipo estaba en una caída libre, los lanzadores estrella Josh Beckett, Jon Lester y Jon Lackey bebían cerveza, comían pollo frito y disfrutaban de juegos de video en la sede del club. Veteranos como Jason Varitek y David Ortiz fueron acusados de no cambiar las cosas y el manager Terry Francona, quien estaba distraído por la ruptura de su matrimonio, fue despedido . "No sólo dejamos caer al equipo, sino a la ciudad entera", aceptó Dustin Pedroia.

7. Dodgers de Brooklyn, carrera por los playoff de la LN de 1951

La carrera por el título de 1951 entre los Dodgers de Brooklyn y los Gigantes de Nueva York fue memorable. Los Gigantes borraron los 13 juegos de desventaja respecto a los Dodgers al ganar 37 de sus últimos 44 partidos, mientras que Brooklyn se fue con récord 9-11 en la recta final, preparando el escenario para un desempate al mejor de tres.

Los Gigantes ganaron el primer partido, pero los Dodgers reaccionaron y se llevaron 10-0 el Juego 2 y tomaron una ventaja de 4-1 en la novena entrada del partido decisivo en el Polo Grounds.

En el primer juego de béisbol televisado a nivel nacional, Bobby Thomson hizo final feliz de los Gigantes al coronar la novena entrada con un cuadrangular de tres carreras al relevista de Dodgers, Ralph Branca, y darles el triunfo por 5-4.

6. Milan, Final de Champions de 2005

Se le conoce a este partido como el Milagro de Estambul, en el que el conjunto dirigido entonces por Rafa Benítez, el Liverpool, remontó un 3-0 en contra para igualar el choque y forzar la prórroga frente al Milan de Carlo Ancelotti.

Nadie, ni los 20 mil fans del equipo rojo imaginaron que aquel equipo sería capaz de igualar el 3-0 que en 43 minutos le endosó el Milan con tantos de Kaká, Pirlo y Shevchenko.

Pero la arenga de Benítez en el vestuario y la fe de un once liderado por Gerrard, que jugó con Dudek en la puerta junto a Finnan (Hamann, min.46), Hyypia, Carragher y Traoré en defensa; Kewell (Smicer, min. 23), Xabi Alonso y Riise en el centro del campo y un ataque con Luis García y Baros (Cissé, min. 85) desmontó la lógica de un deporte que no deja de ser un juego. Un cabezazo de Gerrard en el minuto 54 y un gol de Smicer en el siguiente ataque del Liverpool hicieron pensar que todo era posible y realmente lo fue.

Un penalti de Gattuso sobre Gerrard lo confirmó. Xabi Alonso se encargó de batir a Dida, aunque éste paró el balón en principio, y el 3-3 invitó a una prórroga que obligó a los penaltis en los que el Liverpool fue mejor (3-2).

5. Rangers de Texas, Serie Mundial de 2011

Los Rangers de Texas necesitban sólo un strike para vencer a los Cardenales de San Luis y ganar su primer campeonato. Dos veces. Con la ventaja en la Serie Mundial tres juegos a dos, los Rangers entraron a la novena entrada del Juego 6 adelante 7-5. Pero con dos outs y cuenta de 1-2, David Freese bateó una bola rápida Neftalí Feliz profundo hacia el jardín derecho, justo fuera del alcance de Nelson Cruz. Ambos corredores anotaron, y el partido estaba igualado.

En la décima, Josh Hamilton pegó otro cuadrangular de dos carreras pero San Luis otra vez empató con dos outs gracias a un sencillo productor de Lance Berkman.

Freese terminó el drama en la entrada 11 con un cuadrangular y un 10-9 inolvidable. "Estamos listos para el Juego 7," Hamilton dijo después, pero San Luis lo ganó 6-2 y se llevó la Serie Mundial.

4. Medias Rojas de Boston, Serie Mundial de 1986

Los Medias Rojas llevaban ventaja de tres juegos a dos sobre los Mets de Nueva York y poseían la delantera 5-3 en el estadio Shea con dos outs y las bases limpias en la parte baja de la décima entrada del Juego 6. Todo lo que necesitaban era un out para sumar su primera Serie Mundial desde 1918.

Entonces, el manager de Boston, John McNamara decidió dejar a Bill Buckner y sus problemas de rodillas en la primera base en lugar de utilizar a Dave Stapleton como un reemplazo defensivo. La decisión derivó en tres sencillos consecutivos y un wild pitch que empató el partido, y luego jardinero de los Mets, Mookie Wilson, bateó un rodado que pasó a través de las piernas de Buckner, permitiendo a Ray Knight anotar la carrera ganadora.

Los Mets luego se sobrepusieron a una desventaja de 3-0 en el Juego 7, tomando la ventaja definitiva en la parte baja de la séptima entrada y llevándose la corona.

3. Yankees de Nueva York, Serie de Campeonato de la LA de 2004

La Serie de Campeonato 2004 se ubica como uno de los capítulos más inolvidables en la rivalidad de Boston y Nueva York.

Los Yankees ganaron los tres primeros juegos de la serie - incluyendo una - por 19-8 en el Juego 3 - y se puso una victoria de vencer a sus rivales odiados. Ningún equipo había superado previamente un déficit de 3-0 para ganar una serie de postemporada, pero Boston lo hizo. - Dave Roberts se robó una base y anotó la carrera del empate en la parte baja de la novena entrada en el Juego 4, y David Ortiz rompió el jonrón ganador en la 12.

Luego, Ortiz luego remolcó la carrera de la victoria en la entrada 14 del Juego 5, poniendo fin a un duelo que duró cinco horas, 49 minutos. Curt Schilling ayudó a Boston igualar la serie al lanzar una joya en el famoso "juego calcetín con sangre."

El Juego 7 fue ya de trámite, con Johnny Damon dando dos cuadrangulares para Boston en su victoria 10-3 en el Yankee Stadium.

2. Houston Oilers, Juego de Comodín de la AFC de 1992 (Enero 3, 1993)

Bubba McDowell, linebacker de los Oilers regresó una intercepción para un touchdown en el tercer cuarto para abrir la diferencia a 35-3 sobre los Bills. Pero luego vino la mayor remontada en la historia de la postemporada de la NFL con una letanía de errores.

Frank Reich tomó el lugar del lesionado Jim Kelly, y lanzó cuatro pases de touchdown, incluyendo tres a Andre Reed. El pateador de Buffalo, Steve Christie, conectó el gol de campo ganador en tiempo extra y un marcador final de 41-38.

1. Brasil, final de la Copa del Mundo de 1950

Es conocido como el Maracanazo. Brasil, equipo local y favorito, llegaba con la ventaja de requerir sólo un empate para consagrarse campeón con la ventaja del apoyo de su público. El rival era la selección de Uruguay. Friaça, puso a Brasil en ventaja a los 47 minutos, desatando el delirio en todo el país.

Luego, un gracias a una defensa titubeante, Juan Alberto Schiaffino empalma un remate, ante centro retrasado de Ghiggia, e iguala para Uruguay a los 66', cuando quedaban 23 minutos por jugarse.

A 11 minutos del final, el uruguayo Julio Pérez tomó la pelota a la altura de la línea media de Brasil y, en jugada de pared, se la entregó corta a Alcides Ghiggia.

Schiaffino entraba por el medio, como en el gol del empate, pero esta vez Ghiggia prefiere cambiar: un amague, el arquero local Barbosa se abre para tapar el centro y deja justo un hueco, entre su cuerpo y el poste izquierdo... gol de la voltereta y del máximo colapso en la historia del fútbol.