Cuenta regresiva Rusia 2018, día 53: Los veteranos que brillaron en Mundiales

Los experimentados que brillaron en las Copas del Mundo ESPN

El fútbol, dicen, es un juego de hombres jóvenes. Aún así, hay jugadores que fueron lo suficientemente viejos como para orientar a sus compañeros y han tenido un impacto significativo en la historia de los Mundiales. Aquí están las cinco mejores actuaciones en Copas del Mundo protagonizadas por futbolistas veteranos. No es una sorpresa que la mayoría de ellos sean arqueros, una posición en la cual los jugadores pueden alcanzar su pico de rendimiento en una edad más tardía.

1-DINO ZOFF (ITALIA, 1982)

El legendario arquero italiano Dino Zoff tenía 40 años cuando se jugó el Mundial de 1982 en España. ¿Y qué? Eso no detuvo su posibilidad de brillar a lo largo del torneo, coronando su actuación con atajadas casi irreales ante Brasil en la segunda ronda de grupos, y llevando a Italia como capitán hacia el título tras vencer a Alemania Occidental por 3-1 en la final. Esto lo convirtió en el futbolista más viejo en jugar una final del mundo. Ni hablar de que también es el más viejo en levantar la copa.

Notablemente reservado y humilde, las firmes manos de Zoff manifestaban una habilidad para permanecer calmas incluso en las circunstancias más frenéticas, y le sirvieron maravillosamente bien a él tanto como a su equipo durante el torneo de España. Para ilustrar con un ejemplo: tras su épica performance ante Brasil, no habló una palabra, todo lo que hizo fue besar en la mejilla a su entrenador.

Zoff tenía un compañero de equipo que contaba con menos de la mitad de su edad. Uno de los defensores que formaban en línea frente a él era Giuseppe Bergomi -que idolatraba a Zoff- de apenas 18 años. La diferencia: 22 años. Una vida.

2-ROGER MILLA (CAMERÚN, 1990 Y 1994)

Al comenzar el Mundial de 1990, el delantero camerunés Roger Milla tenía oficialmente 38 años. Algunos sospechaban que era incluso mayor, ya que había estado en los primeros planos futbolísticos desde mucho tiempo antes de lo que cualquiera recordara, y era improbable que su edad fuera realmente 13 cuando llevó a cabo su debut para el Éclair de Douala en 1965, como se decía. Milla, cuyo nombre real era Albert Roger Mooh Miller se retiró en 1987 y jugaba para un pequeño equpo de la isla de Reunión. Una llamada telefónica del presidente de Camerún lo convenció de hacer un esfuerzo y unirse al plantel del '90.

En aquel torneo, Milla fue la gran figura de un equipo que quedó en la historia tras vencer a Argentina en el partido inaugural y alcanzar los cuartos de final, en la mejor actuación de un combinado africano en la historia.

Asombrosamente, Milla regresaría para la Copa del Mundo de 1994 e incluso se las arreglaría para anotar un gol, lo que lo convertiría en el goleador más viejo de la historia de los Mundiales, con 42 años. Uno de sus compañeros en ese equipo del '94 era Rigobert Song, que todavía no había cumplido 18 cuando el torneo comenzó, lo que lo convertía en 24 años más joven que Milla. El gran Roger jugaría hasta los 45 -como si no fuera realmente viejo-.

3-PETER SHILTON (INGLATERRA, 1990)

Peter Shilton no tenía intenciones de volver a casa cuando Inglaterra logró un trabajoso pase a la segunda ronda en el Mundial de 1990. Tuvo soberbias actuaciones en esos primeros partidos, en los que no recibió ningún gol en contra. Aunque ya había pasado los 40 años y hacía 24 que jugaba al fútbol profesionalmente, su forma no disminuyó en todo el torneo. Logró varias atajadas claves en la victoria 1-0 ante Egipto y en el triunfo de octavos por identico resultado frente a Bélgica. También mantuvo a raya a Camerún con una performance intrépida en el duelo de cuartos que su equipo ganó por 3-2.

La llegada de Inglaterra a las semifinales, donde sería eliminada por penales por Alemania Occidental, tuvo todo que ver con lo mostrado por Shilton, que también se transformó en el capitán más viejo de cualquier equipo en un Mundial.

Aunque el ahora legendario arquero no debutó en una Copa del Mundo hasta cumplir los 32, disputó tres ediciones. El torneo de 1990 fue el broche de oro para su carrera tras un récord de 125 apariciones, en las que solamente cometió un error, según su propia cuenta. Su carrera profesional increíblemente se estiró siete años más y finalmente concluyó en 1997, tras una inigualable marca de 1.005 partidos de Liga jugados en Inglaterra -en los que marcó un gol tras un despeje de 80 metros- en un período de 30 años.

Gracias, en parte, a esta actuación en el '90, Shilton estableció el récord de mayor cantidad de partidos con la valla invicta en Mundiales, con 10, que hoy comparte con el francés Fabien Barthez.

4-LEV YASHIN (UNIÓN SOVIÉTICA, 1966)

El mejor arquero que jamás haya vivido, según muchos, fue Lev Yashin. Aún rendía a pleno a los 36 años, en una era en que los atletas no envejecían tan bien como lo hacen hoy. En 1966, el hombre de la Unión Soviética, que militó durante los 22 años de su carrera -durante la cual mantuvo su valla invicta en más de la mitad de sus partidos- con el Dynamo de Moscú, ayudó a su tierra madre a llegar en cuarto lugar en una Copa del Mundo, literalmente salvando el día, entre otros juegos, en los cuartos de final ante Hungría en los que una salvada imposible aseguró la victoria.

Conocido por su espíritu deportivo, por su capacidad atlética y por su excepcional elegancia, Yashin también ha sido uno de los mejores atajadores de penales que jamás haya entrado a una cancha. Dice la leyenda que salvó unos 150 penales en partidos de alta competencia. ¿Su secreto? Un trago de licor y un cigarillo antes del partido, según confesó el hombre cuyo nombre propio recibiría el trofeo que se otorga al mejor portero de cada Mundial. Es que, más allá de sus virtudes debajo de los tres palos, Yashin fue un pionero en la participación de los arqueros en el armado de juego, en la organización de la defensa y las salidas para rechazar una pelota con los puños y generar rápidos contrataques.

Su filosofía de mantener la pelota fuera de su arco a toda costa encontró su mejor explicación en una frase filosófica propia: "¿Qué clase de arquero es aquel que no es atormentado cuando le hacen un gol? ¡Debería estar atormentado! Y si está calmo, ése es el fin. No importa lo que haya tenido en el pasado, no tiene futuro.

5-CAFÚ (BRASIL, 1994)

Algunos jugadores no solamente brillan en su posición: la reinventan. Tras convertirse en el primer jugador que dejó a sus rivales hundidos en el dilema de cómo defender a un defensor contrario, el lateral derecho de Brasil Cafú había llegado como un consagrado absoluto al Mundial de Alemania, en 2006. Ya había jugado tres finales mundialistas consecutivas de 1994 a 2002 (fue el primero en lograrlo en toda la historia) y ya había levantado la Copa FIFA en dos ocasiones.

En 2006, Cafú tenía 36 años pero continuaba siendo una pieza importante, jugaba en buen nivel para el AC Milan en Italia y en su 16º año con el seleccionado nacional. Ademas, había llegado al récord de 142 participaciones en el scratch. Cafú, cuyo nombre real completo es Marcos Evangelista de Moraes, se ganó su apodo en honor a Cafuringa, un delantero compatriota de los años '70 conocido por su velocidad impactante en la derecha del ataque.

También apodado "Il Pendolino" -el péndulo- en Italia por su costumbre de recorrer de un lado hacia el otro toda la banda derecha, Cafú fue capitán de un Brasil que terminó sin gloria, al caer en los cuartos de final. A pesar de las críticas que rodearon su inclusión en el plantel, Cafú fue el ancla de su equipo en cuatro de sus cinco juegos, y descansó solamente una vez, en el último juego de la primera ronda, cuando la clasificación ya estaba asegurada.